El truco final de Scariolo
Muchas de las opciones de los madridistas pasan por la pizarra del italiano
Su mejor versión como entrenador siempre ha aflorado en momentos de 'inferioridad' respecto al rival
¿Se sacará este domingo otro as de la manga para convertir al equipo blanco en campeón?
«¿Lo volverá a hacer?» Esa incógnita que, a pocas horas de la gran final de la Euroliga, tienen afición, prensa y miembros de ambos equipos, se refiere a Sergio Scariolo. El mago que siempre se saca un truco más en partidos como el de este domingo en el OAKA Arena (20:00 horas). Y más en situaciones de inferioridad numérica respecto al rival que está enfrente. Se ha inventado infinidad de recursos para hacer llorar de emoción a España durante su larga etapa al frente de la selección de baloncesto y ahora quiere darle la Duodécima Copa de Europa al madridismo con un último hechizo.
Sin Edy Tavares, Alex Len ni Usman Garuba, es decir, ninguno de los tres pívots disponibles (ni Ömer Yurtseven, recientemente fichado y que no puede jugar Euroliga), Scariolo ha tenido que preparar un plan de partido contra un Olympiacos cuyos interiores suman un total de ¡6,38 metros! Más altura que dos casas estándar superpuestas. Eso es a lo que se tendrá que enfrentar el Real Madrid con tipos poco habituados a esa demarcación, pero con un nivel de compromiso estratosférico.
El italiano ha preparado diversas opciones, pero la mayoría pasan por una defensa zonal para minimizar las llegadas de las torres del equipo griego (Nikola Milutinov, Tyrique Jones y Moustapha Fall) y dejarse la vida al rebote como en la semifinal ante el Valencia Basket (el Real Madrid capturó 20 más en su campo). Y en ataque, correr todo lo que se pueda, potenciando las segundas oportunidades que tanto rédito le dieron a los blancos en el anterior choque de la Final Four.
El reto es mayúsculo, pero Scariolo ha causado impacto en Atenas por su sobriedad al asegurar que el Real Madrid plantará cara hasta el último aliento, ensalzando la altísima competitividad de sus jugadores en cualquier situación de juego: «Olympiacos merece el favoritismo (líder de la fase regular), pero al mismo tiempo queremos jugar nuestras cartas hasta el final del partido».
Scariolo convence al Real Madrid
«La capacidad de adaptarnos a la nueva realidad que la mala suerte nos ha propuesto será definitiva. Tenemos que explotar la flexibilidad y la concentración, no sobrecargarnos o pensar que en un día podemos hacer 24 cosas diferentes. Tenemos que creer en nosotros mismos porque, si no tuviésemos argumentos, deberíamos hacérnoslo mirar. Estar con confianza, tranquilidad y la parte de la competitividad la doy por hecha. Sería una sorpresa enorme no encontrar una actitud que no acepta la mala suerte», dijo el italiano refiriéndose a su plantilla.
Scariolo y todos dentro de ese vestuario blanco están convencidos de que la gesta se puede completar. También el capitán, Sergio Llull: «Nadie nos daba como favoritos, probablemente desde mitad de temporada. Mucha gente no nos ponía en la Final Four, mucho menos en la final. Nadie nos ha puesto en las quinielas para ganar la Euroliga. Dentro del vestuario estamos con muchas ganas e ilusión. Es una oportunidad bonita para dar el 100% e irnos tranquilos con nuestro trabajo».