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WhatsApp

La visualización única de WhatsApp no es tan secreta como te crees

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Le mandas una foto a alguien y, en cuanto la ve, desaparece del chat. Eso es la visualización única de WhatsApp, que funciona igual con fotos, vídeos y mensajes de voz y dice bastante de cómo entendemos la privacidad en el móvil. WhatsApp la estrenó en 2021 para fotos y vídeos y luego la extendió a las notas de voz. La idea no es esconder nada raro, sino que no todo lo que mandas tenga que quedarse en el chat para siempre.

Se ve una vez y adiós

Para usarla tienes que activarla cada vez que envías algo, porque la opción no se queda marcada. La foto o el vídeo no acaba en la galería del otro y, cuando lo abre y lo cierra, desaparece del chat.

Tampoco se puede reenviar, guardar, destacar ni compartir. Tú, que lo has enviado, tampoco puedes volver a verlo, y solo sabrás si lo ha abierto cuando el otro tenga activadas las confirmaciones de lectura.

Si nadie lo abre, el archivo caduca a los 14 días sin abrirse. Con las copias de seguridad pasa algo curioso, porque lo que está sin abrir se puede restaurar y lo que ya se ha visto no entra en la copia.

Captura: Nacho Grosso

El bloqueo de capturas tiene truco

WhatsApp bloquea las capturas y las grabaciones de pantalla de estos archivos, pero solo si el otro tiene la última versión de la app. Si usa una versión antigua, la propia compañía reconoce que todavía podría hacer una captura. Y ojo, que si alguien lo intenta tú no te enteras, porque no hay ningún aviso. Que esté bloqueado depende del móvil del otro, no del tuyo.

Lo que ninguna app puede evitar

Hay un agujero que no tapa nadie. Si el otro le hace una foto a la pantalla con otro móvil o con una cámara, la copia ya existe aunque desaparezca del chat. WhatsApp lo dice claro y recomienda usar la función solo con gente de confianza.

Hay un par de cosas más que casi nadie tiene en cuenta. El archivo cifrado puede quedarse unas semanas en los servidores de WhatsApp después de enviarlo, y si el otro denuncia el contenido, el archivo llega a la compañía.

El cifrado de extremo a extremo protege lo que mandas mientras viaja, y la visualización única limita lo que queda después de abrirlo. Son dos cosas distintas, y ninguna puede controlar lo que decida hacer el que recibe.

Captura: Nacho Grosso

Por qué nos gusta que las cosas duren una sola vez

No hay una única razón. A veces es puro sentido práctico, como mandar una foto suelta o enseñar algo que no tiene sentido que se quede en el historial. Otras veces tiene que ver con la huella digital. Lo que hoy compartes sin pensártelo puede verse distinto dentro de unos años, y que no se quede en el chat parece una forma sensata de cubrirte.

Pensar que quien la usa esconde algo sería pasarse de listo. Lo que hace la función es separar dos cosas que solemos mezclar, querer enseñarle algo a alguien y querer que se quede con una copia.

Al final todo depende de quién lo reciba

La visualización única sirve para lo que no debe quedarse en el chat. Deja menos rastro y pone trabas a que lo copien, pero no piensa por ti. Si lo que envías es delicado, el verdadero filtro es la persona que lo recibe. Si no te fías de ella, da igual el iconito.