El Real Madrid frena al Partizán en su fortín y logra su primera victoria en la Euroliga
Los blancos vencen a un sólido combinado serbio que nunca bajó los brazos y pone fin a su mal comienzo (86-76)
El Palacio sigue siendo un fortín para el Real Madrid. Pese a la constante transformación de su anfitrión, no deja de ser un talismán para éste, un amuleto que le ayuda a romper sequías y a renovar sus ilusiones. Eso ocurrió este jueves con el equipo de Pedro Martínez, que frenó a un Partizán de Belgrado que le visitaba con la moral por los cielos (tres victorias en el arranque de la competición) y logró su primer triunfo (86-76).
Sin borrar aún sus frecuentes desconexiones que evitan cualquier sentimiento de tranquilidad, el Real Madrid enlazó por primera vez dos victorias seguidas tras la del pasado domingo en Liga contra Obradoiro; la primera del curso en Europa, que se suma a las 20 del anterior, registro difícil de igualar. Tampoco necesitó a su principal referente en este comienzo de temporada, un Théo Maledon errático en el lanzamiento (9 fallados), pero efectivo desde la personal (7/7 en tiros libres). No dejó de intentar aportar en su noche más floja y se fue a casa con 13 puntos, 4 asistencias y 12 de valoración.
Esta vez no estuvo tan solo en lo que se refiere a gobernar. Edy Tavares (8 tantos, 8 rebotes y 14 créditos), Facu Campazzo (2 asistencias, 12 y 13) y Andrés Feliz (9+5+3 y 11) sujetaron a un cuadro blanco con lagunas desde el perímetro (9/27), pero más fuerte en defensa, encajando la anotación más baja hasta la fecha.
El Real Madrid llegaba más que exigido a su estreno europeo como local. La Euroliga regresaba al Palacio más de cinco meses después, con otro técnico y una plantilla bastante nueva en el conjunto blanco, que venía de firmar el peor arranque de su historia en la competición, pero volvió como se despidió en su anterior versión: ganando. Respondiendo a su afición para escapar de su primera mini crisis tras las tres derrotas fuera de casa en Dubái, Estambul y Sofía.
Poderío blanco desde el principio
Demostró sus ganas de vencer desde un notable inicio en el que volcó el ataque sobre Tavares y encontró petróleo desde el exterior en las manos de Alberto Abalde y Chuma Okeke, mientras su líder hasta el momento, Maledon, trataba de pulir las penetraciones.
Esos fallos motivaron a un Partizán cuyo único anotador en los primeros cinco minutos fue Carlik Jones (8 de sus 19 puntos ahí). Al sumar adeptos, se colocó arriba en el marcador, pero su ventaja espoleó a los blancos. Timothé Luwawu-Cabarrot, Campazzo… y hasta Damian Jones, con éxito. Pedro Martínez ordenó tirar de tres hasta al apuntador y el Real Madrid cerraba el primer cuarto con un parcial de 12-3 (27-19). Y con un brutal triple final de Feliz.
Ese tanteo se convirtió en otro de 14-0 en el arranque del segundo y así hasta mandar por 19 dígitos (45-26). El arsenal del Madrid era mucho más potente que el serbio, tanto defensiva (9 rebotes más en la primera parte) como ofensivamente (19/36 en tiros de campo)… y también en lo individual, con un Nick Smith Jr. que comenzaba a enseñar la patita en su tercera actuación europea. Fue el máximo anotador madridista antes del descanso (9 puntos) y no encestó más.
Pero Ethan Thompson, con 9 de sus 14 tantos, mantuvo en el partido a Partizán y colaboró a que Joan Peñarroya le cambiase la cara en el vestuario, del que salió con un contundente 2-13 para apretar todo. De 53-37 a 60-54 en el comienzo de la segunda parte y ahí, cuando volvían a aparecer el runrún en sus cabezas, los jugadores de blanco se defendieron de la ofensiva serbia apoyándose en sus veteranos, Campazzo y Tavares, para conservar su ventaja antes del último acto (71-57).
Momento Maledon
El Real continuó ampliando esa renta hasta el ecuador del último cuarto y terminó desperdiciando la mitad de su colchón en cuestión de minuto y medio. De 83-63, su máxima del encuentro, a 83-73 frente a un Partizán al que le faltó tiempo para llegar a meterse de nuevo. Fue Maledon, pese a su descafeinada participación hasta ese tramo, quien forzó un 2+1 decisivo y alargó su pleno desde la personal para terminar con la esperanza balcánica. Los de Pedro Martínez respiraban hondo antes de otra exigente doble jornada (Milán en Italia y Asvel en Madrid), aunque antes recibirán al Manresa en la ACB el domingo a las 12:30 horas.