Gonzalo, en un callejón sin salida
Gonzalo García regresa al Real Madrid tras ser el líder de la selección española sub-21, donde hizo tres goles en dos partidos
Arbeloa no termina de apostar por el delantero, que sin Mbappé se decantó por Brahim
Pleno de Gonzalo: derriba el muro de Kosovo y empuja a España al Europeo
La situación de Gonzalo García en el Real Madrid sigue siendo peculiar, por no decir que complicada. El canterano ha regresado este miércoles a Valdebebas tras liderar a la selección española sub-21, donde hizo dos dianas en la goleada contra Chipre y abrió el marcador en la victoria frente a Kosovo. Pero ahora vuelve a su realidad, a ese callejón sin salida por el momento que vive en el club de su vida.
Con España, Gonzalo sí es protagonista. Capitán y referencia ofensiva, el delantero cumple con lo que se espera de él: goles. Su rendimiento con la sub-21 es sólido, con cifras que reflejan su capacidad para marcar diferencias en pocos minutos. Su ratio goleador es alto, cercano al gol cada 120 minutos, lo que refuerza su perfil de delantero eficaz y oportunista. Suma siete dianas en los últimos seis partidos con el combinado nacional.
Sin embargo, esa eficacia no termina de trasladarse al contexto del Real Madrid. Desde la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo, Gonzalo ha seguido teniendo un papel residual, algo que ya sucedió con Xabi Alonso. Ha participado en pocos encuentros y, aunque ha dejado buenas sensaciones cuando ha tenido minutos, no ha conseguido asentarse en la rotación. Sus números, eso sí, son llamativos: promedia un gol cada 90 minutos en sus apariciones con el primer equipo, una cifra que evidencia su capacidad para aprovechar prácticamente cada oportunidad.
Ni sin Mbappé ha jugado Gonzalo
El problema es que esas oportunidades son escasas. Con Kylian Mbappé ya recuperado y sin bajas en la parcela ofensiva, la competencia es máxima. Pero incluso en momentos en los que el francés no estuvo disponible, Gonzalo tampoco contó con minutos, lo que deja clara su situación actual dentro del equipo. Arbeloa apostó por Brahim y el equipo funcionó a la perfección.
El propio contexto del club tampoco ayuda a despejar incógnitas. No es momento de tomar decisiones ni de definir su futuro. Todo queda pendiente de cómo termine la temporada y, sobre todo, de cómo se configure el nuevo proyecto de cara al próximo curso. Mientras tanto, el delantero sigue centrado en lo único que puede controlar: rendir cada vez que salta al campo.
En Valdebebas valoran su perfil. Es un jugador con mucho gol, capaz de generar impacto inmediato sin necesidad de continuidad. Pero, más allá de eso, su rol no parece ir a cambiar a corto plazo. Gonzalo sigue marcando fuera, esperando dentro y aprovechando lo poco que tiene, con la sensación de que hay potencial, pero todavía poco espacio real para demostrarlo. Al mismo tiempo, son muchos los clubes que están al tanto de su situación y que no dudarán en llamar a su puerta este verano.