Comportamientos

La psicología afirma que las personas de 70 años que van al gimnasio a diario no lo hacen por cuidar su salud: en su interior necesitan mantener una rutina social

Ejercicio, deporte, personas mayores
Personas mayores comparten un momento de convivencia tras una clase de ejercicio en el gimnasio.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Cumplir años puede parecer una etapa en la que los jubilados renuncian a muchos planes, la agenda se vacía y las visitas al médico se vuelven cada vez más frecuentes. Pero, en realidad, se trata de una fase con tiempo libre, nuevas rutinas y nuevas formas de relacionarse.

En el caso de los mayores de 70 que acuden a diario al gimnasio, la respuesta no está sólo en la tensión arterial y la fuerza en las piernas, sino que el gimnasio ocupa el hueco que dejan la jubilación y la marcha de los hijos. Y, según los psicólogos del deporte, no lo hacen sólo por cuidar su salud, sino por mantener una rutina social.

Por qué es importante mantener una rutina social a los 70 años

Un estudio de la Universidad Católica de Murcia y la Universidad Miguel Hernández de Elche analizó a 237 practicantes de entre 65 y 85 años en cuatro centros deportivos de la Región de Murcia. Los investigadores comprobaron que la salud seguía siendo el motivo con más peso, pero la relación con los demás fue la necesidad psicológica mejor valorada. Esa relación, además, predecía los motivos sociales y el disfrute con la práctica.

Otros trabajos apuntan en la misma dirección. Un estudio con 50 mayores de la ciudad ecuatoriana de Quevedo encontró que quienes hacían ejercicio con regularidad tenían más autoestima y participaban más en actividades sociales.

La soledad no es sólo un problema emocional. El informe que publicó en 2023 el entonces cirujano general de Estados Unidos, Vivek Murthy, comparó el efecto de la falta de conexión social sobre la mortalidad con el de fumar hasta 15 cigarrillos al día. El aislamiento se asocia con más riesgo de enfermedad cardiovascular, depresión y demencia.

Conversar, recordar nombres o coordinar planes obliga al cerebro a mantenerse activo y contribuye a la reserva cognitiva, uno de los factores que retrasan la aparición de los síntomas de la demencia. La rutina aporta además una estructura al día: los mayores saben a qué hora salir de casa y quién notará su ausencia si faltan.

A esa edad, el ejercicio de fuerza y movilidad tampoco es una cuestión estética. Los médicos lo recomiendan para frenar la sarcopenia (la pérdida de masa muscular) y la osteoporosis, y para prevenir las caídas. El gimnasio reúne en un mismo sitio la salud física y la social.

Cómo mantener una rutina social a los 70 años paso a paso

Los psicólogos aconsejan empezar poco a poco y alrededor de una actividad que la persona disfrute de verdad. Estos son los pasos que proponen:

  1. Elegir una actividad que guste: una clase de pilates o aquagym, un grupo de senderismo, un taller cultural o un voluntariado.
  2. Fijar los mismos días y la misma hora cada semana, para que la cita no dependa de la fuerza de voluntad.
  3. Llegar diez minutos antes y quedarse diez minutos después. Las conversaciones informales nacen en los márgenes de la clase.
  4. Proponer un café al terminar o unirse a quienes ya lo toman.
  5. Entrar en el grupo de WhatsApp de la actividad para avisar de las ausencias y organizar alguna comida.
  6. Mantener el contacto en los días libres: comprar en los mismos comercios del barrio y saludar por su nombre a quienes atienden.

Al cabo de un mes, el objetivo es tener al menos una cita fija con alguien del grupo fuera del gimnasio.

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