El Rocío ya no es solo fe: saraos VIP, influencers y alquileres de 10.000 euros
Detrás de la imagen tradicional de la Romería de El Rocío existe una realidad mucho menos visible
Vivir estos días puede implicar un gasto elevado que convierte la experiencia en algo casi de lujo para muchos asistentes
En COOL hemos analizado negocios y zonas clave para entender cuánto dinero se mueve realmente en el Rocío
Cada año, miles de personas llegan a la Romería de El Rocío para vivir una de las tradiciones más famosas de España. Pero detrás de las sevillanas, las carretas, los caballos y el ambiente festivo hay otra pregunta que cada vez se hace más gente: ¿cuánto cuesta realmente vivir el Rocío? Porque aunque la romería mantiene su imagen popular y tradicional, la realidad es que pasar aquí varios días puede convertirse en un auténtico lujo. Casas que se alquilan por miles de euros, trajes de flamenca que cuestan más que unas vacaciones, caballos, comida, bebidas, flores, transporte y fiestas privadas forman parte de un gasto que, en algunos casos, alcanza cifras completamente desorbitadas.
Y este año, además, hay otra sensación que se repite constantemente en la aldea: la de que el Rocío ha cambiado. Que hay más gente que nunca. Más visitantes atraídos por la estética rociera, por las redes sociales y por el ambiente exclusivo que rodea a determinadas hermandades y reuniones privadas. «Se nota muchísimo más movimiento y también mucha gente que viene pensando que esto es solo fiesta», comenta una trabajadora de La Tata, uno de los lugares más frecuentados durante estos días. «Hay personas que llegan aquí y no entienden realmente lo que significa el camino o la devoción. Vienen por la foto, por el ambiente o porque han visto vídeos en TikTok».
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Una sensación que comparten también muchos rocieros veteranos, que observan cómo la romería se ha convertido poco a poco en un fenómeno cada vez más turístico, aspiracional y mediático. Igual que ocurrió hace años con la Feria de Abril, muchos creen que las redes sociales han cambiado la forma de vivir el Rocío. «Ahora hay gente que viene directamente buscando el postureo», explica un peregrino sevillano que lleva más de veinte años haciendo el camino. «Antes la fiesta era consecuencia de convivir, del camino y de la hermandad. Ahora a veces parece que algunos vienen solo a hacerse fotos».
En COOL hemos recorrido tiendas, negocios y algunas de las zonas más exclusivas de la aldea para descubrir cuánto dinero mueve realmente el Rocío y cuánto cuesta formar parte de su versión más VIP. Desde el precio de una casa en plena romería hasta lo que vale mantener un caballo o vestirse para el camino, hacemos las cuentas del Rocío de ricos: el de los apellidos conocidos, las comidas privadas y las carretas imposibles de ignorar.

La primera gran diferencia se nota incluso antes de llegar. Encontrar alojamiento en El Rocío durante estos días puede convertirse en una auténtica competición y los precios se disparan hasta cifras difíciles de imaginar para una pequeña aldea de apenas mil habitantes el resto del año. Algunas casas privadas llegan a alquilarse entre 5.000 y 10.000 euros durante toda la romería, especialmente aquellas situadas en las calles más céntricas o vinculadas históricamente a determinadas familias y hermandades. Y eso es solo el principio.
Uno de los grandes puntos de encuentro del Rocío más exclusivo es precisamente La Tata. Situado en pleno corazón de la Plaza de Doñana, el local se ha convertido en uno de los espacios más cotizados de la aldea gracias a su mezcla de restaurante, coctelería, heladería y terraza. Allí coinciden desde familias rocieras tradicionales hasta empresarios, influencers y rostros conocidos que convierten el local en una especie de escaparate social constante. «Aquí viene muchísima gente conocida durante estos días», explica un trabajador del establecimiento. «Y cada año se nota más el turismo de lujo».

Algo parecido ocurre en La Malvasía, probablemente el hotel más famoso y exclusivo de la aldea. Sus alojamientos, La Malvasía I y II, se han convertido en uno de los refugios favoritos de perfiles VIP y visitantes que buscan vivir la experiencia rociera sin renunciar al confort. Habitaciones decoradas por la interiorista Alejandra Pombo, colchones de alta gama, duchas efecto lluvia, productos ecológicos, tecnología sostenible y una estética que mezcla lo rústico con lo contemporáneo forman parte de una experiencia donde las habitaciones pueden oscilar entre los 95 y los 155 euros por noche durante temporada alta, aunque los precios se disparan todavía más durante la romería.
Y esa sensación de exclusividad no se queda solo en el alojamiento. En el Rocío, la estética y todo lo que rodea al camino también se ha convertido en una parte importante del gasto. Los trajes de flamenca, las botas camperas, los sombreros o los complementos pueden costar tanto como un viaje de lujo, mientras que mantener un caballo durante varios días implica transporte, alimentación, cuidados y personal especializado. Un sombrero puede rondar fácilmente los 50 euros y muchas batas rocieras superan los 100 euros, especialmente las confeccionadas a medida.
@paula.sevillano
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Los comerciantes de la aldea también aseguran que los costes se han disparado en los últimos años. Varios vendedores consultados por COOL explican que el precio de los alquileres para instalar sus puestos durante la romería ha aumentado considerablemente, alcanzando en algunos casos hasta los 8.000 euros solo por el espacio. Una cifra a la que después hay que sumar carpas, decoración, electricidad, agua, suministros, transporte y personal. «Al final necesitas vender muchísimo para que realmente salga rentable», comenta uno de los propietarios presentes estos días en la aldea. «Todo en el Rocío se ha encarecido muchísimo».
Y eso no es todo. Hacer el camino tampoco está al alcance de cualquiera. Aunque el coste final depende de la hermandad, de los días de recorrido y del nivel de comodidad con el que cada grupo quiera vivir la experiencia, los gastos se han disparado en los últimos años hasta convertir el Rocío en un desembolso importante para muchas familias. Alquiler de carriolas, vehículos de apoyo, gasolina, comida, bebida, animales, papeletas o alojamiento forman parte de una factura que puede ascender fácilmente a varios miles de euros cuando se trata de grupos numerosos o montajes más exclusivos. Porque en el Rocío actual no solo se paga la tradición, también la logística. Mantener caballos durante varios días implica transporte, alimentación y cuidados constantes, mientras que muchas reuniones privadas organizan auténticos despliegues con cocineros, generadores eléctricos, decoración y equipos completos de apoyo. «La gente desde fuera no imagina la cantidad de dinero que mueve realmente el Rocío», comenta un rociero habitual. «Hay familias que preparan esto durante meses y otras que prácticamente montan aquí una segunda casa durante toda la semana».

A esa realidad económica se suma además el crecimiento constante de asistentes y visitantes que cada año saturan más la aldea. Este aumento de afluencia ha provocado también nuevas medidas de control por parte del Ayuntamiento de Almonte, especialmente en todo lo relacionado con la circulación de carruajes y vehículos durante la romería. Una situación que muchos veteranos interpretan como otra señal más de cómo el Rocío ha ido creciendo hasta convertirse en un fenómeno social, turístico y económico muchísimo más grande de lo que era hace apenas unos años. Porque quizá ahí esté precisamente la gran contradicción del Rocío actual: mientras unos siguen viviendo la romería desde la fe, el esfuerzo del camino y la convivencia, otros aterrizan en la aldea atraídos por una imagen aspiracional donde el lujo, la estética y las redes sociales pesan cada vez más. Y entre ambos mundos, el Rocío continúa creciendo hasta convertirse en un lugar donde el dinero no siempre se enseña, pero donde cada año se nota un poco más.