Lo que la NASA descubrió al revisar la nave Orión y por qué Artemis III podría retrasarse

Publicado el: 16 de mayo de 2026 a las 15:36
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Parte inferior de la cápsula Orion de la NASA durante la revisión de su escudo térmico tras Artemis II.

El regreso de Orion a la Tierra tras Artemis II dejó una imagen llamativa. En la parte inferior de la cápsula se veía una zona blanquecina del escudo térmico, justo en el lugar que más sufre durante la entrada en la atmósfera.

La lectura rápida en redes fue casi inevitable. ¿Se había desprendido un trozo? Según las primeras evaluaciones de la NASA, no. La agencia sostiene que la marca no apunta a una rotura grave, sino a una decoloración en una zona ya conocida y vigilada de la nave. Artemis II amerizó el 10 de abril de 2026 frente a la costa de San Diego con Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a bordo, tras casi diez días de misión alrededor de la Luna.

La marca blanca

La imagen se tomó después del amerizaje y mostró una mancha clara en el escudo térmico de Orion. Vista de lejos, parecía un mordisco en la cápsula, como cuando una pared recién pintada revela una zona mal secada.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, frenó esa interpretación con una frase directa. «La decoloración no correspondía a material desprendido», afirmó al explicar que el color blanco coincidía con el área de una almohadilla de compresión y con efectos esperados del calentamiento.

Esto no significa que la revisión haya terminado. Significa algo más concreto. Las inspecciones iniciales no encontraron condiciones inusuales y el comportamiento de pérdida de material carbonizado fue menor que en Artemis I, tanto en cantidad como en tamaño.

Cómo protege Orion

El escudo térmico es la pieza que evita que la cápsula se convierta en un horno durante el regreso. Orion entra en la atmósfera a una velocidad enorme y la fricción con el aire genera temperaturas de miles de grados en el exterior.

La clave está en la ablación, una palabra rara para una idea bastante simple. La capa externa se quema y se desgasta de forma controlada para llevarse el calor, como si el material se sacrificara para que el interior siga seguro.

La NASA explica que el escudo de Orion usa Avcoat, un material heredero del sistema utilizado en las cápsulas Apollo. Está colocado en bloques sobre una estructura interna y se revisa con pruebas no destructivas para detectar fallos antes del vuelo.

La zona de compresión

La almohadilla de compresión no es un adorno ni una pieza secundaria. Es una zona de unión entre el módulo de la tripulación y el módulo de servicio, que lleva elementos como energía, propulsión y suministros.

Esa parte debe aguantar cargas durante el lanzamiento, la separación de módulos y el reingreso. Por eso combina resistencia mecánica con protección térmica, una mezcla difícil de conseguir cuando todo alrededor está ardiendo.

NASA Ames Research Center desarrolló un material llamado 3D-MAT para este tipo de zonas. El proyecto contó con apoyo del Johnson Space Center, el Langley Research Center, Bally Ribbon Mills y San Diego Composites, y la NASA destacó en ese equipo a Jay Feldman, Ethiraj Venkatapathy, Curt Wilkinson y Ken Mercer.

La sombra de Artemis I

Parte del ruido alrededor de la foto se entiende por lo ocurrido en Artemis I. En aquella misión sin tripulación, el escudo térmico de Orion mostró una pérdida de material carbonizado distinta a la esperada.

La investigación posterior encontró que los gases generados dentro del Avcoat no salieron con suficiente facilidad. Esa presión interna acabó provocando grietas y desprendimientos irregulares en la capa externa, aunque los datos indicaron que una tripulación habría estado segura.

Para Artemis II, la NASA aplicó lecciones de aquella revisión. También se apoyó en pruebas en instalaciones de chorro de arco, donde gases muy calientes y rápidos imitan parte de lo que vive una nave al volver a la Tierra.

Qué revisará ahora

La primera impresión es positiva, pero la ingeniería espacial no funciona a ojo. La cápsula debe pasar por una revisión completa, con datos de vuelo, imágenes, muestras y análisis internos del escudo térmico.

Los buzos de la Marina estadounidense tomaron imágenes bajo el agua poco después del amerizaje, antes de que la recuperación pudiera alterar la superficie. Ese detalle importa, porque una foto temprana ayuda a separar lo que ocurrió durante el reingreso de lo que pudo pasar después.

Más adelante, el módulo de tripulación se examinará en el Kennedy Space Center y el escudo térmico viajará al Marshall Space Flight Center para extraer muestras y hacer escaneos internos. En la práctica, eso significa que la NASA no solo quiere saber si Orion volvió bien, sino por qué volvió bien.

Por qué importa

Artemis II fue una prueba con tripulación, no una excursión espacial. Cada marca en la cápsula sirve para decidir cómo se preparan las siguientes misiones hacia la Luna.

Si el análisis final confirma las primeras señales, el escudo térmico de Orion habrá superado una de las pruebas más delicadas del programa. Aun así, la agencia tendrá que publicar los datos completos antes de cerrar el caso.

Al final del día, lo importante no es si la cápsula quedó bonita. Lo importante es si protegió a la tripulación y si el sistema puede repetirse con seguridad en futuras misiones.

La nota oficial sobre las primeras evaluaciones de Artemis II se ha publicado en NASA.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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