Estás en el autobús, desbloqueas el móvil para poner música y aparece otra recomendación que nadie pidió. Luego abres una app preinstalada y salta un banner, y de paso la batería parece derretirse. ¿Te suena?
No hay un botón mágico que convierta cualquier Android en un teléfono nuevo, pero sí hay un grupo de ajustes que recortan la personalización de anuncios y, de rebote, pueden hacer que el sistema se sienta más ligero. La clave suele estar en el mismo sitio donde Android guarda tu “ID de publicidad” y decide qué apps pueden trabajar en segundo plano.
El ID de publicidad, en dos palabras
El “ID de publicidad” es un identificador que usa el móvil para que las apps y los anunciantes sepan quién eres “para fines publicitarios”, sin tener que usar datos como el número de serie del dispositivo. Google lo describe como un ID único que el usuario puede restablecer o eliminar, y que lo proporcionan los servicios de Google Play.
La Agencia Española de Protección de Datos explica que Android introdujo este identificador en 2014, con Android KitKat, y que también se conoce como “Google Advertising ID”. La idea era sustituir otros identificadores del teléfono por uno específico para anuncios, con más control para el usuario.
El menú que recorta la personalización
En muchos móviles actuales puedes restablecer o eliminar ese ID desde Ajustes, entrando en Privacidad y luego en Anuncios. Google detalla que ahí verás opciones como “Reset advertising ID” y “Delete advertising ID”, y ambas cambian la forma en la que las apps pueden usar ese identificador.
Además del ID, Android también ofrece un panel de “Ads privacy” con interruptores para cosas como los temas de anuncios y las sugerencias basadas en apps. La ruta puede variar según la marca y el idioma, pero Google la sitúa dentro de Ajustes, en Google, luego en All services, y después en Ads.
Por qué sigues viendo anuncios
Este ajuste suele bajar el seguimiento y la personalización, pero no borra la publicidad de tu vida. En una nota técnica publicada en 2019, la Agencia Española de Protección de Datos avisa de que deshabilitarlo “no impide que el AAID”, el identificador de publicidad, “sea enviado por algunas aplicaciones” y que, por tanto, se puede seguir construyendo un perfil de intereses.
Ese matiz importa, porque el problema no es solo el anuncio que ves, sino lo que viaja por detrás. En 2018, Privacy International analizó decenas de apps populares y concluyó que más del 61 por ciento enviaban datos a Facebook en el momento de abrirse, incluso si la persona no tenía cuenta. Otra línea de investigación, firmada ese mismo año por Reuben Binns, Jun Zhao, Max Van Kleek y Nigel Shadbolt, estudió cómo el seguimiento puede concentrarse en unas pocas empresas a través de webs y aplicaciones.
Menos apps en segundo plano
Si el móvil va justo, muchas veces el cuello de botella está en las apps que “respiran” cuando tú no las miras. Android permite marcar el uso de batería de cada app como Unrestricted, Optimized o Restricted, y la opción Restricted puede impedir que funcione en segundo plano, con el riesgo de que algunas funciones fallen.
Para un ajuste más global está el modo de ahorro de energía. Google explica que Battery Saver limita o desactiva actividad en segundo plano y puede hacer que ciertas funciones o apps se retrasen, así que conviene activarlo con cabeza y ver qué se rompe en tu día a día.
Y luego está lo básico, que a veces es lo que más se nota. Google recuerda que borrar la caché elimina datos temporales y que algunas apps pueden ir más lentas la próxima vez que las abras, pero también puede liberar espacio cuando el almacenamiento está al límite.
Animaciones que sobran y un móvil que parece más rápido
No todo es potencia real, a veces es percepción. En Android existe un ajuste de accesibilidad llamado “Remove animations” que apaga muchas transiciones del sistema, y se activa entrando en Ajustes, luego en Accesibilidad, y después en Color y movimiento, aunque en algunos móviles puede aparecer en inglés como “Accessibility” y “Color and motion”.
¿El resultado? Menos efectos visuales, menos esperas entre pantallas y un móvil que da la sensación de responder antes, sobre todo en gamas medias o con varios años encima. Es un cambio reversible, así que puedes probarlo un día normal y decidir si lo echas de menos.
Si los anuncios vuelven tras una actualización
En el día a día, algunas capas de Android y ciertas apps del sistema pueden reactivar recomendaciones o mostrar publicidad propia tras grandes actualizaciones. Pasa especialmente cuando se reinstalan componentes o se restablecen ajustes, así que conviene repasar de vez en cuando los interruptores de privacidad y los menús internos de las apps preinstaladas.
Si aun así buscas “cero anuncios”, el salto ya no es de cinco minutos. La única vía realmente radical suele ser instalar un sistema alternativo, algo que exige experiencia, puede traer problemas de compatibilidad y no siempre compensa para un uso nor










