El Real Madrid se impuso al Asvel Villeurbane en la gran noche de Andrés Feliz (111-92). El del dominicano fue el nombre propio del partido de este jueves en el Movistar Arena, en el que los blancos lograron su tercera victoria en la Euroliga gracias a la mejor actuación de su base como madridista. 26 puntos, récord en el equipo merengue, y ocho triples (intentó 11), el doble que su mayor registro hasta el momento. Sensacional 30 de valoración.
El Real Madrid recibía al colista de la anterior Euroliga con la intención de igualar su balance y ganar un plus de confianza antes de los partidos de alto vuelo. Y, como siempre, sin importar el rival que tenga delante, salió a imponer su idea. Con Gabriele Procida en el quinteto inicial (cinco de sus ocho puntos los hizo en 11 segundos), los blancos sacaron la metralleta y dispararon ocho veces desde el exterior. Entraron cuatro, las mismas que Asvel, que también lanzó ocho. Fue la tónica del duelo.
La filosofía de ambos de no dejarse ni un tiro dentro se tradujo en un inicio animadísimo con dominio permanente del equipo local, que, pese a la igualdad en el marcador al cierre del primer cuarto (27-25), era cuestión de tiempo que se escapase. El Madrid sacó partido de los fallos de Asvel (siete pérdidas en la primera parte) y del rebote (17-11) y no esperó para golpear. Le acompañó el acierto: 6/11 triples en el segundo cuarto para irse al descanso, de nuevo, por encima de los 60 puntos tras un parcial de 34-23.
Feliz, que ahí ya era diferencial, cerró un pleno de cuatro triples sin fallo con uno colosal sobre la bocina del descanso desde ocho metros y marcado en corto. Pero la tradición en este Madrid se volvió a cumplir y, por ende, su clásica desconexión. Esta vez llegó en un tercer cuarto en el que los de Pedro Martínez dispararon ¡15 veces! desde el perímetro y, como sólo enchufó tres, Asvel se creció y empató el partido.
Aupado también por el trío arbitral, con una antideportiva difícil de creer de Facu Campazzo sobre el ex del Barcelona Myles Cale, los de Tony Parker ponían el 71 iguales con un parcial de 10-23 tras el descanso ante un Madrid muy expuesto en defensa, que tuvo máxima de +16. Ni el argentino ni Timothé Luwawu-Cabarrot tuvieron su noche y cerca estuvo de pagarlo caro el conjunto blanco (2/11 en triples entre los dos; sólo ocho minutos del francés en pista). Tampoco atinó Nick Smith Jr., al que Pedro Martínez sentó tras una cadena de errores en el tercer cuarto.
Maledon al rescate en la noche más Feliz
Obedeciendo a lo que ya es un clásico, Théo Maledon volvió a aparecer en la fase de igualdad con dos penetraciones seguidas que se sumaron a otra canasta de Jaime Pradilla. El francés (16 puntos, cinco rebotes, nueve asistencias y 26 de valoración) y el español (12 tantos y 13 créditos) daban un respiro al Madrid antes del cuarto parcial (77-71). No estaba todo dicho. Fueron, cómo no, dos triples de Feliz los que enseñaron al Asvel que esta victoria no se le escapaba a los blancos.
Uno para abrir el último asalto y otro para poner un +8 del que ya no bajaría el Madrid. Chuma Okeke, Alberto Abalde y el propio Andrés sentenciaron el encuentro con tres triples más y el Real Madrid celebraba su tercera victoria seguida en la Euroliga. La quinta sumada a las dos de ACB. Buen cierre de la segunda doble jornada, aunque los de Pedro Martínez son conscientes y se demuestran a ellos mismos sobre la cancha que aún queda mucho camino por andar. La próxima parada, el Bilbao Basket en casa en la matinal del domingo (12:30 horas).