Fenómenos meteorológicos

El punto álgido del Super El Niño ya tiene fecha confirmada para 2026, y el fenómeno será el más intenso de los últimos 150 años

Las previsiones internacionales apuntan a un calentamiento excepcional de las aguas del océano Pacífico ecuatorial

El Niño es una fase cálida del fenómeno climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS)

Las previsiones sitúan el posible punto máximo del episodio en diciembre de 2026

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El punto álgido del Super El Niño ya tiene fecha confirmada para 2026, y el fenómeno será el más intenso de los últimos 150 años

El fenómeno meteorológico conocido como Super El Niño podría convertirse en uno de los episodios climáticos más intensos de las últimas décadas. Las previsiones internacionales apuntan a un calentamiento excepcional de las aguas del océano Pacífico ecuatorial durante los últimos meses de 2026, con posibles repercusiones en las temperaturas, las precipitaciones y la frecuencia de determinados fenómenos extremos. Aunque su evolución todavía depende de las condiciones oceánicas y atmosféricas, los indicadores muestran un episodio en desarrollo en su intensidad: podría superar la de algunos acontecimientos históricos, pero es importante distinguir entre las proyecciones y los resultados confirmados.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) sigue de cerca la evolución de El Niño mediante mediciones del océano y modelos de predicción climática. Estas herramientas permiten estimar cómo podría evolucionar el fenómeno y qué regiones serían más vulnerables a sus consecuencias. Según las previsiones facilitadas, diciembre de 2026 podría concentrar el momento de máxima intensidad, mientras que los efectos asociados podrían prolongarse hasta comienzos de 2027. Sin embargo, la expresión Super El Niño no constituye una categoría oficial de la OMM, sino una denominación utilizada para describir episodios excepcionalmente intensos. ¿Qué consecuencias puede tener ante las advertencias meteorológicas actuales?

¿Qué es el fenómeno meteorológico Super El Niño?

El Niño es una fase cálida del fenómeno climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Se produce cuando las aguas superficiales de las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial registran temperaturas superiores a las habituales, acompañadas de cambios en la circulación atmosférica. Estas alteraciones pueden modificar los patrones de lluvia, las temperaturas y los vientos en diferentes partes del planeta.

El fenómeno tiene su origen en la interacción entre el océano y la atmósfera. En condiciones normales, los vientos alisios desplazan las aguas superficiales cálidas hacia el oeste del Pacífico.

Cuando estos vientos se debilitan, el agua caliente se extiende hacia el centro y el este, favoreciendo el desarrollo de El Niño. La Niña representa la fase opuesta, caracterizada por aguas más frías de lo normal en esas mismas regiones.

Entre ambas fases también pueden darse periodos neutros, durante los cuales las temperaturas oceánicas se mantienen próximas a los valores habituales. Según la OMM, los episodios de El Niño suelen durar hasta unos 18 meses, aunque su evolución y sus efectos varían de un acontecimiento a otro.

¿Cuándo llegará el Super El Niño de 2026?

Las previsiones sitúan el posible punto máximo del episodio en diciembre de 2026. La actualización de la OMM publicada el 8 de octubre señala ese periodo como una referencia importante para la evolución del fenómeno.

No obstante, llegar a su máxima intensidad no significa que sus efectos empiecen de repente en ese mes: las alteraciones climáticas pueden desarrollarse progresivamente y prolongarse después del pico.

Los datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) también apuntan a un fortalecimiento significativo. Sus indicadores reflejan anomalías térmicas elevadas en distintas zonas del Pacífico ecuatorial, junto con cambios en los vientos y en las precipitaciones.

«Estas señales indican que el océano y la atmósfera están respondiendo de manera conjunta, una característica esencial para identificar un episodio de El Niño», mencionan los profesionales.

Las proyecciones contemplan la posibilidad de que el acontecimiento alcance una intensidad histórica. Sin embargo, los pronósticos expresan probabilidades y no garantizan que se supere un récord. Por eso, conviene consultar las actualizaciones oficiales a medida que se acerque el final del año.

¿Qué temperaturas podrían superar el océano Pacífico?

Uno de los datos más llamativos de las previsiones es el posible calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. La información difundida por la OMM contempla una anomalía media cercana a 3,7 °C por encima de lo normal entre octubre y diciembre, medida en la región Niño 3.4.

Este indicador permite evaluar la intensidad de Super El Niño mediante las variaciones de la temperatura superficial del océano. Para comparar, durante el episodio de 2015-2016, uno de los más intensos de la historia reciente, la anomalía trimestral máxima alcanzó aproximadamente 2,6 °C, según los datos citados por la organización.

Una anomalía de esta magnitud no significa que todo el océano Pacífico vaya a calentarse por igual. Las temperaturas varían según la región y la profundidad, y los efectos atmosféricos dependen de otros factores. Por eso, los científicos analizan conjuntamente las temperaturas, los vientos y las precipitaciones antes de determinar cómo podría comportarse el fenómeno.

¿Qué consecuencias puede tener el Super El Niño?

Un episodio intenso de El Niño puede alterar los patrones meteorológicos en numerosas regiones, aunque sus consecuencias no son idénticas en todas partes. Algunas zonas pueden experimentar lluvias abundantes e inundaciones, mientras que otras afrontan periodos de sequía y temperaturas elevadas. La intensidad del fenómeno, su duración y la época del año influyen en los resultados.

La OMM destaca la importancia de los pronósticos estacionales para anticipar riesgos relacionados con las lluvias intensas y la sequía. Esta información permite preparar medidas preventivas, proteger a las poblaciones vulnerables y reducir las pérdidas económicas.

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