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Higiene dental

Los odontólogos expertos avisan: el blanqueamiento dental está bien pero «una limpieza de sarro es una higiene más profunda»

  • Javier Martínez
  • Javier Martínez Moris (Alcalá de Henares, 2005) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria. Ha trabajado en Libertad Digital y actualmente en OkDiario. Le apasiona la redacción de noticias de actualidad y deportes, dos de sus grandes intereses dentro del periodismo. Su objetivo es seguir aprendiendo y desarrollar su carrera profesional en el ámbito de la información.

La limpieza dental y el blanqueamiento suelen asociarse con una sonrisa más bonita, pero no cumplen la misma función. El primer procedimiento está destinado a retirar la placa bacteriana y el sarro acumulado, mientras que el segundo sirve únicamente para aclarar el tono de los dientes. Confundir estos tratamientos puede llevar a pasar por alto una parte importante de la higiene bucodental.

La ortodoncista y divulgadora en redes sociales Almudena Herraiz ha abordado esta cuestión en un video publicado en TikTok. En él explica por qué una limpieza profesional no debe entenderse como un tratamiento estético y por qué el blanqueamiento se realiza cuando los dientes están ya limpios.

La limpieza dental elimina la placa y el sarro acumulados

«Una limpieza dental es una higiene más profunda», explica Herraiz al distinguir ambos procedimientos. La placa bacteriana se acumula todos los días sobre los dientes y puede eliminarse durante el cepillado, pero si no se retira correctamente, acaba endureciéndose hasta convertirse en sarro.

Una vez que ya está formado, el sarro no desaparece simplemente con un cepillado, por mucho que se insista en una limpieza diaria. Es por eso que es necesario acudir a un profesional para retirarlo. La ortodoncista también aclara que, después de una higiene dental, los dientes pueden parecer más blancos, aunque ese no sea el objetivo principal de este tratamiento.

Herraiz recomienda realizarse una limpieza profesional al menos una vez al año, aunque la frecuencia debe adaptarse a las necesidades de cada persona. Además, advierte que «la acumulación de sarro puede favorecer la enfermedad periodontal y contribuir a la pérdida del hueso que sostiene los dientes».

El blanqueamiento busca aclarar el tono de los dientes

«El blanqueamiento es otra cosa», señala la especialista. Herraiz explica que este procedimiento permite aclarar varios tonos el color de unos dientes previamente limpios. Su objetivo es mejorar la apariencia de la sonrisa con unos dientes más blancos, no sustituir a las medidas de higiene habituales.

La frecuencia con la que se realiza también depende de cada paciente y de sus necesidades personales. Antes de someterse al tratamiento, es importante que un profesional valore el estado de la boca y determine si es procedente. El Consejo General de Dentistas de España recuerda que el blanqueamiento debe realizarse bajo la supervisión de un dentista.

Además, es común que las personas que se realizan un blanqueamiento tiendan a cepillarse los dientes con menor frecuencia al aparentar que están limpios. Esta práctica es un error que debe evitarse después de someterse a cualquier tratamiento bucal.

Por tanto, ambos procedimientos pueden complementarse, pero no son intercambiables. La limpieza permite acumular depósitos que se acumulan sobre los dientes y contribuye a mantener la salud de las encías, mientras que el blanqueamiento únicamente está orientado a la estética.