Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) Incendios en España

Más de 72.000 hectáreas quemadas: España es el país europeo más castigado por el fuego en lo que va de año

El virulento incendio de Orés en Zaragoza devora 12.000 de las 14.000 hectáreas activas hoy

En lo que va de año se han contabilizado 336 incendios, frente a los 350 que se produjeron durante todo el 2025.

Las imágenes por satélite sitúan a nuestro país muy por encima de los peores registros de Francia

incendio Los Gallardos
Un camión circula cerca del incendio de Los Gallardos el pasado 10 de julio. (Foto: Francis González / Europa Press).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

España se enfrenta a uno de sus peores escenarios medioambientales recientes. Según los datos del programa europeo Copernicus, las llamas ya han calcinado más de 72.488 hectáreas en nuestro territorio en lo que va de año.

Esta dramática cifra convierte a España en el país de la Unión Europea más castigado por el fuego en esta temporada. Actualmente, superamos con gran diferencia a otras naciones del sur europeo como Francia (unas 41.000 ha) o Portugal (cerca de 28.000 ha).

En cuanto al número de fuegos la situación tampoco es alentadora: en lo que va de año se han contabilizado 336 incendios, frente a los 350 que se produjeron durante todo el 2025.

La situación sigue siendo sumamente crítica a día de hoy, 17 de julio. Los incendios forestales que se mantienen activos en distintos puntos de la geografía española devoran en estos momentos más de 14.000 hectáreas.

El infierno en Zaragoza

El foco más devastador de esta última semana se encuentra localizado en la provincia de Zaragoza. El incendio forestal declarado en Orés es responsable en solitario de 12.000 de las 14.000 hectáreas activas en España hoy viernes 17 de julio.

Este monstruoso frente ha superado la capacidad de extinción inicial debido a las extremas condiciones meteorológicas. Las fuertes rachas de viento y la sequedad extrema han convertido el monte aragonés en un auténtico polvorín.

Los equipos de emergencia trabajan sin descanso sobre el terreno para perimetrar un fuego que avanza peligrosamente. Decenas de medios aéreos y brigadas terrestres intentan frenar el desastre ecológico en esta castigada comarca zaragozana.

 

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Satélites frente a peritaje

El balance de los datos satélitales europeos, fuente que utiliza EFFIS, contrasta notablemente con el informe del Ministerio para la Transición Ecológica. Los datos oficiales españoles, cerrados al 5 de julio, contabilizaban en ese momento cerca de 50.750 hectáreas arrasadas.

Esta importante diferencia de más de 20.000 hectáreas se debe principalmente al desfase temporal y metodológico. Mientras Europa mide desde el espacio en tiempo real, el Gobierno consolida la huella tras extinguir los fuegos.

Las estimaciones satelitales han captado de lleno el brutal impacto de las masivas olas de calor de julio. En apenas las dos primeras semanas de verano, Europa sumó más de 17.000 nuevas hectáreas calcinadas en España.

El doble de destrucción

La actual campaña de incendios está siendo de forma innegable excepcionalmente agresiva y destructiva. Las estadísticas acumuladas desde enero revelan que la superficie quemada hoy duplica sobradamente los registros del mismo periodo pasado.

El incremento no sólo se hace patente en la extensión total, sino en la intensa virulencia de los episodios. Hasta la fecha se han registrado quince grandes incendios forestales, frente a los seis del año anterior. Entre ellos está el tristemente acontecido en Los Gallardos (Almería) que ha dejado 13 personas fallecidas.

Estos temidos siniestros, clasificados así por superar las quinientas hectáreas arrasadas, complican enormemente la labor de extinción. Su comportamiento errático y explosivo los hace prácticamente imparables durante las primeras jornadas de avance incontrolado.

Incendio Los Gallardos fuego
Imágenes nocturnas del incendio forestal de los Gallardos (Almería), el pasado 10 de julio de 2026. Foto: Francisco J. Olmo / Europa Press).

Pérdida de biodiversidad

El impacto global sobre nuestros frágiles ecosistemas es incalculable y tardará muchas décadas en recuperarse. Las llamas han devorado inmensas extensiones de matorral y monte abierto, alterando drásticamente el paisaje de nuestras áreas rurales.

Además de este monte bajo, el fuego veloz se ha llevado por delante más de 11.000 hectáreas de dehesas. A esta tragedia hay que sumar la dolorosa pérdida de 10.000 hectáreas de valiosa superficie arbolada madura.

La destrucción sistemática de estos hábitats supone un golpe letal e irreversible para la fauna salvaje autóctona. También representa una catástrofe económica profunda para las poblaciones ganaderas y agrícolas que dependen íntegramente de estos montes.

Verano de alto riesgo

El verano comenzó de la peor manera imaginable y las previsiones a corto plazo no son alentadoras. Sólo desde el 21 de junio, arranque del estío, ardieron 11.000 hectáreas según los limitados registros oficiales peritados.

La Agencia Estatal de Meteorología mantiene hoy las alertas de máximo nivel en gran parte de la península. Este calor asfixiante, íntimamente sumado a la grave sequía acumulada, mantiene el peligro de ignición en niveles récord.

Las autoridades competentes insisten encarecidamente en pedir máxima responsabilidad ciudadana en el medio natural. Cualquier chispa accidental de maquinaria agrícola o un pequeño descuido humano puede desatar un desastre incontrolable en escasos minutos.

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Un hidroavión trabaja en las tareas de extinción del incendio de Lozoyuela (Madrid). (Foto: Mateo Lanzuela / Europa Press).

Gestión forestal urgente

El indudable avance del cambio climático está endureciendo y adelantando las olas de calor en la región mediterránea. Estos complejos factores climáticos conforman el caldo de cultivo ideal para generar mega-incendios forestales cada vez más letales.

Los ingenieros forestales advierten repetidamente que apostar únicamente por la extinción ya no es suficiente hoy en día. Es vital y urgente implementar estrategias de limpieza del monte y gestión activa durante los fríos meses invernales.

Mientras el trágico fuego de Orés sigue tiñendo el cielo de humo, nuestro país consolida su amargo liderazgo. Con más de 72.000 hectáreas convertidas en ceniza, España se enfrenta impotente a una de sus peores cicatrices históricas.