El curioso retrato de José Ortega Cano vestido de torero que preside el salón de Gloria Camila
La hija de Ortega Cano tiene un dúplex de más de 150 metros cuadrados en San Sebastián de los Reyes
El diestro, que estuvo más de dos décadas en los ruedos, es el gran protagonista de la decoración del salón
En medio del ruido mediático y de los rumores que han vuelto a situarla en el foco, Gloria Camila Ortega ha encontrado en su casa algo más que un lugar donde vivir: un espacio donde refugiarse. Su dúplex, situado en una urbanización privada de San Sebastián de los Reyes, al norte de Madrid, se ha convertido en el lugar al que regresar cuando la presión exterior aumenta y su vida personal vuelve a ser objeto de atención.
La vivienda se encuentra dentro de un complejo residencial de 64 casas con vigilancia las 24 horas, una característica clave para alguien que ha crecido expuesta a la atención pública desde muy joven. Se trata de un hogar moderno y luminoso, distribuido en dos plantas, con grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural y aportan una sensación de amplitud en todas las estancias. Por sus características y ubicación, una propiedad de este tipo podría situarse actualmente en una horquilla aproximada de entre 450.000 y 600.000 euros, en función de la superficie y los servicios comunes.
Más allá del valor inmobiliario o del diseño contemporáneo, lo que realmente define esta casa está en su decoración. El salón es el espacio principal y también el más representativo. Un gran sofá gris, acompañado de cojines en tonos suaves y textiles agradables, crea un ambiente cómodo y acogedor. Frente a él, una mesa de centro redonda con libros y velas refuerza la sensación de hogar vivido. Sin embargo, el elemento que más llama la atención se encuentra en las paredes.
Presidiendo el salón, en una posición central, cuelga un retrato de su padre, José Ortega Cano, vestido de torero. Enmarcado con una moldura clásica, el cuadro contrasta con el estilo actual del resto de la estancia y se convierte en uno de los puntos focales del espacio. No es un elemento decorativo al uso, sino una imagen cargada de significado personal.
Junto a él, otro retrato aporta un tono más íntimo: la imagen de su hermano José Fernando cuando era pequeño. La combinación de ambos cuadros refleja el peso de la familia en la vida de Gloria Camila y convierte el salón en un espacio donde los recuerdos tienen un lugar destacado.
Esta forma de decorar cobra especial sentido en el momento personal que atraviesa la joven. En las últimas semanas, la hija adoptiva de José Ortega Cano y Rocío Jurado se ha visto envuelta en rumores tras un viaje a Venecia con su expareja, Álvaro García, mientras su amistad con Manuel Cortés ha alimentado nuevas especulaciones. Un contexto mediático ante el que su casa funciona como un espacio de protección.
El dormitorio mantiene esa línea personal, aunque con una estética más neutra. Predominan los tonos claros, la madera y una decoración sencilla pensada para el descanso. Sobre el cabecero, una composición de fotografías en blanco y negro aporta un toque contemporáneo sin recargar el espacio. Junto a un espejo de cuerpo entero apoyado en la pared, destaca un retrato de la propia Gloria Camila, integrado con naturalidad en la estancia.
Y para terminar la terraza, equipada con porche cubierto y mobiliario cómodo, completa el conjunto como uno de sus espacios favoritos para desconectar y disfrutar de momentos de calma.