Llull se da un homenaje contra el Bilbao en su partido 700 y el Real Madrid bate su récord de triples en ACB
El equipo blanco se divierte en una paliza contra los vascos y se queda a un punto de igualar la anotación del pasado domingo ante el Manresa (119-84)
El capitán madridista se convierte en el sexto jugador de la historia en lograr esa cifra y lo celebra con 19 puntos y 5 triples
Récord de triples del club en la competición: 20
El Real Madrid vuela en la ACB. Segunda paliza y sexta victoria consecutivas de los de Pedro Martínez, a los que muy mal se les tiene que dar para dar alguna opción en el Palacio. Este domingo, el damnificado fue un Bilbao Basket al que arrolló desde un brutal primer cuarto (38-13 en el primer parcial) para firmar su cuarta victoria, pleno en la Liga Endesa (119-84), con récord de triples del club en la competición: 20.
Los merengues se divirtieron en una mañana en la que Sergio Llull alcanzó los 700 partidos en Liga (el capitán madridista es el sexto jugador de la historia en lograrlo) y lo celebró dándose un homenaje: máximo anotador con 19 puntos (con los que llegó a los 7.000 con la camiseta blanca), 5 triples y 19 de valoración.
Ya más tranquilo después de equilibrar su balance de victorias y derrotas en la Euroliga, tras imponerse esta semana al Olimpia Milan y al Asvel Villeurbanne, volvía el conjunto blanco a la Liga, donde a día de hoy no hay motivo para la preocupación. Con el modo apisonadora activado, pasó por encima del Bilbao, como siete días antes hizo con el Manresa. En sus últimos cuatro encuentros entre España y Europa ha anotado 98 puntos o más.
Esta vez los de Pedro Martínez se presentaron con un parcial de salida de 19-3, con 9 de sus primeros 13 puntos anotados desde el exterior, y eso les facilitó mucho las cosas. Sin embargo, no peca este plantel blanco de conformismo pese a la tentación. Por ello, siguió apretando la soga al cuello de su rival hasta estirar la renta favorable hasta los 30 puntos, poco después de que Llull se estrenara con un triple.
En esos márgenes se mantuvo casi hasta el descanso a pesar de una ligera mejoría del bando vasco, en parte porque Tryggvi Hlinason aprovechó en la pintura los minutos de descanso de Edy Tavares. El pívot caboverdiano tuvo una mitad inicial discreta, pero cambió la cara al salir de vestuarios hasta recuperar su versión dominante en los dos aros.
No necesitó mucho más el anfitrión, que ya sumaba 89 puntos a la media hora, 32 más que su rival. De esta manera, los últimos 10 minutos fueron un mero trámite, una ventana abierta a que algunos jugadores de los de casa redondearan sus cifras hasta acabar el equipo con ocho efectivos por encima de la decena de valoración, incluido Llull, que sigue demostrando que por él no pasa el tiempo.