España
Invasión de Ceuta

La agencia de la mujer de Planas monta un equipo para «mantener instalaciones» de invasores en Ceuta por «hasta 9 meses»

La OIM, organismo de la ONU que preside María Jesús Herrera, selecciona personal para un "recurso de acogida"

Descubierto un campamento ilegal de decenas de invasores en las galerías subterráneas de Ceuta

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), agencia de Naciones Unidas que preside María Jesús Herrera, mujer del ministro de Agricultura, Luis Planas, tiene previsto montar un equipo para el «mantenimiento de instalaciones» en Ceuta tras la invasión de miles de inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos los pasados 30 y 31 de julio.

El portal de empleo de la OIM publicó para ello la oferta de al menos 16 puestos de trabajo relacionados con un «recurso de acogida». Entre tales plazas figuran las de «responsable de proyecto», «coordinador», «mediador cultural», «asistente de finanzas y administración», «conductor», «médico», «enfermero» y varios asistentes en tareas de «mantenimiento de instalaciones», «distribución», «integración», «protección» o «logística».

La OIM señala que estas plazas se ofertan dentro de un programa especial de corta duración que podría prolongarse «hasta 9 meses», de modo que la duración «inicial» del contrato es de 3 meses.

El puesto de responsable de proyecto es, según su propia descripción, quien debe «liderar la planificación, supervisión y seguimiento general del proyecto» y «actuar como principal punto focal institucional ante las autoridades competentes, el donante y otros actores relevantes». Esta persona, según indica la documentación oficial, reportará directamente a la Jefatura de Misión de la OIM en España.

El médico, por su parte, tendrá entre sus funciones «velar por el estado de salud y el bienestar de las personas acogidas» y deberá contar con «colegiación profesional vigente en España», además de disponibilidad para «incorporación inmediata». Mientras los médicos ceutíes piden más medios para los hospitales, ahora verán que se refuerzan las atenciones médicas a los invasores.

De hecho, el PP ha exigido al Ministerio de Sanidad que dirige Mónica García que recurra al equipo START, adscrito a la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo. Dicho equipo es un grupo de profesionales sanitarios que se dedica a atender situaciones de emergencia dentro y fuera de las fronteras españolas y que, a juicio del partido de Alberto Núñez Feijóo, puede ser utilizado para reforzar el servicio de Salud de Ceuta ante la situación de «absoluta excepcionalidad» que sufre la ciudad autónoma.

De hecho, este equipo START ya ha sido utilizado por el Gobierno para habilitar carpas en esta crisis de Ceuta. Sin embargo, el PP critica que el Ministerio de Sanidad no haya recurrido a él para la asistencia sanitaria, algo que está recogido en el ordenamiento jurídico español. «Que se sienten el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Sanidad y nos permitan poder descongestionar la presión que sufren los médicos», reclamó el pasado jueves la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del Partido Popular, Carmen Fúnez, en declaraciones a los medios en Ceuta.

Entretanto, los anuncios de la OIM para cubrir esos puestos exigen conocimiento fluido de español e inglés, y valoran positivamente el francés y, en el caso del responsable del proyecto o del personal sanitario, también el árabe. La OIM pide además que los candidatos indiquen en su currículum «si cuenta con permiso de trabajo vigente en España».

Además, entre la cualificación requerida, aparece un apartado con habilidades del tipo: «Capacidad para trabajar con supervisión mínima; demostrar capacidad para trabajar bien bajo presión y cumplir plazos; fuerte ética de trabajo y compromiso con los principios humanitarios; o disposición para trabajar en condiciones difíciles».

«Inclusión» y «diversidad»

De igual modo, la OIM pide a los candidatos cumplir con una serie de valores, como «inclusión y respeto por la diversidad», tratando «a todos los colegas con respeto y dignidad» y trabajando «efectivamente con personas de diferentes culturas, adaptándose a contextos culturales relevantes».

Además, la agencia informa de que aplica una política de «tolerancia cero frente a conductas incompatibles con los fines y objetivos de las Naciones Unidas y de la OIM, incluida la explotación y el abuso sexuales, el acoso sexual, el abuso de autoridad y la discriminación por motivos de género, nacionalidad, edad, raza, orientación sexual, religión, origen étnico o discapacidad».

La OIM se define en sus propios documentos como una organización «establecida en 1951», vinculada a Naciones Unidas desde 2016, y presente en España a través de una oficina de país que ya ha gestionado anteriormente dispositivos de acogida en distintos puntos del territorio nacional.