La filtración interna que asusta a OpenAI: huida hacia adelante con un ChatGPT más barato

Publicado el: 8 de mayo de 2026 a las 09:44
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Aplicación de ChatGPT en un móvil con el logo de OpenAI al fondo tras la filtración sobre un plan con anuncios.

Imagina que estás estudiando con el móvil y tu asistente de IA te ofrece pagar menos a cambio de ver algunos anuncios. No es una idea lejana, es una vía que OpenAI ya está preparando para ChatGPT.

En las últimas semanas han salido señales públicas y filtraciones sobre previsiones internas que apuntan a lo mismo. La empresa necesita crecer en suscripciones y publicidad para sostener un gasto enorme en centros de datos, que son las “fábricas” donde se ejecuta la IA.

Los números que inquietan

Resúmenes de documentos internos citados por prensa especializada dibujan un escenario difícil para ChatGPT Plus, el plan de 20 dólares al mes. La previsión habla de pasar de 44 millones de suscriptores en 2025 a 9 millones en 2026, mientras el plan barato subiría de 3 millones a 112 millones en un año, según este resumen público.

Son cifras que, de confirmarse, cambian el mapa de ingresos porque Plus ha sido una fuente importante de dinero recurrente. Y llegan con el mercado más apretado, con rivales como Anthropic y Google presionando en distintos usos.

ChatGPT Go, el plan de ocho dólares

OpenAI presentó ChatGPT Go como una suscripción “económica” diseñada para ampliar el acceso a sus funciones más usadas. La compañía sitúa el despliegue global el 16 de enero de 2026 y marca un precio de 8 dólares al mes en Estados Unidos.

En la práctica, Go se coloca entre el plan gratis y Plus. OpenAI promete más mensajes y más subida de archivos que en el nivel gratuito, con acceso a su modelo más reciente para este plan.

El movimiento también ordena el catálogo de pago. Plus se queda como la opción para quien necesita límites más altos, y Pro queda arriba del todo con 200 dólares al mes, según la propia explicación de OpenAI.

Publicidad sin tocar las respuestas

La gran diferencia es que Go abre la puerta a anuncios. En un texto firmado por Fidji Simo, OpenAI explica su enfoque para introducir publicidad y repite una promesa, “Ads do not influence the answers ChatGPT gives you”.

La empresa dice que los anuncios irán separados y etiquetados, y que no venderá las conversaciones a anunciantes. También afirma que, al menos en las primeras pruebas en Estados Unidos, no mostrará anuncios a menores de 18 años ni cerca de temas sensibles, como salud o política.

El cuello de botella del cómputo

Para entender por qué esta apuesta llega ahora, hay que traducir otra palabra habitual, “cómputo”. Es alquilar y operar muchísimos ordenadores en la nube para que el modelo responda rápido, y esa factura crece a la vez que crece el uso.

A finales de abril de 2026, un reporte señaló que OpenAI no habría alcanzado algunos objetivos internos recientes de usuarios e ingresos, y que su directora financiera, Sarah Friar, habría avisado del riesgo de no poder pagar futuros contratos si los ingresos no aceleran. Sam Altman y Friar contestaron con un mensaje breve, “This is ridiculous. We are totally aligned on buying as much compute as we can”.

Los acuerdos conocidos ayudan a entender la escala. Otro reporte recoge un pacto con Oracle de unos 300.000 millones de dólares en capacidad de computación a cinco años y otro contrato con CoreWeave de 11.900 millones, además de compromisos que, según distintas fuentes, superarían los 600.000 millones en la década, como resume este análisis.

Por qué bajar el precio no basta

Aquí entra la aritmética sencilla. Si 44 millones de personas pagaran 20 dólares al mes, serían unos 880 millones de dólares mensuales, mientras que 112 millones pagando 5 dólares de media serían unos 560 millones al mes.

Eso no significa que el plan barato no sirva, pero sí que la publicidad tendría que cubrir una parte importante del hueco. ¿Cuánto puede aportar sin estropear la experiencia y la confianza del usuario? Ahí está la prueba.

Salida a bolsa y el espejo de Netflix

OpenAI anunció el 31 de marzo de 2026 que cerró una financiación de 122.000 millones de dólares a una valoración de 852.000 millones, y lo presentó como impulso para ampliar infraestructura y productos en OpenAI. Ese tamaño también eleva el listón de expectativas para cualquier salida a bolsa, cuando una empresa empieza a cotizar y debe publicar más datos.

Otro reporte contó que algunos inversores cuestionan esa valoración y los cambios de estrategia, con la vista puesta en una posible salida a bolsa este mismo año. La empresa responde que la ronda se cubrió de sobra y que sus socios siguen respaldando el rumbo.

La comparación que muchos hacen es Netflix. La plataforma dijo en noviembre de 2024 que, en países con plan con anuncios, más del 50% de los nuevos registros iban a ese nivel en Netflix, y un año después aseguró que su publicidad ya llegaba a más de 190 millones de espectadores activos al mes en Netflix. OpenAI quiere saber si la gente acepta el mismo trato cuando lo que se “consume” no es una serie, sino un asistente que usas para estudiar, trabajar o resolver dudas.

La nota de prensa oficial se ha publicado en OpenAI.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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