Madrid
COMUNIDAD DE MADRID

La Fiscalía abre diligencias por las amenazas y delitos de odio contra Ayuso en la acampada de Sol

La Fiscalía investiga pintadas como "Ayuso, te vamos a matar"

La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, advirtió desde su escaño de que en Madrid "no va a haber paz"

La Fiscalía Provincial de Madrid ha abierto diligencias para investigar las amenazas, injurias graves y posibles delitos de odio dirigidos contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la acampada ilegal instalada en la Puerta del Sol. El Ministerio Público ha dado este paso tras el escrito de denuncia que el Gobierno regional ha remitido a esta institución el pasado miércoles 14 de octubre.

El escrito recogía «cánticos e insultos dirigidos directamente» contra la presidenta en el ejercicio de sus funciones, así como pancartas y pintadas con amenazas graves, en las que «se desea su muerte» y se incita a «quemar su vivienda». Entre los mensajes aportados figuran frases como «Ayuso, te vamos a matar», «Ayuso, muérete» o «El ático de Ayuso lo vamos a quemar», además de un ataúd de cartón con el rostro de la presidenta. Desde los primeros días de la protesta, en la plaza se han exhibido también pancartas con las cabezas de Ayuso y Almeida empaladas.

Daños al patrimonio de Sol

La denuncia incluía igualmente los daños ocasionados en bienes públicos y elementos de valor histórico, cultural y monumental, como la estatua del Oso y el Madroño y la fachada de la Real Casa de Correos, ambos Bienes de Interés Cultural, y la estatua ecuestre de Carlos III. El texto hacía referencia a pintadas, pegatinas y otros actos vandálicos cuyo contenido “participa de la misma naturaleza ofensiva y amenazante contra la presidenta de la Comunidad de Madrid”, y a desperfectos en el alumbrado público, farolas, marquesinas y pavimento de la plaza, con los consiguientes costes de reparación y limpieza.

Los hechos denunciados podrían ser constitutivos de un delito de amenazas del artículo 169.2º del Código Penal, de un delito de injurias graves con publicidad del artículo 208, de delitos de odio del artículo 510.2 y de diversos delitos de daños de los artículos 323 y 263.

«No va a haber paz»

El clima de hostilidad contra Ayuso no se ha quedado en la Puerta del Sol. El pasado 8 de octubre, en pleno debate por el desahucio y posterior fallecimiento de Maricarmen, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, lanzó desde su escaño una advertencia: «En las calles de Madrid no va a haber paz». Ayuso le preguntó si les estaban amenazando, y el portavoz popular, Carlos Díaz-Pache, le pidió que aclarase si se trataba de una amenaza física. Según la denuncia del PP y el Diario de Sesiones, Bergerot se reafirmó en que «no va a haber paz en las calles».

Ese mismo día, el secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, denunció a Bergerot ante la Policía Nacional y pidió protección al delegado del Gobierno. La portavoz de Más Madrid ha negado que sus palabras fueran amenazas y ha tachado de «ridículo» que el PP la responsabilice de lo que sucede en las calles.

Lejos de rebajar el tono, Más Madrid ha vuelto a señalar la sede del Gobierno regional este jueves. La diputada Jimena González, en su réplica a la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, durante un debate sobre empleados públicos, invocó «la vía francesa» frente a la acampada: «A lo mejor la señora Ayuso prefiere la vía francesa y prefiere que la gente entre en la Casa de Correos y le prenda fuego».

El presidente de la Asamblea le pidió que retirara la frase, pero la diputada se negó. La Real Casa de Correos, cuya fachada figura entre los bienes dañados que recoge la denuncia, alberga la Presidencia regional y el despacho de Ayuso. Tras estas palabras, el PP ha ampliado su denuncia contra Bergerot.

La acampada se instaló a finales de septiembre frente a la sede del Ejecutivo autonómico y ha llegado a superar las 1.000 tiendas de campaña. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó ordenar su desalojo inmediato, como reclamaba la Comunidad, y el Gobierno regional tuvo que cerrar la estación de Metro de Sol por las condiciones de insalubridad generadas en la plaza.