España
Ministerio de Defensa

El Gobierno empieza a retirar militares de Ceuta para dar «sensación de normalidad»: las patrullas pasan de 4 a 2 soldados

Los militares también han recibido orden de dejar de patrullar por algunas zonas, pese a estar invadidas de ilegales

El Gobierno de Pedro Sánchez ha empezado a retirar a las Fuerzas Armadas de las calles de Ceuta: las patrullas han pasado de ser de cuatro a dos soldados, según ha podido saber OKDIARIO de fuentes militares. La decisión ha causado «perplejidad» entre los efectivos, ya que «la situación sigue siendo de riesgo extremo». «Está imponiendo una sensación de normalidad ficticia», declaran a este diario desde el colectivo.

Ha sido esta semana cuando el Ejecutivo ha comenzado a reducir la presencia militar en la ciudad autónoma, coincidiendo con el adelanto electoral. La medida afecta a todas las unidades desplegadas: a los legionarios, zapadores, regulares, Caballería, ingenieros, logísticos y efectivos de la Policía militar y la Comandancia de Ceuta, entre otros.

Y no sólo se han reducido los equipos a la mitad, sino que los militares también han recibido orden de «dejar de patrullar por algunas zonas, pese a haber en ellas una fuerte presencia de ilegales». Así ocurre, por ejemplo, «en los barrios de Hadú, La Pantera, el Príncipe, Los Rosales, El Tarajal o Benzú», según precisan las fuentes consultadas. Unos barrios en los que también viven militares con sus familias.

Además, apuntan que «no va a haber más relevos, al menos, de Canarias», y que mientras todo esto ocurre, los efectivos desplegados en esta misión están «desbordados» y «machacados», con turnos de 24 horas seguidas.

«Estamos volviendo a los cuarteles, pese a haber una crisis de seguridad nacional», critican desde el colectivo. Los militares obedecen las órdenes, pero no ven con buenos ojos este repliegue. «Queremos seguir dando seguridad a Ceuta», sostienen los efectivos consultados, que entienden que esa debe seguir siendo su misión mientras la ciudad siga invadida y sus calles peligrosas.

15.000 ilegales deambulan por la ciudad

El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha cifrado este martes en cerca de 15.000 los ilegales que aún permanecen en la ciudad autónoma, y ha denunciado que sigue «absolutamente alejada de la normalidad» dos meses después del asalto masivo. Así lo ha señalado en el acto en el que ha recibido la Medalla de Oro del Senado, en reconocimiento a su trayectoria y como apoyo institucional, al igual que ha sido galardonado el presidente de Melilla, Juan José Imbroda.

En dicho acto, ambos presidentes han reivindicado la españolidad de las dos ciudades y la necesidad de reforzar su defensa y la presencia del Estado. «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende, Ceuta es España», ha sentenciado Vivas, quien agradece la futura visita de los Reyes a la ciudad autónoma, que tendrá lugar los próximos 13 y 14 de octubre, como adelantó en exclusiva OKDIARIO.

Vivas ha revelado recientemente que ha recibido cinco llamadas de Felipe VI frente a sólo una de Pedro Sánchez y afirma que «no hay ninguna autoridad del Estado más interesada e implicada que el Rey». El monarca quiso desplazarse a Ceuta en pleno estallido de la invasión, pero Sánchez se lo impidió para evitar que molestara al Rey de Marruecos, Mohamed VI, de cara a sus comicios, celebrados el pasado 23 de septiembre.

«Impotentes» ante esta limitación

Como viene informando este diario, los militares sufren constantes ataques de los invasores, que cada vez actúan con más violencia. Y frente a esta situación, el Gobierno sigue sin dotar a todos los efectivos de un fusil, pese a que en el resto de la Península los militares llevan su arma reglamentaria cuando están de maniobras.

Ya hay efectivos con fractura de peroné, dislocación de rodilla y multitud de traumatismos de estos ataques. El Ejecutivo se ha limitado a dotarlos de porras y spray pimienta, por lo que los militares se ven obligados a tener que llamar al 112 pidiendo auxilio. Otra de las ocurrencias del Gobierno ha sido ordenarles que quiten su nombre del uniforme para «evitar nuevos episodios de amenazas».

Los militares se sienten «impotentes» ante la limitación que sufren para garantizar la seguridad en las calles de Ceuta y también para defenderse. Además, no entienden por qué no se les nombra agentes de la autoridad en esta misión, en la que prestan apoyo a las Fuerzas de Seguridad, como llevan reclamando desde el principio del despliegue.

La Asociación de Tropa y Marinería (ATME) ha pedido una audiencia al Rey como jefe supremo de las Fuerzas Armadas para transmitirle de primera mano la situación que atraviesan y que el mensaje no le llegue adulterado. «No se puede exigir profesionalidad, sacrificio y compromiso sin garantizar lo más básico», denuncia Marco Antonio Gómez, presidente de esta organización, destacando «el abandono que sufren» sus compañeros y la «impotencia» que sienten los militares «al no poder hacer nada para revertir la situación de Ceuta».

«Los militares estamos totalmente desbordados, necesitamos refuerzos y órdenes contundentes y claras para poder realizar el trabajo que se nos ha encomendado sin que estemos expuestos y maniatados frente a las agresiones», declaran indignados a OKDIARIO militares afectados.

Agotados física y mentalmente

Según informa ATME, muchos de los militares están echando en Ceuta «hasta 24 horas de servicio continuado, con 16 horas de más sin quejarse», e incluso «en algunas unidades no les están dando el día saliente que les corresponde». Además, indica que también están «agotados mentalmente y algunos han tenido que enviar a sus familias a la Península porque no aguantan más: temen por la seguridad de sus familias y a que les okupen sus inmuebles, como ha ocurrido a otros vecinos».

En este sentido, el presidente de ATME también recuerda que el Gobierno pretende meter a los invasores de Ceuta en una nave junto a las viviendas de los militares en la barriada de Otero y que «sus hijas están aterradas», como ha revelado OKDIARIO.

«Mientras los militares dan protección en Ceuta, sienten que están desprotegiendo a sus familias, por lo que el machaque psicológico es total. Además, están viendo cómo sus vecinas sufren ataques y agresiones sexuales. Y sus hijas, parejas, madres y hermanas viven en Ceuta, por lo que tienen una presión psicológica muy grande», precisa Marco Antonio Gómez.

Y reclama una vez más a Defensa que dé atención psicológica a los militares ante lo que están «viviendo y padeciendo, como hizo el año pasado con los efectivos que lucharon contra los incendios». Una reivindicación que ATME lleva haciendo desde principios de agosto, pero el Ministerio sigue sin atenderla.

El pasado 16 de septiembre, los militares, acompañados de familiares y vecinos, así como de los policías y guardias civiles desplegados, también se concentraron en la ciudad autónoma para denunciar la situación de desarme y agresiones que sufren. Sin embargo, el Ejecutivo sigue «sin reaccionar», denuncian desde ATME, recordando, además, que encima se intenta imponer el silencio a las agresiones que sufren los militares.

«Los militares han recibido la orden verbal de callar y tienen miedo a represalias, tales como informes de cualificación personal negativos, no renovación de compromiso, la no propuesta para medallas y condecoraciones, ser excluidos de cursos y amonestaciones por escrito, como se les ha insinuado», concluye Gómez.