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INDUSTRIA MILITAR

EEUU empieza a levantar en California la nueva fábrica del bombardero B-21: más de 92.900 m² para subir un 25 % su capacidad anual de producción

La Fuerza Aérea aplica 4.500 millones de dólares de la ley de conciliación de 2025 y Northrop añade unos 2.500 millones propios, con dos B-21 en pruebas y la meta de 100 aviones.

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El 29 de septiembre, bajo una carpa montada delante de una fila de niveladoras amarillas en Palmdale (California), cinco responsables de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y de Northrop Grumman posaron con palas doradas clavadas en un cajón de arena. Así empezó la obra de la nueva línea de montaje final del bombardero B-21 Raider en la Air Force Plant 42, el complejo industrial de la Fuerza Aérea donde ya se fabrica el avión.

La Fuerza Aérea lo anunció el 8 de octubre en una nota de su oficina de asuntos públicos. Según ese texto, la primera piedra «da el pistoletazo de salida a más de un millón de pies cuadrados de nuevas instalaciones», algo más de 92.900 metros cuadrados, dentro de un acuerdo con Northrop Grumman que «aumenta un 25 % la capacidad anual de producción del B-21» sin perder de vista el coste, los plazos y las prestaciones.

Una nueva línea de montaje final en Palmdale

La nota de la Fuerza Aérea define la obra como un paso «significativo» para ampliar la capacidad de producción del B-21 Raider y entregar antes capacidad de combate a la Fuerza Conjunta. La línea de montaje final es el tramo de la fábrica al que llegan las grandes piezas del avión para unirlas antes de que salga a pista.

Palmdale no es un lugar nuevo para la aviación furtiva estadounidense: su antecesor, el bombardero furtivo B-2 Spirit, despegó en su primer vuelo el 17 de julio de 1989 desde la planta de producción de Northrop Grumman en Palmdale, según el archivo fotográfico del Mando de Ataque Global.

William Bailey, Chris Adams, el general Dale White, el general de división Peter Bonetti y el coronel Nicholas Jordan, con palas doradas ante las niveladoras de la obra en Palmdale (California), el 29 de septiembre de 2026. (Foto: Northrop Grumman / U.S. Air Force)

4.500 millones de dólares para fabricar más rápido

«Esta primera piedra representa algo más que una obra; representa un compromiso sostenido de entregar la capacidad que nuestra nación necesita a la velocidad que exige el entorno de seguridad», dijo el general Dale White, director de Sistemas de Armas Principales Críticos y responsable de cartera con dependencia directa del vicesecretario de Guerra, según la nota de la Fuerza Aérea.

«El B-21 Raider es la base de la futura capacidad de ataque de largo alcance de la Fuerza Aérea, y esta inversión refuerza la capacidad industrial necesaria para desplegar esa capacidad más rápido», añadió White.

El dinero sale de la ley de conciliación del año fiscal 2025, la que en Washington se conoce como «One Big Beautiful Bill». La conciliación es un procedimiento presupuestario del Congreso que permite aprobar leyes de gasto con mayoría simple en el Senado. De ahí la Fuerza Aérea aplica 4.500 millones de dólares, ya autorizados y asignados, para acelerar la producción del perfil de compra aprobado, que es de 100 aviones.

El acuerdo con Northrop se había anunciado el 23 de febrero de 2026. «Esto es lo que da una adquisición disciplinada», dijo entonces White en el comunicado de febrero. «Esta decisión refleja nuestra confianza en el rendimiento del programa y en la estabilidad de la base industrial. Al aumentar ahora la capacidad de producción, estamos acelerando de forma responsable la entrega de una capacidad crítica y eficaz en combate a quienes combaten.»

Northrop pone otros 2.500 millones de su bolsillo

En su informe del primer trimestre a la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos, Northrop Grumman explicó que prevé «invertir aproximadamente 2.500 millones de dólares a lo largo de varios años para ampliar la capacidad de producción» y que, a cambio, tiene «la oportunidad de obtener mejores rendimientos» en las fases LRIP y NTE del programa: los lotes iniciales de producción a baja cadencia y los siguientes, con un precio máximo pactado.

Las pruebas de reabastecimiento en vuelo también avanzan: la Fuerza Aérea anunció en abril un reabastecimiento del B-21 con un avión cisterna KC-135.

Dos bombarderos en pruebas en Edwards

«El equipo del B-21 ha sentado las bases para acelerar la producción de forma responsable», dijo el coronel Nicholas Jordan, director del programa de Sistemas B-21 en la Oficina de Capacidades Rápidas de la Fuerza Aérea. «Esta inversión en Palmdale aportará la infraestructura, la mano de obra y la capacidad de fabricación necesarias para entregar el Raider a la Fuerza Aérea a un ritmo mayor.»

El avión voló por primera vez en 2023 y hay dos ejemplares conocidos en pruebas en la base de Edwards, a menos de 50 kilómetros de la fábrica. El segundo despegó de Palmdale el 11 de septiembre de 2025 para unirse a la campaña de ensayos, que con él amplió las pruebas de sistemas de misión y de integración de armas, según el pie de foto oficial.

El segundo B-21 Raider, en vuelo el 11 de septiembre de 2025, al incorporarse a las pruebas en la base de Edwards (California). (Foto: U.S. Air Force)

Según la nota, el programa sigue en camino de tener aviones en la base de Ellsworth, en Dakota del Sur, en 2027.

Cien bombarderos, por ahora

Más capacidad de fábrica no significa por sí sola más aviones. El perfil de compra aprobado sigue siendo de 100 bombarderos, según la nota del 8 de octubre. Mientras llega el B-21, la Fuerza Aérea mantiene en servicio su flota actual y hasta ha recuperado un B-1B del cementerio de aviones de Arizona.

Lo que la nota no cuenta

Ni la nota del 8 de octubre ni el comunicado de febrero dicen cuántos B-21 salen hoy cada año de Palmdale, así que el 25 % no se puede traducir todavía en un número concreto de bombarderos. Tampoco dan una fecha para terminar la nueva nave ni el coste de la obra por separado de los 4.500 millones del acuerdo.

Las declaraciones sobre el buen ritmo de las pruebas proceden de la Fuerza Aérea y de la propia Northrop, sin datos públicos de los ensayos.

Crédito de la imagen: Fuerza Aérea de EE. UU. (foto cedida, vía DVIDS).