Comunidad de Madrid Pintadas

La Comunidad de Madrid declara la guerra a los grafitis de alta montaña en La Pedriza

Los ciudadanos podrán avisar de nuevas pintadas con un código QR y una foto geolocalizada

Los técnicos usarán un producto biodegradable y retirarán los restos fuera del espacio protegido

Madrid aprueba que los grafiteros eliminen sus propias pintadas para evitar ser multados

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Pintada en una de las rocas de granito en La Pedriza. (Foto: Comunidad de Madrid).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Sí, existen vándalos capaces de ir a la sierra a sacar el espray y dejar su inútil impronta pintada en las rocas de nuestras montañas. Estos atentados incívicos contra la naturaleza no forman parte del paisaje y mucho menos de la filosofía de no dejar huella en los espacios naturales.

Para erradicar estos indeseables grafitis que contaminan el medio, la Comunidad de Madrid ha iniciado una campaña de limpieza de pintadas en La Pedriza, en la vertiente madrileña del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. La actuación persigue frenar el deterioro de uno de los paisajes más emblemáticos de la región y preservar su conservación a largo plazo.

Los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior ya trabajan sobre el terreno. Su primer cometido es cartografiar todos los puntos afectados por los grafitis. Un inventario que permitirá planificar la limpieza con precisión.

En esta fase inicial no están solos. Les acompaña la Asociación Deportiva Cultural Rock and Rocks Pedriza, cuyos escaladores se han sumado de forma voluntaria. Su conocimiento del macizo resulta clave para localizar cada pintada.

Un canchal único bajo la pintura

La Pedriza no es un enclave cualquiera dentro de la sierra madrileña. Está considerada el mayor canchal granítico de Europa y uno de los espacios más singulares del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Un tesoro geológico a las puertas de Madrid.

Sus bloques de granito atraen cada año a montañeros y escaladores de toda España. Pero en los últimos meses algunos de sus característicos bloques han sido objeto de actos vandálicos que deterioran el paisaje y su valor medioambiental. Un problema que va en aumento.

Cada grafiti deja una huella difícil de eliminar sobre la piedra. No sólo afea el paisaje, sino que resta valor a un área natural protegida. De ahí la urgencia de la respuesta regional.

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Inicio de la eliminación de una pintada en una roca de granito en La Pedriza (Madrid). (Foto: Comunidad de Madrid).

Una agresión difícil de borrar

La pintura penetra en la superficie rugosa del granito y se adhiere con fuerza. Eso convierte cada mancha en una intervención especialmente persistente. Y complica notablemente su retirada.

A la agresión visual se suma el riesgo para el entorno natural más cercano. Los disolventes convencionales podrían filtrarse en el suelo y el agua del parque. Por eso se ha descartado cualquier método agresivo.

La Pedriza es, además, uno de los espacios naturales más visitados de la región. Esa elevada afluencia multiplica la exposición del paisaje a este tipo de daños. Y hace más necesaria una vigilancia constante.

Escaladores voluntarios sobre el terreno

La colaboración con los escaladores aporta a la campaña una mirada experta desde dentro. Son ellos quienes recorren a diario las paredes y los bloques del macizo. Y quienes mejor detectan los daños más recientes.

Su participación es totalmente voluntaria y responde a un vínculo directo con el entorno. Para el colectivo, la roca limpia forma parte de la esencia misma de su deporte. Cuidarla es también proteger su lugar de práctica.

Este trabajo compartido entre administración y deportistas marca el tono de la iniciativa. La conservación deja de ser una tarea exclusiva de los técnicos. Y se convierte en un objetivo común.

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Antes y después de la eliminación de la pintada: (Foto: Comunidad de Madrid).

La ciudadanía, con el móvil como aliado

La campaña abre también la puerta a la colaboración de cualquier visitante. El Ejecutivo autonómico ha instalado carteles con un código QR repartidos por la zona. Basta con escanearlo para sumarse al proyecto.

El procedimiento es sencillo y está pensado para hacerse desde el propio teléfono. Hay que fotografiar el grafiti con la ubicación del móvil activada. Así queda registrada la posición exacta del daño.

Después, el usuario debe indicar el soporte sobre el que se encuentra la pintada para después enviar toda la información al enlace del inventario de pintadas. Cada aviso ayuda a completar el mapa de puntos afectados.

Limpieza biodegradable a partir del otoño

Los trabajos de limpieza propiamente dichos arrancarán el próximo otoño. La Comunidad empleará un producto biodegradable capaz de disolver la pintura. Una opción respetuosa con el ecosistema del parque.

El producto se aplicará con la ayuda de una brocha y un pulverizador manual de presión con agua. El objetivo es actuar sobre la roca sin agredir el entorno. Ni introducir sustancias dañinas en el medio.

Los voluntarios recogerán después los restos de pintura disuelta y los excedentes generados. Todo se guardará en un recipiente para desecharlo fuera del espacio. La montaña quedará completamente limpia.

Cartel antigrafiti
Cartel antigrafiti para ayudar a localizarlos en colaboración con los visitantes al espacio natural.

Un piloto que aspira a crecer

La actuación en La Pedriza nace con vocación de proyecto piloto. Una vez concluida, la Comunidad evaluará los resultados obtenidos sobre el terreno. Y decidirá los siguientes pasos.

Si el balance es positivo, se pondrán en marcha acciones periódicas de mantenimiento. También se estudiará la capacidad para gestionar la información ciudadana. Y para ejecutar las labores de limpieza de forma continuada.

El Gobierno regional ya baraja extender la experiencia a otras zonas. El proyecto podría ampliarse a más áreas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama afectadas por daños similares. La Pedriza sería sólo el principio.