Chiara Ferragni, absuelta en el ‘caso Pandoro’: "Se ha acabado una pesadilla"
Chiara Ferragni ha sido absuelta de todos los cargos en el conocido caso Pandoro
La influencer acudió al Tribunal de Milán confiando en la justicia y salió visiblemente aliviada
Se enfrentaba a una pena de hasta un año y ocho meses de prisión, que finalmente ha quedado descartada

Buenas noticias para Chiara Ferragni. La influencer italiana ha sido finalmente absuelta de todos los cargos en el conocido como ‘caso Pandoro’, un proceso judicial que la mantuvo durante casi dos años en el centro de la polémica mediática. Ferragni estaba acusada de estafa agravada por publicidad engañosa tras la venta de productos navideños -principalmente pandoros y huevos de Pascua- que supuestamente tenían fines benéficos. La justicia italiana, sin embargo, ha determinado que no existió delito penal, poniendo fin a una de las etapas más difíciles de su vida personal y profesional.
Este miércoles 14 de enero, la empresaria acudió al Tribunal de Milán para conocer la sentencia. Desde primera hora de la mañana, la expectación era máxima. Decenas de cámaras, fotógrafos y medios de comunicación aguardaban su llegada. Chiara, visiblemente serena, aseguró ante la prensa estar «tranquila y confiando en la justicia». Horas después, se confirmaba la noticia: quedaba absuelta y se libraba de la pena de un año y ocho meses de prisión que solicitaba la Fiscalía.

Chiara Ferragni a su llegada a los tribunales. (Foto: Gtres)
A la salida del juzgado, Ferragni no pudo ocultar su emoción. «Se ha acabado una pesadilla. Estoy muy contenta de poder retomar las riendas de mi vida. Han sido dos años muy duros. Tenía confianza en la justicia y la justicia se ha hecho», declaró ante los medios, visiblemente aliviada. Sus palabras reflejaban el cierre de una etapa marcada por la presión judicial, el escrutinio público y el impacto directo en su reputación.
El origen del caso se remonta a varias campañas promocionales realizadas junto a la empresa Balocco, en las que se comercializaban productos navideños vinculados, según la publicidad, a causas solidarias como la financiación de equipos médicos para el hospital pediátrico Regina Margherita de Turín. La Fiscalía consideró que esas campañas inducían a error a los consumidores, ya que la donación al hospital se había realizado con anterioridad y no dependía de las ventas. Para los acusadores, la comunicación era engañosa y podía interpretarse como una forma de lucro basada en la solidaridad.




Chiara Ferragni a su llegada a los tribunales. (Foto: Gtres)
Ferragni siempre defendió su inocencia. Argumentó que actuó de buena fe y que no existió intención de engañar al público, sino un error de comunicación. Antes del proceso penal, la influencer ya había afrontado sanciones administrativas impuestas por la Autoridad Antimonopolio italiana, además de pagar más de tres millones de euros en multas, compensaciones y donaciones para resolver conflictos con asociaciones de consumidores. Estos antecedentes fueron tenidos en cuenta por el juez, que decidió reclasificar el caso como fraude simple y declarar extinguida la responsabilidad penal.
La sentencia también absolvió a su antiguo colaborador Fabio Maria Damato y al presidente de la empresa implicada en la campaña, cerrando así un proceso que había dañado seriamente la imagen pública de la influencer más famosa de Italia. Y es que el impacto del llamado Pandoro Gate fue enorme. No solo afectó a su reputación como empresaria, sino también a su vida personal. El escándalo coincidió en el tiempo con su separación del rapero Fedez, padre de sus dos hijos, y provocó la ruptura de numerosos contratos con marcas de lujo. Ferragni, que durante años había sido un símbolo de éxito, transparencia y empoderamiento femenino, pasó a convertirse en el centro de un debate sobre la ética en el marketing digital y la responsabilidad de los influencers.