Sentido y sensibilidad, presidente: no es momento de ‘podcasts’
A Pedro Sánchez le ha dado por grabar vídeos cortos en los que divaga sobre cualquier cosa que entienda que pueda traducirse en votos. Un día sale perorando en La Moncloa y al otro sale a la calle, en busca de exteriores. Los podcasts del presidente del Gobierno son la quintaesencia de la necedad, piezas breves que encarnan la más absoluta nadería. Para ver (hay que tener ganas) y tirar. O, por decirlo más claro: son la antítesis del pensamiento.
No será OKDIARIO quien le afee a Sánchez su pasión sobrevenida por esta forma de comunicación audiovisual, pero sí será OKDIARIO —¿quién si no, presidente?— el que le diga que hay momentos en los que ponerse a grabar podcasts supone una falta de sensibilidad evidente. Y es que el accidente ferroviario en Urda (Toledo) en el que fallecieron 69 personas y que provocó más de un centenar de heridos obliga a guardar la compostura. Es, por decirlo claro, una cuestión de sentido y sensibilidad.
Después de comparecer con rostro serio para hacer una breve declaración institucional en la que ha nombrado a Carlos Cuerpo como ministro de Transportes en sustitución de Óscar Puente, se ha trasladado, acompañado de un nutrido séquito de escoltas, hasta la calle Teruel número 11, de Madrid, donde le esperaban para grabar un vídeo. Ignoramos el contenido del mismo, pero nos resulta indiferente. Dentro de unos días tendremos oportunidad de escucharle, no por devoción, sino por obligación profesional, pero entretanto sólo podemos decir que nos resulta ofensivo que Pedro Sánchez se dedique a grabar naderías estando el corazón de España dolorido. Es una mera cuestión de respeto que no hace falta explicar. Si tenemos que hacerlo es porque el presidente del Gobierno parece no entender que hay situaciones en las que alguien que encarna una responsabilidad institucional como la suya tiene que guardar las formas. No tocaba el podcast, presidente. Verse sobre lo que verse, resulta improcedente.