Último adiós a la "tía Pecu": así será la despedida de Irene de Grecia entre Madrid y Tatoi
La princesa Irene de Grecia falleció el 15 de enero de 2026 en el Palacio de la Zarzuela
Su despedida comenzará con un velatorio privado en Zarzuela
La Reina Sofía ha permanecido a su lado hasta el último momento, mostrando la profunda relación de afecto entre ambas
La despedida de la princesa Irene de Grecia se perfila como un acto marcado por la intimidad familiar y el respeto a su vida discreta. Tras su fallecimiento el jueves 15 de enero de 2026, a los 83 años, en el Palacio de la Zarzuela, los restos mortales de la hermana de la Reina Emérita Doña Sofía iniciarán un itinerario de cuatro días que unirá España y Grecia, cumpliendo la última voluntad de la princesa de descansar en el cementerio real de Tatoi, junto a su hermano Constantino y sus padres, los reyes Pablo y Federica de Grecia.
En las primeras horas tras su fallecimiento, un equipo funerario accedió al Palacio de la Zarzuela para preparar el cuerpo de Irene, un proceso delicado que precede al velatorio familiar, que se celebrará en la intimidad del lugar donde residió desde 1981. La Reina Sofía, que ha suspendido toda agenda oficial, permaneció al lado de su hermana hasta el último momento, mostrando un acompañamiento constante que reflejó la estrecha relación entre ambas durante décadas. Este velatorio privado se llevará a cabo el jueves 15 y durante todo el viernes 16 de enero, permitiendo que la familia y allegados más cercanos rindan homenaje a la princesa sin la presencia de medios de comunicación.
El sábado 17 de enero, los restos de Irene serán trasladados a la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, en Madrid, donde se realizará un responso público de unas horas. Este acto permitirá a la comunidad ortodoxa y a quienes deseen despedirse rendir homenaje a la princesa, quien frecuentaba ocasionalmente el templo y compartía su fe con devoción. Se espera que miembros de la familia real española acompañen el féretro en esta ceremonia, que será un homenaje tanto religioso como familiar, manteniendo el equilibrio entre la discreción que caracterizó la vida de Irene y la relevancia de su figura dentro del ámbito monárquico.
Tras los actos en Madrid, los restos de Irene serán trasladados a Atenas, donde el lunes 19 de enero se celebrará el funeral en la capital griega, seguido de su entierro en el cementerio real de Tatoi, ubicado a 20 kilómetros de la ciudad. Allí descansarán junto a su hermano, Constantino II, fallecido en 2023, y sus padres, consolidando el panteón histórico de la familia real helena. Este lugar, símbolo de la monarquía griega moderna, acoge a generaciones de la familia Glücksburg y representa la continuidad y el legado de la familia de Irene. La ceremonia en Tatoi será estrictamente familiar y privada, respetando la vida reservada que Irene mantuvo durante toda su existencia.
La Casa Real ha subrayado que la princesa Irene era muy querida por su entorno más cercano, especialmente por la Reina Sofía, con quien compartió décadas de cercanía, viajes y proyectos culturales y filantrópicos. También se espera la asistencia de los Reyes Felipe y Letizia, así como de las infantas, quienes mantenían una relación cercana con su «tía Pecu». Desde Zarzuela se ha señalado que tanto los Reyes como la Reina Sofía han seguido muy pendientes de la salud de Irene hasta el último instante, evidenciando la unión y el afecto que caracterizó su vínculo familiar.