El Gobierno inyectará 1,9 millones de euros para capturar y esterilizar éticamente las colonias felinas
Las ayudas financian el método CER de captura, esterilización y retorno en colonias felinas
Destinadas a mejorar en las condiciones de vida y alimentación de los gatos y para programas de formación y concienciación ciudadana.
Los proyectos pueden solicitar entre 10.000 y 80.000 euros con plazo hasta el 11 de junio

Las colonias felinas en las ciudades españolas tendrán, a través del Gobierno, financiación pública para su gestión tal y cómo se desprende de una decisión del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha convocado subvenciones dirigidas a entidades locales por un importe máximo de 1.950.000 euros. La resolución ha sido publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
El objetivo central de las ayudas es impulsar el método CER —Captura, Esterilización y Retorno—, considerado el procedimiento ético más eficaz para reducir el crecimiento poblacional de estas agrupaciones de animales sin alterar el equilibrio de las comunidades ya establecidas.
El método ético CER
Las subvenciones financiarán proyectos enmarcados en varias categorías: cirugías de esterilización para frenar la proliferación, tratamientos veterinarios para los individuos de las colonias felinas, mejoras en sus condiciones de vida y alimentación, y programas de formación y concienciación ciudadana.
Cada proyecto podrá solicitar entre un mínimo de 10.000 euros y un máximo de 80.000 euros. Cada entidad sólo podrá presentar una única solicitud, ya sea de forma individual o como parte de una agrupación; la participación simultánea en más de una anulará todas las candidaturas presentadas.
Quiénes pueden solicitarlas
Podrán acogerse a las ayudas los ayuntamientos que cuenten con un programa de gestión ética de colonias felinas aprobado formalmente, así como diputaciones provinciales y forales, cabildos, consejos insulares, comarcas y mancomunidades, siempre que los municipios afectados dispongan también de ese programa previo.
El plazo de presentación de este tipo de solicitudes permanecerá abierto hasta el 11 de junio de 2026 y deberá realizarse por vía electrónica a través de la sede del propio ministerio. La convocatoria llega en un momento en que la gestión de estos grupos de animales sigue generando tensión entre administraciones, colectivos animalistas y defensores de la biodiversidad.
Una problemática sin resolver
Las colonias felinas no son sólo una cuestión de bienestar animal: constituyen un problema complejo con dimensiones sanitarias, ecológicas y de convivencia vecinal. Los gatos asilvestrados son depredadores eficaces que afectan a aves, pequeños mamíferos, reptiles e invertebrados, con un impacto sobre la fauna autóctona que los estudios científicos sitúan entre los más severos de cualquier especie introducida.
En el ámbito sanitario, estas agrupaciones pueden actuar como reservorios de enfermedades infecciosas —leucemia felina, inmunodeficiencia— y de parásitos transmisibles tanto a otros animales como, en determinados casos, a personas. El control veterinario y la esterilización sistemática son, en este sentido, medidas de salud pública además de de bienestar animal.
Abandono y convivencia
La raíz del problema tiene nombre propio: el abandono de mascotas sigue siendo el principal vector de crecimiento de las colonias felinas en entornos urbanos y periurbanos. A ello se suman los conflictos cotidianos de convivencia —ruidos nocturnos, marcaje con orina, suciedad en zonas comunes— que generan fricciones entre vecinos y colonias.
La Ley de Bienestar Animal obliga a los ayuntamientos a gestionar, identificar mediante microchip y controlar estas colonias, pero en la práctica muchos municipios carecen de recursos o de un protocolo estructurado para hacerlo. Las nuevas subvenciones apuntan precisamente a cubrir esa brecha operativa.
Gestión ética como estándar
El método CER, respaldado por organismos internacionales de protección animal, ha demostrado ser más eficaz a largo plazo que las soluciones de eliminación, ya que evita el efecto vacío —la rápida recolonización de los espacios por nuevos individuos— y mejora las condiciones de vida de los animales ya presentes en la colonia.
Con esta convocatoria, el Gobierno apuesta por extender ese modelo como estándar en la gestión municipal de las colonias felinas, dotando de recursos a las entidades locales que ya cuentan con un programa aprobado y sentando las bases para una gestión más homogénea en todo el territorio.