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COCHES ELÉCTRICOS

BYD pone fecha a su primer coche con batería de estado sólido: llegará en 2027, tres años antes de fabricarse en masa

¿Y si cargar un coche eléctrico durara casi lo mismo que llenar el depósito? Esa es la promesa de las baterías de estado sólido, la tecnología que medio sector del motor persigue desde hace años. El gigante chino BYD ya le ha puesto fecha. Su primer modelo con este tipo de batería llegará en 2027.

Lo ha confirmado Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de la compañía, en una entrevista con la edición española de carwow publicada a mediados de septiembre de 2026. «BYD está en posición de liderazgo», aseguró sobre esta carrera tecnológica. Eso sí, ese primer coche será más una demostración que un modelo para el gran público, y la fabricación a gran escala no se espera hasta 2030.

Qué ha dicho exactamente Stella Li

La directiva defendió que la marca va por delante en tecnología y en su llegada al mercado. Y lo quiso demostrar con un plazo. «El año que viene tendremos un modelo que será el primero con esta tecnología», explicó, sin desvelar de qué coche se trata ni cuánto costará.

Li también presumió de laboratorio. Según contó, cualquier tipo de batería que se nos ocurra está en estudio en algún rincón de BYD. En esa charla habló también del motor de combustión, justo cuando algún país ya da marcha atrás en su plan de vetar los coches de gasolina nuevos en 2035.

El anuncio no sale de la nada. En febrero de 2025, Sun Huajun, director técnico de la filial de baterías del grupo, ya situó hacia 2027 el arranque de las primeras pruebas de demostración en coches, con un despliegue masivo a partir de 2030.

Qué es una batería de estado sólido

Toca mirar dentro de una batería normal. En los eléctricos actuales, la energía viaja en forma de iones de litio (partículas con carga eléctrica) entre dos polos, y lo hacen nadando en un líquido llamado electrolito. Algo así como una piscina que separa las dos orillas.

La batería de estado sólido cambia ese líquido por un material sólido. Según Toyota, así los iones se mueven más rápido, lo que acorta la carga y permite más autonomía y potencia. Y toleran mejor el calor y ocupan menos.

BYD ha apostado por los electrolitos de sulfuro, el mismo camino que la marca japonesa. Su socio, la petrolera Idemitsu, explica que este material es blando y se pega bien a otros componentes, algo que facilita fabricarlo en serie. ¿El problema? El precio.

El científico jefe de BYD, Lian Yubo, admite que el coste sigue siendo un freno. Por eso calcula que las baterías actuales convivirán con las de estado sólido durante 15 o 20 años.

La batería que BYD ya vende

Mientras, BYD sigue exprimiendo lo que ya tiene. Su batería Blade usa fosfato de hierro y litio (LFP), una química casi sin cobalto que la marca vende como muy segura. En la prueba de perforarla con un clavo, según BYD, no echó humo ni llamas.

En marzo de 2026 llegó la segunda generación. La nota oficial de la Blade 2.0 habla de pasar del 10% al 70% en 5 minutos y del 10% al 97% en 9, con cargadores de hasta 1.500 kilovatios.

Con ella, según BYD, ya son posibles autonomías de más de 1.000 kilómetros, medidas con el generoso ciclo chino CLTC. Su marca de lujo, por ejemplo, anuncia 1.100 kilómetros para la berlina Denza Z9S. Vamos, que el listón para el estado sólido está alto.

Toyota y CATL también corren

BYD no está sola. Toyota se alió en octubre de 2023 con Idemitsu para fabricar electrolitos sólidos y comercializar sus primeros coches con esta batería entre 2027 y 2028. La planta piloto de su socio arrancará en el año fiscal 2027 con varios cientos de toneladas al año, y la producción masiva llegaría a partir de 2030.

CATL, el mayor fabricante de baterías para coches eléctricos del mundo, apunta a la misma fecha. Según ha trasladado a sus inversores, en 2027 empezará a producir sus primeras celdas de estado sólido en pequeñas cantidades. Su consejero delegado, Robin Zeng, enfrió los ánimos en junio de 2026. No espera verlas en el gran público antes de 2030.

¿Quién ganará la carrera? Todavía está por ver. Si se cumplen los plazos, 2027 traerá pocos coches y caros, más escaparate que revolución. Y en Europa, donde ya se discute cómo frenar los híbridos chinos, ese calendario se va a mirar con lupa.

La entrevista completa con Stella Li se ha publicado en el canal de YouTube de carwow.es.

Crédito de la imagen: User3204 (Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0).