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Toyota se alía con Joby Aviation para producir en serie el taxi eléctrico que vuela

La japonesa aportará su experiencia industrial para reducir costes y mejorar la calidad del eVTOL

El taxi eléctrico de Joby Aviation despegará en Dubái antes de llegar a Estados Unidos

Luz verde al taxi aéreo eléctrico: Dubái completa con éxito su primer vuelo de prueba

toyota joby
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Toyota Motor Corporation y Joby Aviation han anunciado el arranque de la primera fase de su alianza estratégica con la creación de una empresa conjunta que dará el siguiente paso hacia la fabricación a gran escala del taxi eléctrico volador de la compañía estadounidense.

La colaboración busca sentar las bases para la producción comercial de las aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) que desarrolla Joby. Toyota pondrá sobre la mesa su conocimiento en procesos industriales, control de calidad y optimización de costes.

Esta nueva sociedad trabajará para mejorar la productividad de la fabricación y ampliar la capacidad de producción necesaria para obtener la certificación de las aeronaves, de cara a la demanda que se espera para este tipo de movilidad aérea.

Movilidad del suelo al cielo

JoeBen Bevirt, fundador y consejero delegado de Joby Aviation, subrayó que Toyota lleva casi diez años acompañando a la startup, aportando orientación y respaldo mientras se construían las bases de fabricación de sus aeronaves.

Por su parte, Akio Toyoda, presidente de Toyota Motor Corporation, situó la movilidad aérea como una extensión natural de la filosofía de la compañía japonesa: llevar la movilidad del suelo al cielo para aportar valor a las personas y a la sociedad.

Ambas empresas coinciden en que este refuerzo de su relación constituye un paso relevante hacia la construcción de la movilidad del futuro, y seguirán colaborando para acelerar la llegada de los taxis aéreos eléctricos al mercado en los próximos años.

900 millones de inversión

La alianza entre ambas firmas se remonta a 2020, cuando Toyota realizó su primera inversión en Joby. Desde entonces, la automotriz se ha comprometido con aproximadamente 894 millones de dólares, lo que la convierte en uno de los mayores inversores de la startup californiana.

Parte de ese capital se ha destinado a respaldar la fabricación mientras Joby se prepara para sus operaciones comerciales. La aeronave, de cinco plazas —un piloto y cuatro pasajeros—, despega en vertical como un helicóptero y vuela en crucero como un avión convencional.

joby toyota

El papel de Toyota va más allá del dinero: la compañía, célebre por su sistema de producción, lleva tiempo compartiendo prácticas de ingeniería con Joby para ayudarla a pasar de construir prototipos a fabricar a mayor volumen, dentro de su apuesta por convertirse en una firma de movilidad más amplia.

El siguiente paso: la certificación

Joby continúa el proceso de certificación de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), un trámite imprescindible antes de poder transportar pasajeros de pago. La compañía prevé lanzar su servicio comercial primero en Dubái y después en territorio estadounidense.

Para ello, Joby opera ya una línea de producción piloto en Marina, California, y construye una planta de fabricación de mayor tamaño en Dayton, Ohio. La empresa ha cerrado además acuerdos con Delta Air Lines y otros operadores para llevar sus taxis aéreos a grandes ciudades.

Dubái, primer gran escenario

El emirato se perfila como el punto de partida real del servicio. Joby ha completado ya más de veinte vuelos de ida y vuelta en la región y llevó a cabo el primer vuelo punto a punto de un taxi aéreo eléctrico en Emiratos Árabes Unidos, entre su centro de pruebas de Margham y el aeropuerto internacional Al Maktoum.

La compañía mantiene un acuerdo de seis años con la Autoridad de Carreteras y Transporte de Dubái (RTA) para operar en exclusiva el servicio de taxis aéreos en la ciudad. La red inicial de vertipuertos incluirá el aeropuerto internacional de Dubái, Palm Jumeirah, Dubai Marina, el centro urbano, el Dubai Mall, Atlantis The Royal y la Universidad Americana de Dubái.

El lanzamiento comercial en el emirato está previsto para 2026, con vuelos de hasta 320 kilómetros por hora que reducirían a diez minutos un trayecto que en coche supera los 45. Una vez superada esta primera etapa, Joby proyecta extender su operación a mercados como Nueva York, Los Ángeles, Reino Unido y Japón.

La carrera de los eVTOL

Joby no está sola en esta carrera. Archer Aviation se ha aliado con Stellantis para su fabricación, la alemana Lilium arrastra problemas financieros y Wisk Aero, respaldada por Boeing, desarrolla su propio eVTOL de carácter autónomo.

Los analistas consideran que el sector tiene un enorme potencial, pero exige una inversión de capital muy elevada, siendo la certificación y la escala de producción los principales obstáculos. Por eso las alianzas con fabricantes de automóviles, como la de Toyota, se han vuelto habituales entre las startups del sector.