Las dos personas que acompañan a Andrés en su destierro en Wood Farm
El hermano del rey Carlos fue arrestado la pasada semana
Podría acabar en prisión, algo completamente insólito para la monarquía actual
La vida de Andrés Mountbatten-Windsor ha dado un giro de 180 grados en los últimos meses. De ser duque de York y vivir en una de las residencias más fastuosas de Windsor ha pasado a alojarse en una discreta propiedad en los terrenos de Sandringham, donde pasará los próximos años a no ser que acabe en prisión por sus actividades pasadas. Su arresto el pasado jueves, día de su cumpleaños, ha supuesto un punto de inflexión. Un momento que él, siempre protegido por la Reina Isabel II, nunca esperó que llegara.
Sin embargo, la desclasificación de los documentos relacionados con Jeffrey Epstein ha abierto la veda para que comiencen las investigaciones en el Reino Unido. No inicialmente por los presuntos abusos a menores por parte de Andrés, sino por haber revelado información confidencial al empresario en su etapa como delegado comercial del Reino Unido. Un delito que se considera alta traición.
A la espera del avance de las investigaciones, mientras tanto Andrés se refugia en Wood Farm, una discreta propiedad en la que le acompañan los dos perros que tuvo la Reina Isabel II sus últimos años y que fue lugar de descanso del príncipe Felipe tras anunciar su retiro de la vida pública.
Una modesta casita que nada tiene que ver con el Royal Lodge, con más de 30 habitaciones y en la que Andrés no cuenta ni con las comodidades ni con el servicio al que lleva acostumbrado desde que nació. Aunque nunca ha sido el heredero, sí que fue el favorito de su madre, al que más tiempo dedicó y al que mimó hasta el extremo. Una manera de educarle que le ha pasado factura ya que le ha convertido en una persona que necesita atención constante y que carece del sentido del compromiso y la seriedad que caracterizan a sus hermanos mayores. De hecho, según medios británicos, cuando se le dijo que tenía que salir del Royal Lodge, él respondió que era el segundo hijo de la Reina Isabel, que no se le podía hacer esto.
El personal que sigue con Andrés
A lo largo de los últimos meses ha trascendido que muchos de los miembros del personal que trabajaba con Andrés han dicho que no querían seguir a su lado por su reprobable conducta. Sin embargo, el ex duque de York no está del todo solo.
Ha perdido a la mayor parte de su equipo y ya no tiene las comodidades a las que lleva acostumbrado desde pequeño, pero sí que cuenta con algunas personas que le ayudan en el día a día.
Tal como han publicado medios británicos, Andrés mantiene un equipo reducido en el que destaca un cocinero y un ayuda de cámara. Ellos ya no se refieren a él como alteza, sino simplemente como señor. Una fuente cercana al hermano de Carlos III ha confirmado este detalle a The Sun: «Ha perdido sus títulos de alteza real, príncipe y duque, por lo que el personal, que no sabía cómo dirigirse a él correctamente, ha recibido instrucciones de que le siga llame señor. Tendrá su propio chef y ayuda de cámara en Marsh Farm, lo que supone un retroceso respecto al lujo que disfrutaba antes», ha explicado esta fuente.
En el Royal Lodge, Andrés tenía un ayuda de cámara, cocineros, mayordomos, criadas y personal de limpieza, además de un ejército de sirvientes cuando usaba su antiguo apartamento en el Palacio de Buckingham . Pero en su nuevo hogar le han dicho que solamente se le asignará un cocinero y un ayudante de cámara, nada más.