El inesperado gesto de la reina Camila en plena crisis: dice adiós a su refugio privado
La reina adquirió Ray Mill House tras su divorcio de Andrew Parker-Bowles
Quiso mantener la casa incluso después de su boda con el rey Carlos III
Uno de los secretos del matrimonio entre Carlos y Camila es que los reyes suelen aprovechar siempre que pueden para pasar tiempo separados. Una estrategia que les permite disfrutar de sus aficiones personales y echarse de menos. En el caso del monarca, suele acudir a su residencia de Highgrove, mientras que la reina lo hace en la casa que adquirió tras su divorcio de Andrew Parker-Bowles. Estamos hablando de Ray Mill House, una propiedad que se ha convertido en el refugio de la reina a lo largo de los años. Sin embargo, ya no podrá ser así.
En medio de la crisis que está viviendo la familia real por las consecuencias de las acciones del ex duque de York por su relación con Jeffrey Epstein, ahora se ha confirmado que la reina Camila ha dicho adiós a su residencia privada. La esposa del rey Carlos ha compaginado sus compromisos oficiales a lo largo de las últimas semanas con una mudanza en su casa. Una casa en la que siempre se sintió ella misma y en la que se refugiaba cuando quería descansar de los protocolos de la corte.
Camila ha cedido Ray Mill House
Tal como han publicado medios británicos, Camila ha decidido ceder la casa a miembros de su familia. En concreto, la propiedad ha sido transferida de manera discreta a su yerno, Harry Lopes, y al financiero Jake Irwin. Ellos actúan como representantes de los dos hijos de la reina, Laura y Tom Parker-Bowles.
No han trascendido los motivos concretos por los que la reina ha tomado esta decisión, pero no deja de ser un paso que ha llamado la atención por varios motivos. Por un lado, se ha producido en uno de los momentos más delicados para la familia real británica a consecuencia del arresto de Andrés Mountbatten-Windsor.
Además, el pasado año el rey Carlos III invirtió más de tres millones de euros de su fortuna privada para adquirir una propiedad contigua a Ray Mill House. Este movimientos se interpretó como una manera de garantizar la privacidad de su esposa durante sus estancias en la casa, pero también como parte de un plan del monarca de cara al futuro. Aunque nunca se confirmó de manera oficial, algunas fuentes aseguraron que el rey podría estar pensando en un cambio de residencia, ya que se trata de una zona tranquila y rodeada de campo, muy en la línea de los gustos austeros de Carlos III.
Un refugio personal
Para Camila, Ray Mill House ha sido su refugio personal desde hace décadas. Adquirió la casa en 1996 por aproximadamente un millón de euros tras su divorcio de Andrew Parker Bowles y ha pasado allí algunos de los momentos más importantes de su vida.
La propiedad se encuentra en un entorno idílico, en medio de las colinas de Wiltshire, y siempre se la ha considerado su residencia predilecta. Allí vivió desde 1996 hasta 2003 y quiso mantenerla como refugio tras su boda con el entonces príncipe de Gales, para disfrutar de tiempo de descanso alejado de la corte. Incluso tras convertirse en reina, Camila ha seguido visitando Ray Mill House y pasando allí algunos fines de semana. Es más, tras la muerte de la Reina Isabel eligió este lugar como destino de recogimiento y reflexión.