Andalucía

Las praderas marinas de Andalucía ya ocupan más de 117 kilómetros cuadrados de su litoral

La posidonia oceánica representa más del 60% de las praderas marinas del litoral mediterráneo andaluz

Andalucía mantiene 33 estaciones de seguimiento para controlar el estado de este hábitat prioritario

Praderas marinas
Pradera marina en la costa andaluza. (Foto: Junta de Andalucía).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La posidonia oceánica ocupa 71,02 kilómetros cuadrados del litoral andaluz, lo que representa más del 60% de los 117,70 kilómetros cuadrados totales de praderas marinas presentes en aguas de la comunidad.

La Junta de Andalucía mantiene una red de 33 estaciones fijas de seguimiento que permiten monitorizar el estado de conservación de este ecosistema fundamental para el equilibrio ecológico del Mediterráneo.

Las praderas de fanerógamas marinas constituyen uno de los ecosistemas más valiosos del litoral andaluz por su papel en el funcionamiento ecológico del medio marino. La cartografía más reciente refleja que estos hábitats ocupan 117,70 kilómetros cuadrados, de los que 71,02 corresponden a praderas de posidonia oceánica. El sistema de seguimiento funciona desde 2004 en coordinación con el Instituto Español de Oceanografía.

Hábitat prioritario europeo

La posidonia oceánica es una planta marina perenne y endémica del Mediterráneo que forma extensas praderas sobre el fondo marino. A pesar de su elevada productividad, se caracteriza por un crecimiento extremadamente lento de 1 a 4 centímetros anuales. Este ritmo, equivalente a un metro por siglo, convierte a estas formaciones en ecosistemas especialmente sensibles a las alteraciones.

En la costa andaluza, su distribución responde a un gradiente natural de este a oeste. Las formaciones mejor desarrolladas se encuentran en la provincia de Almería, con una presencia progresivamente menor hacia el Estrecho. Su límite oriental se sitúa en la provincia de Cádiz, donde se localizan los últimos tramos de posidonia oceánica antes del océano Atlántico.

posidonia oceanica

Funciones ecológicas esenciales

Estas praderas desempeñan un papel fundamental en el equilibrio del medio marino. Actúan como zonas de alevinaje para numerosas especies de interés ecológico y pesquero, favorecidas por la elevada producción de oxígeno. La capacidad de captura de carbono y retención de biomasa permite albergar una rica comunidad de algas y animales.

Al mismo tiempo, contribuyen a la protección física del litoral frente a la erosión y la subida del nivel del mar. La retención de sedimentos y la formación de arribazones amortiguan el impacto del oleaje en las playas. Su presencia está directamente relacionada con el aumento y mantenimiento de la transparencia del agua al reducir la suspensión de partículas.

Carbono azul mediterráneo

La posidonia oceánica funciona como un importante reservorio de carbono azul en su sistema de rizomas. Esta contribución a la mitigación del cambio climático ha sido cuantificada en proyectos como LIFE Blue Natura. Los trabajos han permitido establecer estándares para la certificación de créditos de carbono azul.

La relevancia de esta especie se refleja en su reconocimiento normativo. A nivel europeo, las praderas de posidonia oceánica constituyen el único hábitat marino prioritario según la Directiva Hábitats. En Andalucía, la especie se encuentra incluida en el Listado de especies silvestres en régimen de protección especial.

Seguimiento continuado

El conocimiento sobre la extensión y el estado de conservación de estas praderas ha avanzado notablemente. Andalucía dispone de una cartografía actualizada que se revisa anualmente en el Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino. Esta base de información permite identificar la localización y extensión de las praderas.

Los trabajos de seguimiento se integraron en 2009 en el programa POSIMED, orientado a la difusión e intercambio de datos. El programa cuenta además con un componente de ciencia ciudadana que fomenta la participación voluntaria en las tareas de observación.

pradera de fanerógamas marinas

Proyectos europeos

Los proyectos LIFE en los que ha participado la Consejería han profundizado en la cuantificación de los servicios ecosistémicos. El proyecto LIFE + Posidonia analizó el coste económico de la degradación de estos hábitats y la pérdida de recursos pesqueros de la flota artesanal.

Las campañas de sensibilización impulsadas en el marco de estos proyectos y del programa Intemares han incrementado el conocimiento social sobre la importancia de las praderas.

Restauración pasiva

En el contexto del Reglamento europeo relativo a la restauración de la naturaleza, las praderas de fanerógamas marinas ocupan un lugar destacado. La restauración pasiva, basada en la reducción de impactos y la mejora de las condiciones ambientales, se plantea como enfoque preferente. Esta aproximación refuerza la importancia de prevenir las afecciones directas sobre las praderas.

El pasado mes de diciembre, la Junta de Andalucía organizó un Workshop Internacional sobre restauración de fanerógamas marinas. En el evento participaron más de 60 expertos nacionales y europeos de Portugal, Italia y Suecia. También asistieron gestores de la administración nacional, andaluza y de otras comunidades autónomas con ecosistemas marinos.

Ordenación de usos

La protección de estos hábitats se refuerza mediante la ordenación de usos en espacios naturales protegidos. Recientemente, la Junta ha regulado actividades como la restricción de motos de agua en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Esta medida previene la contaminación acústica y minimiza los riesgos para la fauna marina.

La actuación se suma a otras medidas desarrolladas en este espacio en los últimos años, como la regulación del turismo activo y el balizamiento de playas naturales. El objetivo es compatibilizar el disfrute del litoral con la conservación de los valores ecológicos del Mediterráneo andaluz.