El de Kylian Mbappé y Brahim Díaz es un duelo Real entre favorito y aspirante en el Mundial 2026. Lo es porque ambos son madridistas y eso ya conlleva un espíritu ganador que les hace afrontar este partido de cuartos en Boston (22:00 hora española) como una auténtica final. Y también por la ambición de una y otra selección por dar ese paso que la acercaría a sólo dos victorias del título más codiciado en el fútbol.
En un lado está la Francia de Mbappé, una de las principales favoritas que busca su tercera final consecutiva y quitarse esa espina clavada desde la derrota en la de Qatar 2022 contra Argentina. Y al otro, la Marruecos de Brahim, la selección que representa el crecimiento desde la nada y que sueña con cargarse a su verdugo de hace cuatro años y repetir así, como mínimo, aquella presencia en semifinales de un Mundial.
Tanto Kylian como Brahim están siendo de los jugadores más destacados en el torneo. Comenzando por la estrella del Real Madrid y capitán general de Francia, el galo suma siete goles en cinco partidos y es el segundo máximo goleador del Mundial.
Sus goles decidieron ante Senegal e Irak en fase de grupos, cedió el protagonismo, sin dejar de buscar puerta, a Ousmane Dembélé contra Noruega con Francia ya clasificada como primera, y eliminó él solito a Suecia y Paraguay con tres de las cuatro dianas que hizo su país.
Mbappé y Brahim, cruciales
Brahim, dentro de las posibilidades de Marruecos, no se está quedando atrás en cuanto a liderazgo. Asistió contra Brasil y Escocia en los únicos dos goles de los suyos, firmó notables actuaciones con Haití y Holanda pese a no verse reflejado en números, y volvió a ser el ’10’ que pone la magia en ocasiones importantes como el choque de octavos frente a Canadá, con dos asistencias a Ounahi y a Rahimi.
Ambos están encandilando al madridismo en este Mundial y, por supuesto, a su entrenador. Ni que decir tiene que José Mourinho ya veía a Mbappé como el claro líder en su vuelta al Real Madrid, pero en este torneo se ha dado cuenta, como hemos contado en este periódico, de que Brahim puede ser una pieza clave en sus planes de cara a la próxima temporada.
El portugués seguirá atentamente este Francia-Marruecos en el que la favorita se consagrará como tal y en el que la nueva candidata intentará dar la campanada del Mundial. Mbappé y Brahim saben que, si se cumplen los pronósticos, España será el siguiente objetivo. Y eso motiva más.
Un tridente que asusta
Los goles de un Mbappé letal (son 19 en Mundiales), la dirección del mediapunta Michael Olise (máximo asistente del torneo con cinco) y la verticalidad del Balón de Oro, Ousmane Dembélé, se presentan como las grandes amenazas de Marruecos. Este tridente ha participado en más del 70% de los tantos (14), es decir, en una decena, los mismos que ha marcado el combinado marroquí.
Francia quiere alargar una racha de siete victorias consecutivas en partido oficial, a sólo una de las ocho que encadenó hace más de dos décadas, en 2004. Y un triunfo les permitiría avanzar a sus terceras semifinales mundialistas seguidas y convertirse en la tercera selección que lo logra después de Alemania y Brasil.