Siemens Energy comienza la transición para el lanzamiento de Omterra como marca independiente
La compañía surgida de la escisión de Siemens AG en 2020 renuncia a la marca que usaba bajo licencia
El proceso comenzará a finales de 2026 y fusionará a Siemens Energy y Siemens Gamesa en Omterra

Siemens Energy prepara el mayor giro de identidad de su corta historia. La compañía ha anunciado que abandonará el nombre con el que opera desde 2020 para transformarse en una marca propia e independiente bautizada como Omterra.
La decisión responde al acuerdo de licencia de duración limitada que la firma alemana selló con Siemens AG tras su escisión. Bajo ese pacto, el uso comercial de la marca Siemens Energy tenía fecha de caducidad desde el primer día.
Con el nuevo nombre, las actuales Siemens Energy y Siemens Gamesa Renewable Energy quedarán unificadas bajo una sola identidad. El proceso de cambio de marca comenzará a finales de este año y se desplegará de forma escalonada.
«Desde nuestra escisión, ha quedado claro que la marca Siemens Energy, bajo licencia, estaría disponible para nosotros por un tiempo limitado», recuerda Christian Bruch, consejero delegado de la energética.
El momento idóneo
El directivo defiende que el calendario no es casual. «Hoy, nuestra empresa goza de una sólida posición estratégica, operativa y financiera. Nos hemos ganado la confianza de nuestros clientes y de los mercados de capitales», sostiene.
Bruch subraya que la compañía ha mejorado su rentabilidad y que maneja «ambiciosos planes de crecimiento para los próximos años». En ese contexto, con un acuerdo de marca que expira, considera llegado el momento de dar el salto.
El consejero delegado reivindica al mismo tiempo el legado recibido. «El nombre de nuestro fundador nos abrió puertas y nos apoyó en nuestro camino hacia la independencia», señala en alusión a la histórica matriz alemana.
Una marca global
«Este legado sigue siendo una inspiración y un compromiso para nosotros mientras contribuimos activamente a dar forma al mundo energético del mañana», añade sobre la etapa que ahora se abre.
Con Omterra, la energética apuesta de forma deliberada por una marca independiente con atractivo global. El nuevo nombre busca reflejar su presencia mundial, su experiencia tecnológica y su compromiso con un suministro fiable de energía en todo el mundo.
La dirección estratégica se mantiene sin cambios para clientes, socios comerciales y empleados. La transición se implementará de manera gradual, sin alterar la hoja de ruta que la compañía ha trazado para los próximos años.

Un momento de fortaleza financiera
El anuncio del cambio de marca llega además en un momento de fortaleza financiera para el grupo. En su segundo trimestre fiscal, cerrado el 12 de mayo, Siemens Energy elevó su previsión para todo el ejercicio 2026.
La energética ahora espera un crecimiento de ingresos de entre el 14% y el 16% para el conjunto del año, con un beneficio neto en torno a los 4.000 millones de euros.
Ese impulso venía precedido de un primer trimestre de récords. Entre octubre y diciembre de 2025, la entrada de pedidos alcanzó un máximo histórico y el beneficio se más que duplicó respecto al año anterior, con la división de turbinas de gas firmando su mejor trimestre tras contratar 102 unidades.
Años de preparación
El movimiento no es improvisado. La compañía llevaba tiempo preparando el terreno y había registrado la marca Omterra en distintos mercados internacionales antes de hacer público el cambio de identidad.
Nacida de una de las mayores escisiones de la industria alemana, Siemens Energy se ha consolidado como una de las grandes tecnológicas energéticas del mundo, con presencia en casi toda la cadena de valor, de la generación al almacenamiento.
Su cartera abarca desde tecnología convencional hasta renovable: turbinas de gas y de vapor, centrales híbridas preparadas para el hidrógeno, generadores y transformadores, además del negocio eólico que aporta Siemens Gamesa.
El estreno de Omterra cerrará así un ciclo que empezó con la salida a bolsa de 2020 y abrirá otro en el que la energética competirá en el mercado global sin el paraguas del apellido que la vio nacer.