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El restaurante de Sevilla con cocina andaluza de toda la vida que ha conquistado a Rosalía

Cuando una artista como Rosalía pasa unos días en una ciudad, todo lo que hace termina convirtiéndose en noticia. Le ha pasado por ejemplo semanas atrás cuando se vieron fotos mientras paseaba o desayunaba en París y es que todo en la cantante despierta curiosidad ya sea con quién se reúne o incluso qué sitios elige para comer, sobre todo entre sus seguidores. Y eso mismo volvió a ocurrir hace unos días en Sevilla, donde la artista catalana se dejó ver por algunos de los rincones más conocidos del centro mientras participaba en varios actos relacionados con la premiere de Berlín y la dama de armiño, organizada por Netflix.

Durante esos días, Sevilla estuvo especialmente pendiente de cada movimiento de la artista. Primero aparecieron imágenes de Rosalía caminando tranquilamente por la Avenida de la Constitución, saludando a fans y haciéndose fotos con varias personas que se la encontraron por sorpresa. Más tarde también trascendió que había cenado en la conocida Bodeguita Antonio Romero, uno de esos bares clásicos que prácticamente todo el mundo recomienda cuando alguien visita la ciudad por primera vez. Pero una de las visitas que más comentarios ha generado fue la que hizo a Cañabota, un restaurante del centro de Sevilla que lleva años convertido en una referencia para quienes buscan cocina andaluza basada en pescado, marisco y brasas. Allí acudió Rosalía para almorzar antes de uno de los grandes eventos del fin de semana, y la visita no tardó en correr entre redes sociales y medios locales.

El restaurante de Sevilla que visitó Rosalía

Cañabota abrió en octubre de 2016, aunque la sensación que transmite al entrar no es la de un restaurante moderno al uso. Más bien parece uno de esos sitios donde la cocina tradicional sigue teniendo peso, pero presentada de una forma mucho más cuidada. El local está en la calle Orfila y desde hace tiempo aparece en muchas recomendaciones gastronómicas de la ciudad por lo que es del todo comprensible que Rosalía decidiera visitar este restaurante de Sevilla y que disfrutara de lo mejor de su carta.

Ellos mismos explican que su idea siempre fue «hacer lo de siempre aportando algo distinto» Y quizá ahí esté precisamente parte de su éxito. No intentan disfrazar el producto ni construir platos imposibles. Su cocina gira alrededor del mar, de las brasas y de recetas reconocibles, aunque trabajadas con más detalle del habitual.

En el restaurante se preparan pescados, frituras, guisos y mariscos delante de muchos clientes, ya que parte de la cocina queda visible desde la sala. Esa cercanía forma parte de la experiencia. El ambiente tampoco resulta excesivamente formal. De hecho, el propio equipo de Cañabota se define como «un bar venido a más», una frase bastante sencilla que resume bien el tipo de lugar que es.

Pescado, brasas y una cocina muy reconocible

Gran parte de la carta de Cañabota cambia según el producto disponible cada día, aunque el pescado y el marisco son siempre los protagonistas. A eso se suman frituras andaluzas, guisos marineros y elaboraciones a la brasa que se han convertido en una de las señas de identidad del local.

Otra de las cosas que suele llamar la atención es que el restaurante permite comer de maneras bastante distintas. Hay quien prefiere sentarse tranquilamente a pedir a la carta, mientras otros optan por el menú degustación o por la barra gastronómica, mucho más informal y rápida. Pero además del restaurante principal, cuentan también con otro espacio pensado casi como una taberna clásica sevillana, donde no faltan la cerveza fría, el vermú, los jereces, las croquetas, la ensaladilla o las ostras. Todo muy reconocible y sin demasiados artificios.