Curiosidades
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Virgilio, el hombre que se propuso reconstruir una cabaña en Asturias y lleva ya 6 años: «No había hecho una mezcla de cemento en mi vida cuando empecé con esto»

La España vaciada deja casos de localidades realmente sorprendentes. En Asturias, esta problemática se acentúa especialmente con pueblos que se resisten a desaparecer con tan solo un habitante en la actualidad. Estas personas pueden ser consideradas unos locos, pero simplemente quieren vivir una vida distinta a la de los demás.

Uno de estos ejemplos es Virgilio, que, en medio de las montañas asturianas, intenta brindarle una segunda vida a una antigua cabaña. La historia de este ciudadano podemos verla en el canal de YouTube de Álvaro, @hilux_aventura, en el que dedica su tiempo a visitar pueblos olvidados, lugares abandonados y a conocer las historias de sus últimos habitantes.

En uno de sus vídeos, Álvaro entrevista a Virgilio, que comparte los problemas que tiene cotidianamente y los obstáculos que afronta al reconstruir la cabaña. Además, el asturiano subraya la importancia de restablecer estructuras como estas, ya sea por mantener la tradición y costumbres como para evitar que la despoblación siga azotando estas zonas de España.

Cuándo compró la cabaña

«Esta cabaña la compré en 2020, ya hace 6 años. Mis abuelos tenían una casa en un pueblo, que estaba un poco más abajo de aquí, y me enteré de que esta pequeña cabaña estaba en venta y se la compré a un paisano de 80 años. Parece que la abuela de este señor había nacido en esta cabaña, para que veas lo antigua que es», comienza relatando Virgilio.

Según explica el español, después de vivir la cuarentena por la pandemia encerrado en una habitación alquilada en Oviedo, necesitaba un cambio de aires radical y respirar aire puro. Fue en este momento cuando se topó con la cabaña y decidió comprarla: «Decidí comprarme esto como un proyecto para mí. Lo que no sabía es que me iba a llevar tanto trabajo. Llevo seis años metido», comentó.

«Era una ruina total».

Todo lo contrario a un experto en la construcción, Virgilio admitió no tener conocimientos sobre reformas: «Yo no tenía ni idea de construcción. No había hecho una mezcla de cemento en mi vida cuando empecé con esto. No había hecho nada. Por suerte, la carretera llega justo hasta aquí. Entonces, es muy fácil subir con el camión con los materiales. Además, tengo la tienda de materiales de construcción justo en el pueblo de aquí abajo».

Un laborioso esfuerzo que vale la pena

Sobre los sacrificios que ha tenido que asumir en el proceso, Virgilio aseguró: «Mola ver cómo vas avanzando y se va viendo cómo vas convirtiendo esto en un hogar. Esto era una ruina total. Tenía el tejado para caerse; estaba hecho una mierda. Al principio quería dejar la cabaña lo más original posible, pero se me fue yendo la olla y la subí para hacerme dos pisos».

Autosuficiencia plena

El asturiano tiene las cosas claras sobre su futuro en la cabaña, afirmando con firmeza que quiere autosuficiencia total. «La idea es ser lo más independiente posible y no depender de nada. Ni estar conectado a la red eléctrica, ni gas, ni nada. Madera, fosa séptica, captar agua de lluvia y, para la electricidad, placas solares. Con dos placas buenas y unas baterías, yo tiro. Tampoco tengo tanta necesidad de energía», apuntó.

Por último, Virgilio señaló uno de los principales inconvenientes de las superficies rurales españolas: la despoblación. «En unos años esto va a desaparecer. Si nadie invierte aquí, esto desaparece, se lo come el monte. Lo estamos viendo claramente aquí. Esto era una braña de verano; imagínate cuántas familias podían llegar a venir aquí. Y ahora mira: no se ve ni ganado en el monte», concluyó.