Andalucía

Encontrados varados dos ejemplares de delfines en Barbate, una especie tropical nunca vista en Europa

La Junta de Andalucía comprobó que se trataba de dos individuos, machos, adultos, de la especie delfín acróbata de hocico largo

Delfines barbate
Los técnicos de la Junta de Andalucía afirman que la aparición de estos delfines acróbatas de hocico largo es inusual

La gaditana playa de la Hierbabuena de Barbate ha sido el lugar donde dos  delfines acróbata de hocico largo (Stenella longirostris) fueron encontrados varados sin vida por técnicos de la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía.

Se trata del primer registro que se tiene de esta especie en el continente europeo y que ha sido detectado por los empleados que participan en el programa de emergencia ante varamientos de especies marinas andaluz.

Los hechos acontecieron el pasado 11 de noviembre cuando agentes de la Policía Local de Barbate recibió el aviso de un varamiento de dos delfines que, en principio parecían vivos. Se trataba de dos individuos, machos, adultos, de la especie delfín acróbata de hocico largo.

Un hallazgo inusual

A la llegada de los técnicos los dos animales ya estaban sin vida y ambos fueron trasladados al Centro de Gestión del Medio Marino del Estrecho, donde se realizaron las respectivas necropsias con el fin de estudiar las causas de la muerte. Los trabajos se llevaron a cabo dentro del Programa de Emergencias frente a varamientos de mamíferos marinos y tortugas marinas de la Junta de Andalucía.

Desde la conserjería se destaca que es inusual este tipo de acontecimientos ya que se trata del primer registro de esta especie, no sólo en Andalucía, sino en todo el continente europeo, si bien existen escasos registros en las Islas Canarias.

Habitualmente los delfines acróbatas se encuentran en los océanos Pacífico, Atlántico e Índico, así como en el Golfo Pérsico y el Mar Rojo pero su presencia se limita en estos mares a zonas tropicales y subtropicales. Es un pequeño delfín que habita los mares tropicales de todo el mundo, famoso por sus saltos acrobáticos en los que gira sobre su eje longitudinal mientras atraviesa el aire.

Se encuentran sobre todo en aguas profundas lejos de las costas, pero se puede observar también su presencia en torno a las islas oceánicas y en costas con aguas profundas cercanas.

Una especie poco conocida

La situación de esta especie según la Lista Roja de Especies amenazadas de Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN) es de «Preocupación menor», aunque en la actualidad existe una falta de conocimiento general sobre la tendencia de su población en sus zonas habituales de vida.

El estudio realizado en el Centro de Gestión del Medio Marino de Algeciras a ambos individuos consta de dos etapas diferenciadas que han consistido en una necropsia y toma de muestras para determinar la causa de su varamiento y posterior muerte.

Desde la Junta de Andalucía se informa que este tipo de estudios macroscópicos no son concluyentes y, por esta razón, se toman una serie de muestras de distintos tejidos para su envío al Instituto de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, referente veterinario en sanidad de mamíferos marinos de la Organización Mundial de Sanidad Animal.

Causas de la muerte

Una vez se complete el estudio a nivel microscópico de todas las muestras, será más factible conocer las causas de la muerte de los dos delfines acróbatas encontrados en Barbate así como aproximarse a los motivos por los que los dos individuos se han podido alejar tanto de su zona habitual de vida.

El Programa de Emergencias frente a varamientos de mamíferos marinos y tortugas marinas de Andalucía ha atendido en el periodo de 2008-2022 un total 4.555 varamientos, de los cuales 2.565 correspondieron a cetáceos (56%) y 1990 (44%) a tortugas marinas. Entre los años 2008 y 2022, el programa ha procedido a realizar 642 necropsias a 16 especies de cetáceos diferentes en toda Andalucía.

«De los resultados obtenidos se observó que alrededor del 75% de los ejemplares murieron por causas de origen natural destacando enfermedades infecciosas de origen vírico, bacteriano y fúngico, además de algún caso debido a neoplasias e interacciones inter-intraespecíficas», según informan desde la consejería.

El 25% restante se vieron afectados por causas de origen antrópico, originados por el ser humano, destacando principalmente la captura accidental con artes de pesca.