Hay una escena cada vez más común. Estás en una cena, en el cine o simplemente hablando con alguien, y de pronto tu muñeca vibra y se ilumina por una notificación que no era urgente. ¿De verdad necesitamos otra pantalla más pidiendo atención?
En ese clima de “siempre conectado”, los relojes inteligentes híbridos están ganando terreno como alternativa más discreta. Con su ScanWatch 2, la francesa Withings insiste en esa idea y la empuja hacia el terreno de la salud, con sensores, algoritmos y un enfoque pensado para funcionar día y noche con menos interrupciones.
Menos pantalla, más reloj
Un híbrido, en la práctica, es un reloj que parece reloj. El ScanWatch 2 combina agujas reales con una pequeña pantalla que se enciende cuando hace falta, no todo el tiempo, y eso cambia bastante la sensación de uso en el día a día.
La propuesta no es competir con un “mini móvil” en la muñeca, sino con un objeto más clásico que vigila datos por detrás. Para mucha gente, eso significa menos miradas compulsivas y menos “FOMO”, ese miedo a perderse algo que aparece cuando el reloj no para de avisar.
Withings también juega con el factor durabilidad. En su ficha técnica habla de caja de acero inoxidable y protección con Gorilla Glass, un detalle que apunta a un uso cotidiano sin demasiadas preocupaciones por golpes tontos contra una puerta o una mesa.
La apuesta de Withings
La empresa situó su mensaje más ambicioso en un comunicado oficial fechado el 5 de septiembre de 2025. Ahí presentó HealthSense 4, una actualización de software para ScanWatch 2 que también llega a modelos como ScanWatch Nova, con la idea de usar “predictive AI” para anticipar cambios en salud.
“With ScanWatch 2, we are harnessing the latest in predictive AI to go beyond simple tracking,” dijo Éric Carreel, fundador y presidente de Withings. En el mismo texto, la compañía habla de alertas relacionadas con energía, ciclo menstrual y señales tempranas de enfermedad, siempre basadas en patrones que observa en los datos.
El enfoque es muy de 2026, pero conviene leerlo con calma. Que un dispositivo “avise” no significa que diagnostique, y de hecho Withings lo presenta como apoyo para la prevención y el seguimiento, no como sustituto de una consulta médica.
Qué mide a diario
En la página oficial del ScanWatch 2 el reloj se describe como un dispositivo de “seguimiento de salud 24/7”. En términos sencillos, eso incluye medir el pulso de forma continua y añadir avisos si detecta ritmos irregulares, además de permitir un electrocardiograma desde la muñeca.
Hay dos mediciones que Withings destaca por su uso rápido. Una es el oxígeno en sangre bajo demanda, que promete en unos 30 segundos, y la otra es el seguimiento de la respiración, pensado para ver cambios con el tiempo y complementar los datos de sueño.
También aparece la temperatura como una de las novedades clave del modelo, con seguimiento de variación térmica y una lectura orientada a “señales más tempranas”. En la práctica, el mensaje es que el reloj intenta detectar subidas o cambios que a veces pasan desapercibidos, como cuando te notas raro pero no sabes por qué.
Entender el ECG del reloj
Un ECG es un registro de la actividad eléctrica del corazón, como un “dibujo” de sus latidos. El del médico suele usar 12 derivaciones, que es como mirar el corazón desde muchos ángulos; el del reloj es de una sola derivación, más parecido a mirarlo desde un único punto de vista.
Sobre la validación clínica, Withings resume en una nota de soporte su estudio para la función “Withings ECG App” integrada en ScanWatch 2. Según la compañía, participaron 694 pacientes en 10 centros de Estados Unidos y Francia, comparando el ECG del reloj con un ECG clínico de 12 derivaciones y con revisión de cardiólogos independientes sin saber de qué dispositivo venía cada registro.
Y hay evidencia revisada por pares en una línea similar. En un estudio publicado por David Campo y Valery Elie, junto a equipos de centros como el Hôpital Européen Georges Pompidou y el Centre Cardiologique du Nord en Francia, el algoritmo de Withings aplicado a un reloj analógico mostró una sensibilidad cercana al 96% y una especificidad prácticamente del 100% para detectar fibrilación auricular en condiciones del ensayo.
Lo que dicen los estudios
Más allá de una marca, la pregunta es si esto funciona “en general”. Un metaanálisis firmado por Néstor Barrera y colaboradores, con 26 estudios y más de 17.000 pacientes, concluye que los relojes inteligentes pueden detectar fibrilación auricular con una precisión alta en conjunto, aunque con diferencias entre modelos.
Ese mismo trabajo sugiere un matiz importante. Los datos agregados para Withings ScanWatch se mueven en torno a una sensibilidad del 89% y una especificidad del 95%, y eso recuerda que el rendimiento depende del dispositivo, del tipo de señal y del contexto de uso.
Traducido a la vida real, el reloj puede ser una pista útil, pero no un veredicto. Si hay síntomas o dudas, la recomendación sensata sigue siendo hablar con un profesional y confirmar con pruebas clínicas.
Deporte y autonomía
Aunque sea híbrido, el ScanWatch 2 no se queda solo en “contar pasos”. Withings habla de seguimiento deportivo con reconocimiento de más de 40 actividades y métricas como zonas de pulso durante el entrenamiento, además de funciones ligadas a GPS cuando va conectado al móvil.
Aquí aparece un concepto que suele sonar técnico, pero es fácil de entender. El VO2 max es, en pocas palabras, cuánto oxígeno puede usar tu cuerpo cuando haces ejercicio intenso, y se usa como una pista sobre tu forma física aeróbica; Withings explica que su estimación se calcula con datos como pulso, edad y ritmo en caminatas o carreras con GPS.
Luego está la parte más práctica de todas, la batería. Withings promociona “hasta 35 días” de autonomía y carga rápida, mientras que su documentación técnica también habla de un diseño pensado para aguantar alrededor de 30 días en un uso típico, porque un reloj que se queda sin batería puede perder justo esos episodios raros que pasan de vez en cuando.
El comunicado oficial se ha publicado en Withings.








