Baloncesto

La metamorfosis del Real Madrid con Pedro Martínez: un cambio de estilo que va más allá del triple

El equipo blanco ha modificado drásticamente su idea de juego respecto a la que tenía la temporada pasada con Scariolo

El ex del Valencia trajo consigo el planteamiento que le hace característico, un sistema más 'despreocupado' que el de su antecesor y claramente más ofensivo

El cuadro madridista va adquiriendo los conceptos del técnico catalán como se refleja en sus primeros partidos

El pasado junio, el Real Madrid cerró una de las temporadas más decepcionantes de su era moderna. Desde 2011, el equipo blanco no despedía un curso sin ganar un sólo título y en 2026 le volvió a ocurrir, con tres torneos que se le escaparon de las manos en finales (Supercopa, Copa del Rey y Euroliga) y un cuarto y último que dejó ir de forma mucho más dolorosa: eliminado en el primer play-off de la Liga Endesa contra el octavo clasificado, La Laguna Tenerife.

El precoz adiós a la temporada, precedido por una inoportuna acumulación de lesiones en la posición de pívot y el varapalo sufrido en la final de la Euroliga contra el Olympiacos, dejó al Real Madrid sumido en un mar de dudas. Su nuevo proyecto, con Sergio Rodríguez al frente de la dirección deportiva y Sergio Scariolo en el banquillo, no había funcionado y el club blanco, con Florentino Pérez recién reelegido como presidente, optó por retroceder.

El Real Madrid volvió a la fórmula que le había llevado al éxito en los 15 años anteriores y restituyó a Juan Carlos Sánchez al frente de la sección de baloncesto, lo cual supuso la dimisión inmediata del Chacho. El canario no vio compatible su presencia en los depachos con la del antiguo dirigente, quien realmente nunca llegó a estar del todo fuera del día a día madridista.

Junto a Sánchez, regresó Alberto Herreros, legendario ex jugador del club y exitoso director deportivo. El madrileño se ocupó de rubricar las operaciones que habían acelerado anteriormente Rodríguez y Martynas Pocius, como los fichajes de Jaime Pradilla o Max Shulga, y comenzó a trabajar codo a codo con Rudy Fernández. Otra leyenda que ascendía en el organigrama blanco.

Así las cosas, el Real Madrid debía adoptar la decisión sobre la que se centraría el nuevo proyecto: ¿apostar por la continuidad de Scariolo pese al año en blanco o traer otro entrenador? Se optó por lo segundo, aunque el sustituto del italiano no lo habría adivinado ni el más osado. Pedro Martínez, flamante campeón de la Liga con el Valencia, desembarcaba en el conjunto blanco y, con él, una idea de juego drásticamente distinta a la de su antecesor.

Además, la directiva reforzaba la plantilla con ocho caras nuevas tras las salidas de dos jugadores fundamentales en la anterior campaña: Mario Hezonja y Trey Lyles. Todo ello echó a rodar el 17 de agosto y hoy, a principios de noviembre, se puede afirmar que la mano de Pedro Martínez ya se nota en su Real Madrid, con un cambio de estilo que va más allá del triple y que ha recuperado la pasión de muchos madridistas por su baloncesto.

No hay que esconderlo. El Palacio terminó cansado de un modelo de juego que, pese a resultar eficaz durante un buen tramo de la temporada, ya que los blancos obtuvieron cómodamente el liderato en la ACB y llegaron a todas las finales, no terminaba de encajar en la filosofía del Real Madrid y de su afición. Se buscó el crecimiento desde la defensa, el buen manejo de balón y la carga táctica en definitiva, pero se descuidó el factor sorpresa, lo que generó multitud de ataques que se iban al limbo tras una colección de botes sin sentido y terminaciones de posesiones demasiado predecibles.

El giro de volante al elegir a Pedro Martínez ha traído consigo el concepto que le caracteriza: posesiones cortas, ataques rápidos y confianza inquebrantable en el lanzamiento exterior. Aunque la metamorfosis del Real Madrid no se reduce exclusivamente al aumento del volumen de triples, es un hecho que su capacidad para generar oportunidades desde el exterior ha crecido exponencialmente en el primer mes de competición.

Luwawu-Cabarrot tira de tres. (Getty)

Si a estas alturas de la temporada pasada los blancos habían disparado 373 veces desde el perímetro, en esta la cifra de intentos es de 491 veces, es decir, el Real Madrid lanza de tres un 31,64% más que antes. Viendo la crecida del ritmo anotador de los blancos, con 11 partidos por encima de los 90 puntos y siete superando los 100, lo lógico es pensar que también ha incrementado su acierto exterior.

Y la realidad es que sí. Si en sus primeros 15 encuentros del pasado curso anotó 127 de esos 373 tiros, el 34,05%, esta temporada ha anotado 68 más (195) y ha elevado su porcentaje a 39,71. De ahí se explican los tres récords consecutivos cosechados hace dos semanas: batió su propia marca de triples en la ACB con 20 ante el Bilbao, la de la Euroliga cuatro días después (21 contra el Maccabi) y superó su registro anterior en Liga encestando 24 en Lérida, que constituyeron el tope histórico de la competición.

Mayor implicación al rebote y asistencia

Extendiéndolo a la totalidad de la pasada campaña, con Scariolo, el Real Madrid alcanzó un 37,69% en triples en la Euroliga y 34,4% en Liga, lejos de los números que maneja con Pedro Martínez. De hecho, en toda la temporada apiló 2181. Con la proyección actual se quedaría cerca de doblar la cantidad de intentos. Pero hay más. La media de rebotes por partido con la que concluyó la competición europea en 2025-26 fue de 37,6, mientras que la actual es de 38,8. La evolución en ACB es mayor: 36,5 antes y 45,5 ahora.

El aumento estadístico es considerable también en el flujo del balón. Pedro Martínez asume el riesgo a la pérdida (acumula 189 entre las dos competiciones) para implantar su sistema de rotaciones y posesiones cortas para compartir más el esférico, lo que resulta en un incremento también de las asistencias. Las 224 del Real Madrid hasta el momento son ya un 14,75% de las que alcanzó en la única campaña con Scariolo: 1519. Su media entonces era de 19,2 en Euroliga y 18,2 en Liga y actualmente está situada en 20,4 y 23,3.

Un Madrid por encima de los básicos… y con Maledon en su ‘prime’

El Real Madrid ha mejorado en todos los básicos, pero las sensaciones que se reflejan en sus jugadores también son más alentadoras para su afición. Basta con ver a Théo Maledon, que ha pasado de causar decepción en el año de su debut a convertirse en el efectivo más utilizado por Pedro Martínez. El francés, ahora lesionado, es el único de la plantilla por encima de los 208 minutos en la Euroliga y suma un total de 311:49 en pista, más y mejor que nadie en ambos torneos: 184 de valoración en la Euroliga y 129 en ACB. Por poner en contexto, la temporada sumó 785 y en la 2026-27 ya está cerca de la mitad de su anterior registro: 307.

Maledon. (Getty)

¿Y los resultados?

Pues sí, la mejora estadística se traduce inevitablemente en resultados. Aunque las clasificaciones de la temporada pasada son difícilmente mejorables, ya que Scariolo logró que su equipo fuese líder matemáticamente en Liga cinco jornadas antes del fin de la fase regular y tercero en la Euroliga con sólo una derrota en casa y el lunar de las 13 a domicilio, este Madrid también apunta alto.

En la Euroliga no ha vuelto a perder desde que el 1 de octubre cosechó su tercera derrota seguida en el inicio y ya son seis las que suma. Con un balance de 6-3 es cuarto igualado con el tercero, Estrella Roja, mientras que a estas alturas de la pasada campaña había sufrido un tropiezo más, igual que en Liga (5-1). La diferencia en cuanto a marcadores también se inclina ligeramente por la 2026-27 y lo positivo es que, si las lesiones se lo permiten, el Real Madrid de Pedro Martínez aún irá a más.

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