Sánchez Martínez perdonó la expulsión dos veces a Álex Calatrava, apodado Cala, en el Espanyol-Real Madrid. Su patada a Vinicius en la espalda sin el balón en juego a los tres minutos de partido ya fue merecedora de tarjeta roja por agresión, pero se la perdonó. Y en el 45′, a los pocos segundos de arrancar la segunda parte, le volvió a indutar de otra falta con los tacos por delante sobre Álvaro Carreras.
De hecho, Cala fue el autor del gol del empate de los pericos a la media hora del encuentro de la jornada 2 de Liga, el debut de los de José Mourinho. El futbolista del Espanyol no paró de golpear a los jugadores del Real Madrid durante todo el partido, especialmente a Vinicius. Su encontronazo con el brasileño le costó la amarilla tanto al blanquiazul como al propio ‘7’ madridista por levantarse y protestar.
Sánchez Martínez, árbitro de la era Negreira que aún continúa en Primera División, pasó por alto ambas acciones y Figueroa Vázquez, verdugo del Real Madrid, se lavó las manos desde el VAR. Vinicius recibió una patada injustificable en su espalda y Carreras otra en la espinilla, ambas de un Cala que no vio la roja. El Real Madrid pidió en masa la expulsión tras esa falta sobre el gallego.