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Según la psicología, los perros que buscan a sus dueños ante el estrés los consideran una base segura

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

Garantizar la seguridad hacia nuestras mascotas es algo imprescindible para su bienestar. No sólo influyen factores como la comida, educación y cuidado, sino que también la protección ante determinadas situaciones nuevas o estresantes requieren de otorgar cierta sensación de cercanía hacia el animal.

El investigador József Topál realizó un estudió sobre la relación entre los perros y sus responsables. Los resultados mostraron que los animales dieron respuestas compatibles con los vínculos de referencia.

Lo anterior se refiere a la capacidad con la que utilizan los animales sus reacciones emocionales y cómo interpretan las señales de los humanos. De esta forma, se evalúan todas las situaciones ambiguas o desconocidas de este comportamiento.

¿Qué produce el estrés en los perros?

La psicología se basa en diversos estudios que midieron los niveles de cortisol que se asocian al estrés de los perros y también la oxitocina, la cual está vinculada a la confianza y el apego.

Una de las pruebas realizadas fue ofrecer comida al animal por un desconocido y posteriormente por su tutor. El resultado de esta investigación se centra en la presencia del propietario del perro porque le produce un reducción del cortisol y un aumento de oxitocina.

La clave: seguridad

La relación entre perro y dueño es un espacio donde suele predominar la seguridad. Además, la curiosidad del animal se desarrolla positivamente si su persona de confianza se sitúa cerca. Esto demuestra que el vínculo entre los humanos y los perros influye en la manera en la que afrontan los desafíos.

A su vez, otras investigaciones realizadas por la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, observaron que los perros hacían mejor sus tareas cuando su responsable estaba presente y lo animaba. Un claro indicio de motivación para el animal.

Por lo tanto, el vínculo entre perros y humanos no se traduce en una recompensa sólamente, sino que la compañía de alguien conocido tiene un efecto tranquilizador con respecto a la compañía de alguien desconocido y garantiza el bienestar entre el perro y su dueño.