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SUPERDEPORTIVOS

La Policía italiana estrena un Lamborghini híbrido de 920 CV para llevar órganos: su V8 gira hasta 10.000 vueltas

Un corazón donado aguanta más o menos seis horas fuera del cuerpo. Con ese reloj en marcha, cada minuto en la autopista cuenta. Por eso la Polizia di Stato italiana ha sumado a su flota un Lamborghini Temerario de 920 caballos, presentado el 4 de septiembre de 2026 en la fábrica de la marca en Sant’Agata Bolognese, cerca de Bolonia.

Según la propia policía, su tarea principal serán los servicios de mayor valor social, entre ellos el traslado urgente de órganos y material sanitario. Es un trabajo que Lamborghini y los agentes italianos comparten desde 2004. ¿Qué tiene este coche que no tuvieran sus antecesores? Sobre todo, una mecánica muy distinta.

Un superdeportivo con uniforme

El acto reunió al ministro del Interior, Matteo Piantedosi, al prefecto Renato Cortese, director central de la Policía de Tráfico, Ferroviaria y de Unidades Especiales, y a Stephan Winkelmann, presidente y consejero delegado de Automobili Lamborghini. El coche quedará en manos de la Polizia Stradale, que es la Policía de Tráfico italiana.

No llega a un garaje vacío. Se unirá a los otros Lamborghini que ya trabajan en los grandes corredores de autopista del país.

La historia empezó con un Gallardo, que hizo su primer traslado de órganos en septiembre de 2004. Después llegaron el Gallardo LP 560-4, el Huracán y, desde 2023, el todoterreno Urus Performante. En total, seis coches que suman más de 200 misiones de transporte de órganos y más de 1.500 actividades de educación vial.

Un V8 que sube hasta 10.000 vueltas

El Temerario monta un motor V8 de 4 litros con dos turbos, que aprovechan los gases de escape para meter más aire en los cilindros. Por sí solo rinde 800 caballos y, según la marca, llega a las 10.000 vueltas por minuto, una cifra que ningún otro superdeportivo de serie alcanza.

¿Y para qué sirve girar tan rápido? Para estirar cada marcha mucho más antes de cambiar. Aguantar ese ritmo exige un cigüeñal plano (la pieza que convierte el sube y baja de los pistones en giro) y bielas de titanio, ligeras y muy resistentes.

La caja de cambios es de doble embrague y ocho marchas. Funciona como si hubiera dos manos en la palanca, porque una prepara la siguiente marcha mientras la otra todavía trabaja.

Tres motores eléctricos y una batería pequeña

El truco está en su sistema híbrido. Entre el motor de gasolina y la caja de cambios hay un primer motor eléctrico de 110 kilovatios que tapa el pequeño retraso típico de los turbos, ese instante en el que todavía no empujan.

Otros dos motores eléctricos, de unos 15,5 kilos cada uno, mueven las ruedas delanteras y reparten la fuerza entre ellas al tomar las curvas. Son muy ligeros para lo que ofrecen, como ese motor chino del tamaño de un iPad pensado para camiones.

Todo se alimenta con una batería de iones de litio de 3,8 kilovatios hora escondida en el túnel central. Es diminuta al lado de la de un eléctrico de calle, pero no busca dar autonomía. Su función es soltar mucha energía de golpe.

El resultado son 920 caballos combinados, de 0 a 100 kilómetros por hora en 2,7 segundos y una velocidad punta de 343 kilómetros por hora. Otra cosa es que una misión real llegue a pedir tanto.

Por qué el reloj manda en un trasplante

Un órgano extraído vive a contrarreloj. Los médicos lo llaman isquemia fría, el periodo que pasa sin riego sanguíneo, conservado a unos 4 grados, entre la extracción y el implante en el paciente.

Los márgenes son estrechos. La agencia sanitaria de Estados Unidos que supervisa su red de trasplantes explica que el corazón y los pulmones suelen trasplantarse en menos de seis horas, el hígado en unas 12 y el riñón en hasta 36.

Con esos plazos, un coche capaz de mantener un ritmo alto durante horas tiene sentido. ¿Sustituye al helicóptero? No, pero suma una opción más por tierra cuando cada minuto pesa.

Un híbrido en la comisaría

El Temerario también retrata el momento que vive el motor. Hasta las marcas más ligadas a la gasolina electrifican sus modelos mientras Bruselas discute qué hacer con los híbridos chinos que llegan a Europa.

El calendario para dejar de vender coches de gasolina nuevos en 2035 sigue dando que hablar. De momento, el nuevo Lamborghini policial demuestra que un híbrido puede ser, sobre el papel, el más rápido de la flota. Todo un cambio de guardia.

La presentación oficial se ha publicado en la web de la Polizia di Stato.

Crédito de la imagen: MrWalkr (Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0).