`
Economía
Gonzalo Bernardos

El economista Gonzalo Bernardos, sobre el problema que afronta España: «Los trabajadores de entre 55 y 57 años están hartos y quieren jubilarse”

Pensar en la jubilación a los 55 años puede parecer demasiado pronto si se se tiene en cuenta únicamente la edad. Pero la percepción puede cambiar cuando detrás hay más de tres décadas trabajando. Y es que todo dependerá del trabajo realizado durante todo ese tiempo, con personas que llegan a ese momento cansadas y empiezan a hacer cuentas para saber cuándo podrán retirarse. Gonzalo Bernardos asegura que esto ya está ocurriendo en España, aunque las edades que marca la normativa dejan todavía bastantes años de trabajo por delante.

El economista y profesor universitario lo ha explicado de de forma muy clara. «Hay personas de entre 55 y 57 años que están hartas de trabajar y quieren jubilarse, pero no es posible», asegura en declaraciones recogidas por Business Insider España. Muchos de ellos llevan más de 30 años trabajando y empiezan a pensar en la retirada, aunque todavía les queda tiempo para alcanzar la edad legal. Y aquí aparece el problema: mientras una parte de los trabajadores quiere dejarlo antes, España tendrá que afrontar en los próximos años la jubilación de millones de personas nacidas durante el «baby boom».

El economista Gonzalo Bernardos, sobre el problema que afronta España

Quien comenzó a trabajar con 20 o pocos más puede alcanzar los 55 con una carrera laboral muy larga. De ahí que algunos empiecen a pensar en dejarlo. El inconveniente en cambio es que por mucho que se hayan acumulado años cotizados, la edad sigue siendo determinante para acceder a una pensión de jubilación. De este modo, aunque sí que es posible retirarse antes de tiempo, también debemos recordar que la jubilación anticipada tiene requisitos específicos y puede llevar aparejada una reducción de la pensión. Por ello cuanto antes se produzca la retirada respecto a la edad ordinaria, mayor importancia adquieren esas condiciones.

Además, el calendario de jubilación todavía no ha terminado de cambiar. En 2027 la edad ordinaria llegará a los 67 años para quienes no acrediten al menos 38 años y seis meses cotizados. Con ese periodo de cotización sí será posible jubilarse a los 65. La diferencia es considerable para los trabajadores de los que habla Bernardos. Una persona de 55 años podría tener que continuar en activo alrededor de diez años más incluso después de llevar buena parte de su vida trabajando.

Bernardos avisa de que habrá que jubilarse más tarde

Y si ahora resulta difícil pensar en retirarse a los 55 o 57 años, el economista cree que el futuro tampoco apunta hacia una reducción de las edades. «Nos vamos acercando a 2040 y no hay más remedio que jubilarse más tarde», señala. España tiene por delante la jubilación de una generación especialmente numerosa. Los «baby boomers » están empezando a abandonar el mercado laboral y el proceso continuará durante los próximos años. Eso se traduce en más personas cobrando una pensión al mismo tiempo.

Pero no es sólo una cuestión de cuántos trabajadores se jubilan. También importa durante cuánto tiempo percibirán esa prestación. La esperanza de vida ha aumentado y, en consecuencia, las pensiones deben pagarse durante más años. Al otro lado están las generaciones más jóvenes, menos numerosas debido al descenso de la natalidad. El funcionamiento del sistema hace especialmente importante esa relación ya que las cotizaciones que pagan actualmente empresas y trabajadores sirven para financiar las pensiones que se abonan ahora. Pero si crece el número de personas jubiladas y no lo hace al mismo ritmo el de quienes trabajan, aumenta la presión sobre las cuentas.

La productividad no solucionaría por sí sola el problema

Una mejora de la productividad podría ayudar. Producir más valor permitiría generar más riqueza y, con ella, mayores recursos para financiar el gasto público. Bernardos, sin embargo, considera que ni siquiera un avance importante en este terreno bastaría por sí solo para afrontar el coste de las pensiones durante las próximas décadas. El asunto preocupa también a quienes todavía están muy lejos de jubilarse. La Encuesta Funcas 2026 sobre Pensiones y Educación Financiera señala que el 68% de los consultados cree que el pago de las pensiones se convertirá pronto en un problema grave para la economía española.

La inquietud es todavía mayor entre los jóvenes. El porcentaje alcanza el 75% entre las personas de 18 a 45 años. A ello se suma que el 79% de quienes aún no se han jubilado considera que las reformas aprobadas no garantizan el cobro futuro de las prestaciones. Y luego  existe la sensación de que serán precisamente las generaciones más jóvenes las que acabarán soportando una parte importante del problema. Entre quienes consideran preocupante la situación de las pensiones, un 70% cree que los jóvenes serán los más perjudicados por posibles recortes o por nuevos retrasos de la edad de jubilación.

De querer jubilarse antes a tener que trabajar más años

Las palabras de Bernardos dejan una imagen bastante clara de lo que está ocurriendo. Hay trabajadores de 55 y 57 años que llevan décadas en activo y desearían empezar ya su jubilación. Sin embargo, las previsiones para los próximos años no apuntan precisamente a facilitar una retirada cada vez más temprana. Por eso Bernardos mira hacia 2040 y habla de retrasar la retirada. Para alguien de esa edad que ya está «harto de trabajar», como señala el economista, la perspectiva puede no resultar demasiado alentadora: mientras algunos empiezan a contar los años que les quedan para dejarlo, el debate económico apunta a que quizá haya que trabajar durante más tiempo.