Desde que llegó Endrick a Lyon, la ilusión en esta ciudad francesa es total. Endrick tenía seis meses para presentar su candidatura al Mundial con Brasil y para regresar al Real Madrid y quedarse en el club blanco. En tres semanas ya está dando resultados. Por ahora, esta aventura en Lyon, un equipo clásico en Francia y en Europa, está siendo muy satisfactoria.
«Cuando estoy en el campo sólo pienso en el gol», explica el brasileño en una entrevista en L’Equipe, en la que añade que ha ido a Lyon «para ser feliz, para jugar», pero no oculta la importancia de estar en el Mundial con Brasil: «Ir al Mundial es un sueño y si Dios lo quiere, lo jugaré, pero aquí mi misión es jugar bien y si lo logro en mi club, puedo optar a la selección».
Desde que llegó, el Olympique de Lyon registra más disparos, principalmente porque -y así lo dicen los datos- el 50% de los remates del conjunto francés son de Endrick. A nivel personal, el brasileño explica que «había mucha presión sobre mí y, desgraciadamente, un montón de problemas sociales. Si los logras controlar, creces deprisa».
Con los pies en la tierra, vuelve a confesar su admiración por Cristiano Ronaldo y se ve en él por la parte de «la infancia difícil» que tuvo. «Es un jugador incomparable, que siempre ha trabajado duro. La imagen de alguien que trabaja cada día para mejorar», añade Endrick sobre Cristiano.