La infanta Elena, primera en aparecer públicamente tras la muerte de Irene de Grecia
La infanta Elena se convirtió este viernes en el primer rostro público de la Familia Real tras la muerte de Irene de Grecia
La princesa falleció el jueves 15 de enero a los 83 años en Madrid, rodeada de sus seres queridos
Los restos mortales de la hermana de la Reina Sofía serán enterrados en el cementerio de Tatoi, en Grecia
La infanta Elena ha sido el primer rostro de la Familia Real en dejarse ver públicamente tras la devastadora noticia del fallecimiento de Irene de Grecia. Este viernes, la hija mayor de los Reyes eméritos fue captada por las cámaras de Gtres saliendo del Palacio de la Zarzuela, en una imagen cargada de simbolismo que marca el inicio de los gestos públicos de duelo por la muerte de la querida «tía Pecu», una figura clave en la vida de la familia. Fue la Casa Real la encargada de confirmar el triste fallecimiento de la princesa Irene de Grecia, ocurrido este jueves 15 de enero a las 11:40 horas. Tal y como figuraba en sus últimos deseos, sus restos mortales serán trasladados al cementerio de Tatoi, en Grecia, donde descansará junto a sus antepasados, en el panteón familiar de la antigua casa real helena.
Ayer, pocas horas después de hacerse pública la noticia, el coche fúnebre accedía al Palacio de la Zarzuela, donde el Rey Felipe VI permanecía en el interior junto a la reina Sofía. En ese momento aún no se conocía el programa oficial de despedida, aunque posteriormente se supo que se había celebrado un velatorio privado en Madrid, en la más estricta intimidad, antes del traslado a Grecia. Se espera que hasta allí se desplazaran los familiares más cercanos de Irene de Grecia, así como una representación de la familia del Rey.
Felipe VI y la Reina Letizia habrían estado acompañando a la Reina Sofía, para quien la pérdida de su hermana supone un golpe especialmente duro. Ambas mantenían una relación muy estrecha y convivían juntas en Zarzuela desde hace años. Irene se había convertido en el principal apoyo emocional de la madre del monarca, su confidente más fiel y su mayor sostén en los momentos más difíciles, siempre desde la discreción que caracterizaba su vida.
La imagen de la infanta Elena saliendo hoy de Zarzuela se convierte así en el primer gesto público de la familia tras la tragedia, reflejo del clima de recogimiento y dolor que se vive estos días en el entorno más cercano de los Borbón.
Así será la despedida de Irene de Grecia
La princesa Irene de Grecia falleció en Madrid a los 83 años, rodeada de sus seres queridos, en la que fue su casa desde los años ochenta: el Palacio de la Zarzuela. Curiosamente, su fallecimiento coincide con el aniversario de la misa celebrada en Grecia en honor a su hermano Constantino, un hecho que añade un matiz simbólico a este adiós.
Los detalles de su despedida han sido cuidadosamente organizados para respetar su carácter discreto y familiar. La capilla ardiente se instalará en el Palacio de la Zarzuela en las próximas horas, en un ámbito íntimo y reservado para sus allegados más cercanos. Posteriormente, el sábado 17 de enero, los restos de la princesa serán trasladados a la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid, donde se acogerán durante unas horas antes de su traslado definitivo a Grecia.
El funeral se celebrará el lunes 19 de enero en Atenas, y tras él tendrá lugar el entierro en el cementerio real de Tatoi, un lugar que corresponde a su rango como princesa y alteza real, y donde descansan su hermano, el rey Constantino, y sus padres, los reyes Pablo y Federica. Este lugar histórico, símbolo de la monarquía griega moderna, se convierte así en el último hogar de Irene, cerrando un círculo que une su infancia, su familia y su legado.
Los últimos días de Irene de Grecia
Irene de Grecia ha vivido sus últimos días desde la más estricta intimidad, haciendo gala del perfil bajo con el que siempre ha actuado en la vida pública. Desde la boda de su sobrino, el príncipe Nicolás de Grecia, no volvió a aparecer en un acto público, ya que el estado deteriorado que presentaba por la enfermedad cognitiva que sufría ya era llamativo por aquel entonces. Es por ello por lo que decidió ausentarse de todo lo mediático y mantener en un auténtico misterio cómo se encontraba.
Irene vivía en el Palacio de la Zarzuela desde que falleció su madre, y era allí donde disponía del servicio de un codiciado equipo médico que ha estado a su lado hasta sus últimos momentos, haciendo que estuviera rodeada de afecto y tranquilidad a pesar de las adversidades. Así, ha podido disfrutar de una despedida marcada por el silencio y el acompañamiento de sus seres queridos.