Lao Tsé, filósofo chino de hace 26 siglos, sobre la felicidad: «Quien no es feliz con poco, no lo será con mucho»
Grandes escritores y filósofos se dieron cuenta de que cada vez hacemos más cosas, pero sin ser realmente felices. Por ejemplo, Lao Tsé se percató de ello hace 26 siglos. Cuando conseguimos algo, en vez de disfrutarlo, pasamos directamente al siguiente objetivo.
El filósofo chino resumió esa inquietud de la siguiente manera: «Quien no es feliz con poco, no lo será con mucho». Y es que deberíamos preguntarnos si sabemos disfrutar de lo que conseguimos o si pasamos directamente a desear otra cosa.
Aunque Lao Tsé vivió hace miles de años, su libro Tao Te Ching sigue estando vigente y podemos aplicar sus enseñanzas en nuestra vida diaria para ser mejores y más felices.
Qué significa la frase del filósofo chino Lao Tsé sobre ser felices con poco
La cita «Quien no es feliz con poco, no lo será con mucho» debe leerse como una advertencia sobre la costumbre de aplazar la satisfacción. No puede ser que siempre nos falte algo: un trabajo mejor, una casa más grande, una nueva pareja, etc. Así sólo logramos una insatisfacción permanente.
De hecho, esta manera de afrontar las cosas encaja con el pensamiento taoísta. En todo caso, no es sinónimo de que la escasez sea de por sí algo positivo o un objetivo a alcanzar.
Por ejemplo, tener ingresos para pagar la vivienda, alimentarse o afrontar un imprevisto es bueno. Sería injusto pedirle a alguien que atraviesa dificultades económicas que las resuelva cambiando de actitud.
Realmente, donde mejor aplica el consejo es cuando las necesidades básicas están cubiertas. Ahí es cuando se distingue entre una mejora que necesitamos y otra que perseguimos por no disfrutar de lo que tenemos.
Cómo aplicar el consejo taoísta sobre la felicidad de Lao Tsé en nuestra vida
Una forma de empezar a usar la frase de Lao Tsé es concretar qué esperamos de aquello que deseamos. Por ejemplo, antes de comprar un teléfono podemos preguntarnos qué problema resolvería.
Si el actual funciona bien, quizás la compra sólo sea un capricho por el entusiasmo por estrenar. Saberlo permite decidir con más claridad.
Por otra parte, también es muy útil poner límites claros a nuestras metas para no estar siempre persiguiendo nuevos retos. Puedes querer ahorrar una cifra concreta, pero debe ser para un propósito reconocible. Querer acumular dinero sin decidir para qué no tiene tanto sentido.
El consejo de Lao Tsé no sólo habla de dinero, también puede significar reservar una tarde para ver a un amigo o reconocer nuestros avances sin compararlos inmediatamente con los de otra persona.
La explicación psicológica de por qué nos acostumbramos rápido a lo bueno
La psicología estudia este fenómeno mediante el concepto de adaptación hedónica: con el tiempo podemos acostumbrarnos a cambios positivos que al principio nos producían mucha satisfacción.
Lo extraordinario pasa a formar parte de la rutina y pierde parte de su efecto emocional. Por ejemplo, se disminuyen las emociones positivas que provoca y aumentan las aspiraciones. Dicho de otra manera, disfrutamos menos de lo conseguido mientras empezamos a pedir más.
Eso ayuda a entender por qué un ascenso puede alegrarnos y, meses después, parecernos apenas el punto de partida. No significa que el esfuerzo haya sido inútil ni que todas las personas reaccionen igual. Significa que alcanzar una meta y conservar la satisfacción que produce son cuestiones diferentes.