Ciencia
Solución

Un nuevo material reflectante enfría 6ºC la temperatura de los carros ambulantes: la fruta aguanta 2 días más sin estropearse y el vendedor gana hasta un 25% más de dinero

En muchos mercados al aire libre, que unas espinacas, un puñado de cilantro o una fruta aguanten unas horas más en buen estado puede marcar la diferencia entre venderlas o tirarlas. Cubrir el carro de venta con un material reflectante y sin ningún consumo eléctrico es la apuesta que ya se está probando sobre el terreno para intentar resolver justo ese problema.

Así lo ha comprobado SPACECOOL, que ha desplegado su tecnología de refrigeración radiativa pasiva en carros de venta de fruta y verdura en India. Los primeros resultados indican que ciertos productos que antes se desechaban a los dos días pueden mantenerse comercializables hasta cuatro, y estiman un aumento de entre el 10% y el 25% en los ingresos de los vendedores participantes.

Cómo funciona el material que enfría sin electricidad

El toldo del carro está hecho de un material multicapa diseñado para reflejar cerca del 95% de la radiación solar y, al mismo tiempo, emitir calor hacia el exterior mediante radiación infrarroja con una eficiencia similar. Parte de esa energía escapa a través de la llamada ventana atmosférica, en longitudes de onda de entre 8 y 13 micrómetros, donde el aire es relativamente transparente a la radiación infrarroja.

No hay ningún aparato de aire acondicionado escondido ni ninguna batería: todo el efecto depende del comportamiento óptico del propio material, que evita absorber el calor del sol y además facilita que escape el que ya ha acumulado.

En pruebas anteriores de sus desarrolladores, la superficie de este material llegó a mantenerse hasta unos 6 ºC por debajo de la temperatura ambiente bajo sol directo, aunque esa cifra corresponde al material en sí y no implica necesariamente que los alimentos bajo el toldo se enfríen exactamente lo mismo.

Por qué esta solución tiene sentido en India

Un estudio encargado por el Ministerio de Industrias de Procesamiento de Alimentos del país estimó pérdidas poscosecha de entre el 6% y el 15% en frutas y entre el 5% y el 12% en verduras, según el producto. Buena parte de ese deterioro ocurre entre la cosecha y el consumidor final, durante el transporte, la manipulación y la exposición prolongada al calor.

Instalar refrigeración mecánica en cada uno de esos puntos resulta caro y exige electricidad e infraestructura. Un material pasivo colocado sobre un carro ambulante no sustituye una cadena de frío, pero puede cubrir parte de los huecos que quedan fuera de ella, allí donde hoy no existe ningún tipo de refrigeración.

Más días de venta, menos viajes al mercado

Si un vendedor dispone de más tiempo para comercializar sus existencias, puede necesitar menos desplazamientos al mercado mayorista, reducir las compras urgentes de reposición y gestionar mejor su inventario, lo que explica buena parte del posible aumento de ingresos que estima el programa.

Conviene tomar esa cifra con cautela: se trata de resultados preliminares de un despliegue real, y todavía debe comprobarse si se mantienen cuando la solución llegue a más vendedores, ciudades y épocas del año. El precio final del sistema también será determinante, ya que solo tendrá sentido para vendedores con ingresos modestos si el ahorro compensa claramente la inversión inicial.