Arqueología

En 1906 un albañil encontró un gato momificado del siglo XV mientras reformaba una iglesia en Países Bajos: 119 años después, los estudiantes de la ciudad por fin le pusieron nombre

El gato momificado, en una caja de madera sobre la camilla de un tomógrafo del Centro Médico Universitario de Ámsterdam, durante el escaneo. Foto: Edwin Wiekens / Gran Iglesia de Breda
El gato momificado, en una caja de madera sobre la camilla de un tomógrafo del Centro Médico Universitario de Ámsterdam, durante el escaneo. Foto: Edwin Wiekens / Gran Iglesia de Breda
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En 1906, unos albañiles que trabajaban en la restauración de la Grote Kerk (es decir, la Gran Iglesia) de Breda, en los Países Bajos, encontraron un gato momificado entre dos muros de una torre. Un estudio posterior situó que el animal vivió en el siglo XV.

Casi 120 años después, la iglesia invitó a los escolares de primaria de Breda a proponer un nombre para el gato. Según la Grote Kerk de Breda, el jurado eligió Polleke, y desde el 18 de junio de 2025 la momia vuelve a exhibirse en el templo.

El concurso escolar que dio nombre al gato momificado de los Países Bajos

La iglesia abrió el concurso en 2025 a los alumnos de los últimos cursos de primaria de Breda. Un jurado oficial revisó 847 propuestas y se quedó con Polleke, el nombre que envió Daan, un alumno del colegio KBS Jacintha.

Según la cadena pública neerlandesa NOS, el ganador tiene 12 años y había estudiado en clase de historia la figura de Jan van Polanen, considerado el fundador de Breda. La web del templo precisa que Daan se inspiró en el monumento funerario de Jan II van Polanen (hacia 1325-1378).

La familia Polanen impulsó la construcción de la iglesia y la prosperidad de la ciudad. Además, convirtió el templo en el lugar de descanso de la familia Orange-Nassau.

Polleke es también un nombre flamenco, en referencia a los maestros de obras de Flandes que, según se cree, trabajaron en la iglesia. En Flandes es un nombre masculino, mientras que en el resto de los Países Bajos se usa para mujeres. La elección encaja con el animal, ya que nadie sabe si el gato era macho o hembra.

¿Por qué enterraron un gato en una iglesia del siglo XV?

La propia Grote Kerk sostiene que los constructores emparedaron al gato entre 1440 y 1460, durante las obras del templo, probablemente para proteger el edificio y alejar a los malos espíritus. Ese gesto recibe el nombre de ofrenda de construcción (bouwoffer, en neerlandés).

La directora de la iglesia, Marieke Wiegel, cree que fueron unos maestros de obras flamencos quienes usaron al animal con ese fin. En aquella época, se creía que el gato y el diablo eran uno solo.

Para Wiegel, lo más probable es que el animal ya estuviera muerto cuando lo encerraron entre los muros, puesto que el gato momificado no muestra señales de haber intentado escapar.

A la izquierda, el gato momificado. A la derecha, el hueco en la parte baja del muro del crucero norte de la Gran Iglesia de Breda donde lo encontraron en 1906. Fotos de 1906: Archivo Municipal de Breda / Gran Iglesia de Breda
A la izquierda, el gato momificado. A la derecha, el hueco en la parte baja del muro del crucero norte de la Gran Iglesia de Breda donde lo encontraron en 1906. Fotos de 1906: Archivo Municipal de Breda / Gran Iglesia de Breda

El recorrido del gato momificado de Breda tras su hallazgo en 1906

La torre donde apareció el gato momificado durante la restauración de 1906 está en el lado norte de la iglesia. El hallazgo quedó registrado en una fotografía que hoy conserva el archivo municipal de Breda.

Más tarde, el animal acabó en casa del arquitecto de la restauración, M. A. Nieukerken, que lo exhibió tras un cristal en el vestíbulo de su vivienda. Una nota que acompañaba al gato decía: «Hemos conservado la momia con cuidado».

En 1916, el gato momificado se mostró como curiosidad en una exposición felina del zoológico de La Haya. Después, la familia del arquitecto conservó el animal durante décadas y la iglesia le perdió la pista.

En 2020, la Fundación Huys te Warmond encontró el gato en su desván y se puso en contacto con el templo para devolverlo.

«Creemos que sería apropiado que este gato volviera a la iglesia que, al parecer, frecuentó en vida», escribió la fundación, según recoge la web de la Grote Kerk.

¿Qué reveló el escáner del gato momificado en 2024?

En 2024, varios expertos compararon el animal con fotografías antiguas y lo sometieron a un escáner TAC en el Centro Médico Universitario de Ámsterdam. Además, encargaron su datación por carbono 14 a la empresa de arqueología Archeoplan ECO.

«Con más del 95 % de certeza, el gato tiene casi 600 años», concluye la iglesia. Los resultados sitúan al animal entre 1440 y 1460, el mismo periodo en que se construyó la parte del templo donde apareció la momia.

Actualmente, el gato momificado descansa en la misma caja en la que lo guardaba el arquitecto Nieukerken, dentro de una vitrina climatizada de la Grote Kerk de Breda.

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