Coche Unión Europea

Adiós a los coches de siempre: la UE confirma que en 2030 instalará un sistema para parar los vehículos que superen el límite de velocidad

UE 2030

El exceso de velocidad continúa siendo una de las principales causas de siniestros en las carreteras de todo el mundo. Por ello, tanto las autoridades como los fabricantes llevan años desarrollando soluciones que ayuden a reducir este problema. Ahora, la Unión Europea quiere dar un paso más en materia de seguridad vial. Bruselas estudia la posibilidad de implantar un nuevo sistema que limite automáticamente la velocidad de los vehículos cuando circulen por encima del máximo permitido a partir de 2030.

Actualmente, los coches incorporan tecnologías que informan al conductor si excede el límite de velocidad, aunque la decisión final sigue dependiendo de la persona al volante. Es decir, estos asistentes emiten avisos, pero no intervienen directamente en la conducción. Con la nueva propuesta, la Unión Europea busca que la tecnología actúe de forma automática para evitar que los vehículos circulen superando la velocidad máxima permitida en la vía.

La nueva propuesta de la UE para evitar el exceso de velocidad

La tecnología combinaría información obtenida mediante satélites, conectividad 5G y cámaras capaces de identificar las señales de tráfico, permitiendo conocer con precisión el límite de velocidad vigente. Con esos datos actualizados en tiempo real, el vehículo podría reducir progresivamente la potencia del motor o incluso aplicar un frenado suave si el conductor no corrige la velocidad. De acuerdo con el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC), disminuir la velocidad media de circulación en apenas 1 km/h supondría una reducción significativa del número de accidentes y contribuiría a salvar miles de vidas.

Por el momento, esta medida se encuentra únicamente en fase de estudio por parte de la Unión Europea y todavía no existe una decisión definitiva sobre su implantación. No obstante, la propuesta ya ha generado un intenso debate entre expertos y conductores, ya que algunos consideran que la tecnología actual aún presenta limitaciones que deberían resolverse antes de hacer obligatorio un sistema de este tipo.

Diversas pruebas realizadas con los asistentes de velocidad disponibles en la actualidad han mostrado que se pueden producir cuando los límites de velocidad cambian de forma repentina durante el recorrido o cuando las cámaras interpretan de manera incorrecta una señal. En determinadas situaciones, esto podría provocar una reducción inesperada de la velocidad.  Además, algunos expertos señalan que un sistema de intervención automática podría dificultar determinadas maniobras que requieren una aceleración puntual, como un adelantamiento, una incorporación a una autopista o una maniobra para esquivar un obstáculo.

Mientras la normativa definitiva sigue en fase de desarrollo, Euro NCAP ha optado por adelantar cambios en sus criterios de evaluación. A partir de 2026, el organismo endurecerá las pruebas de los sistemas de Asistencia Inteligente de Velocidad (ISA), que ya no se realizarán únicamente en circuitos cerrados, sino también en condiciones reales de circulación.

Éste nuevo enfoque está impulsando a la industria del automóvil a mejorar la precisión de las cámaras, perfeccionar los sistemas de reconocimiento de señales y mantener los mapas digitales actualizados mediante conexiones en tiempo real. Al mismo tiempo, Euro NCAP también ha recomendado recuperar los botones físicos para las funciones esenciales del vehículo, con el objetivo de reducir las distracciones.

«Las carreteras europeas son las más seguras del mundo, con una media de 44 muertes por millón de habitantes, frente a las 174 muertes por millón a nivel mundial. Las muertes en carretera en la UE se han reducido a más de la mitad en las dos últimas décadas. Sin embargo, la Unión Europea sigue trabajando para mejorar la seguridad vial. Más  recientemente, el Parlamento Europeo adoptó una nueva ley para garantizar que los conductores que infrinjan normas de tráfico graves en el extranjero puedan perder su carné de conducir en su país de origen», detalla el Parlamento Europeo.

Sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS)

Según la DGT, todos los coches de nueva homologación deben incorporar de serie al menos ocho sistemas: Detector de somnolencia (DDR), Asistente de velocidad inteligente (ISA), Alerta de tráfico cruzado (RCTA), Caja negra (EDR), Alerta de cambio involuntario de carril (LDW), Sistema de frenado de emergencia (ESS), Inhibidor de arranque con alcoholímetro y Alerta de uso del cinturón en todas las plazas.

El sistema LKA (Asistente de Mantenimiento de Carril) utiliza cámaras y sensores para detectar las líneas que delimitan la calzada y supervisar de forma continua la posición del vehículo dentro de su carril. Si identifica que el coche se desvía involuntariamente o existe riesgo de salirse de la vía, aplica una ligera corrección sobre la dirección para ayudar al conductor a mantenerse en la trayectoria.

Por su parte, el BSM (Monitor de Ángulo Muerto) está diseñado para detectar vehículos, ciclistas o, en determinadas situaciones, peatones que se encuentren en zonas de escasa visibilidad para el conductor. Cuando identifica un posible peligro, emite alertas visuales y sonoras y, en algunos modelos, puede intervenir sobre la dirección o activar el sistema de frenado para reducir el riesgo de una colisión.

Lo más visto

Últimas noticias