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AVIACIÓN MILITAR

Iba a estar listo en 2024 y no llegará hasta 2028: Boeing suma 280 millones de pérdidas con el nuevo Air Force One, que se probará en 2027

Los dos VC-25B, los Boeing 747-8 que serán el nuevo Air Force One, empezarán sus pruebas de desarrollo entre abril y junio de 2027, el tercer trimestre del año fiscal, y Boeing no prevé entregar el primero hasta 2028, cuatro años más tarde de lo previsto. Mientras, el programa le ha costado a la compañía 280 millones de dólares de pérdidas en el segundo trimestre de 2026.

El calendario de pruebas figura en el presupuesto de investigación y desarrollo para 2027 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que ya reconoció en una nota del 1 de mayo que las entregas de Boeing se retrasaron «más allá de su objetivo inicial de 2024».

Pruebas en tierra y en vuelo desde 2027

Las pruebas de desarrollo son la fase en la que el fabricante y la Fuerza Aérea comprueban, primero en tierra y después en el aire, que cada sistema instalado funciona como se pidió.

La ficha prevé que esas pruebas acaben en el tercer trimestre del año fiscal 2028 y que las de familiarización y operativas se hagan entre enero y junio de 2028. Los aviones estarían disponibles para la capacidad operativa inicial entre julio y septiembre de 2028, según el calendario maestro que Boeing entregó a la Fuerza Aérea en octubre de 2025.

Boeing terminó el diseño el 30 de octubre de 2025 y publicó todos los planos de ingeniería el 31 de enero de 2026. Para ganar tiempo, la empresa y la Fuerza Aérea pactaron ajustes de requisitos, unas pruebas más ágiles y el paso de la certificación civil de la Administración Federal de Aviación (FAA) a la militar.

Un contrato de 3.900 millones firmado en 2018

La Fuerza Aérea adjudicó el contrato en julio de 2018 por 3.900 millones de dólares a precio fijo, para el desarrollo, el diseño detallado, la modificación, la certificación y la entrega de «dos 747-8 presidenciales listos para la misión», según la ficha del programa incluida en el presupuesto de armamento del Pentágono para el año fiscal 2027. En un contrato de precio fijo, los sobrecostes corren a cargo del fabricante.

Cada avión llevará, entre otras cosas, dos unidades de potencia auxiliar utilizables en vuelo, comunicaciones de misión, interior ejecutivo, aviónica militar, autodefensa y escaleras propias. El objetivo, según la ficha, es que el presidente, su equipo y sus invitados viajen con el mismo nivel de seguridad y de comunicaciones que tienen en la Casa Blanca. El programa recibió 419,6 millones de dólares en el año fiscal 2025 y 631,2 millones en 2026, y el Pentágono pide 712,1 millones para 2027.

Las pérdidas de Boeing con el avión presidencial

En sus resultados del segundo trimestre, publicados el 28 de julio, Boeing atribuyó los 280 millones de pérdidas del VC-25B principalmente a una inversión en recursos adicionales de producción y certificación. En 2025 ya había sumado 60 millones por el encarecimiento de los proveedores, y la compañía advierte de que «sigue existiendo el riesgo de que registremos pérdidas adicionales en periodos futuros».

La división de Defensa, Espacio y Seguridad cerró ese trimestre con 7.500 millones de dólares de ingresos y un margen operativo negativo del 0,2 %, en un momento en que tiene encargos nuevos de peso como el caza de sexta generación F/A-XX de la Marina. Kelly Ortberg, presidente y consejero delegado de Boeing, destacó que el programa ya ha superado la fase de diseño y que los aviones se están modificando y probando.

Un 747 de Qatar para ganar tiempo

Mientras tanto, el presidente vuela en el VC-25B Bridge, un 747-8i con configuración de jefe de Estado que perteneció a Qatar y que el Departamento de Guerra aceptó como solución puente, el mismo avión del que se habló como el nuevo Air Force One de Donald Trump. La Fuerza Aérea encargó la modificación a L3Harris, alquiló un 747-8F de carga de Atlas Air entre octubre de 2025 y febrero de 2026 para formar a pilotos y mecánicos y compró dos 747-8i que habían sido de Lufthansa, uno como avión escuela y otro para nutrir un almacén de piezas de repuesto.

El general Dale White, responsable en el Departamento de Guerra de la cartera de Sistemas de Armas Críticos y Principales, explicó en la nota de mayo que la meta era entregar el avión puente cuanto antes «para aliviar la presión sobre la envejecida flota de VC-25A». La misma nota admite que su interior de jefe de Estado se dejó casi intacto y que se hicieron concesiones en algunas de las misiones menos utilizadas que Boeing debe cubrir para los próximos 40 años.

El Bridge llegó al Grupo de Transporte Aéreo Presidencial, en la base conjunta Andrews, el 19 de junio, según la nota de la Secretaría de la Fuerza Aérea de ese día. El 8 de julio estaba en la base británica de RAF Mildenhall, ya con la nueva librea roja, blanca y azul.

El VC-25B Bridge, aparcado en la base de RAF Mildenhall (Inglaterra) el 8 de julio de 2026. (Foto: U.S. Air Force / Airman 1st Class Chloe Masey)

Los VC-25A cumplen 36 años

Los aviones que el VC-25B debe jubilar son dos Boeing 747-200B, con matrículas 28000 y 29000. El primero voló como Air Force One el 6 de septiembre de 1990, con George H. W. Bush a bordo, según la ficha oficial de la Fuerza Aérea. Cada uno mide 70,7 metros de largo y 59,6 de envergadura, tiene 12.550 kilómetros de alcance y lleva 30 tripulantes y 71 pasajeros.

Un VC-25A aterriza en la base de Nellis (Nevada) el 21 de agosto de 2012. (Foto: U.S. Air Force / Daniel Hughes)

La Fuerza Aérea justificó el avión puente con los ciclos de mantenimiento pesado de los VC-25A, que se alargan con la edad.

Lo que todavía no está claro

El presupuesto del Pentágono habla de desplegar el avión a partir de 2028, sin fijar mes. En septiembre, el general White dijo que Boeing encendería el primer avión antes de que acabe 2026, pero ni la Fuerza Aérea ni Boeing han publicado esa fecha.

Boeing esperaba cerrar en el tercer trimestre de 2026 los términos del contrato que reajustan el calendario y los requisitos, según su informe trimestral a la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos.

La nota de mayo presentaba 2028 como un adelanto de un año respecto al calendario revisado, y la oficina del programa dice que busca «activamente opciones para acelerar» los plazos. Boeing presentará sus resultados del tercer trimestre el 27 de octubre, y en ellos se verá si el programa suma nuevas pérdidas o cambia de fechas.

Crédito de la imagen: U.S. Air Force.