Naturaleza
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En 1998 una pareja brasileña creó una fundación para restaurar la tierra de su finca: 28 años después han reforestado 2.300 hectáreas de bosque plantando 3,5 millones de árboles

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

En 1998, el fotógrafo brasileño Sebastião Salgado y su esposa, Lélia Deluiz Wanick Salgado, pusieron en marcha un proyecto para recuperar una finca familiar devastada por décadas de deforestación y actividad ganadera.

Lo que comenzó como una iniciativa de restauración ambiental dio lugar al Instituto Terra, una organización que ha contribuido a regenerar el bosque atlántico brasileño y a recuperar la biodiversidad de la zona.

La propiedad se encuentra en Aimorés, en el estado de Minas Gerais, al sureste de Brasil. Allí, la degradación del terreno había reducido considerablemente la vegetación y deteriorado las condiciones naturales del suelo. El matrimonio decidió intervenir para devolverle su cubierta forestal y recuperar un ecosistema que había desaparecido progresivamente.

Según explica el propio Instituto Terra en su página oficial, el proyecto ha permitido restaurar más de 2.300 hectáreas de bosque atlántico y plantar más de 3,5 millones de árboles.

¿Cómo consiguieron reforestar una finca completamente degradada en Brasil?

La recuperación del terreno exigió algo más que plantar árboles. El equipo tuvo que identificar las especies capaces de adaptarse a las condiciones locales y establecer un método de trabajo que favoreciera la regeneración del ecosistema a largo plazo.

El proceso incluyó la producción de plantas, la selección de especies autóctonas y la reintroducción progresiva de vegetación en las zonas más dañadas. La elección de árboles propios de la región resultó fundamental para mejorar las condiciones del suelo y facilitar el regreso de otras formas de vida.

La experiencia también dejó una lección práctica: la restauración forestal necesita tiempo, planificación y seguimiento. Los primeros intentos no ofrecieron siempre los resultados esperados, por lo que el proyecto tuvo que ajustar las especies utilizadas y las técnicas de plantación para aumentar las posibilidades de supervivencia de los ejemplares.

¿Qué cambios ha provocado la recuperación del bosque brasileño?

La recuperación de la vegetación ha favorecido la mejora de las condiciones ambientales de la finca. La presencia de árboles ayuda a proteger el suelo frente a la erosión, conservar la humedad y crear hábitats para numerosas especies. Además, la regeneración forestal puede contribuir a recuperar fuentes de agua y mejorar la conectividad entre espacios naturales.

Por otro lado, el proyecto ha impulsado la recuperación de manantiales y el retorno de fauna autóctona. Estos avances reflejan que la restauración ecológica no consiste únicamente en aumentar la superficie arbolada, sino también en recuperar las funciones naturales del ecosistema.

Por su parte, el medio Nspirement explica que el matrimonio tuvo que afrontar dificultades durante los primeros años, entre ellas la supervivencia de las plantas y la financiación de los trabajos. La iniciativa necesitó recursos continuados para producir plantones, mantener las plantaciones y ampliar las actuaciones de recuperación.

El Instituto Terra amplía su labor más allá de la finca familiar

El proyecto no se limita a los terrenos de los Salgado. El Instituto Terra desarrolla programas de educación ambiental, formación profesional y recuperación de áreas degradadas en la cuenca del río Doce. Su trabajo también busca implicar a productores rurales en la conservación de los recursos naturales.

La organización pretende extender los resultados de la restauración a otros territorios mediante la recuperación de manantiales, la protección de los bosques ribereños y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles.