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Los expertos en plagas coinciden: el truco del papel de aluminio para acabar con los ratones en casa en otoño

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

España presenta un patrón estacional en la aparición de ratones dentro de las viviendas debido a varios factores biológicos y climáticos. Los servicios de control de plagas reciben muchas más consultas relacionadas con roedores entre octubre y diciembre, principalmente por el descenso de las temperaturas. El ratón común necesita mantener una temperatura corporal cercana a los 37 °C. Cuando llega el otoño y las temperaturas empiezan a bajar, necesita gastar más energía para conservar el calor, por lo que busca lugares donde refugiarse.

Asimismo, durante el otoño disminuyen en el exterior algunas fuentes de comida, como semillas, frutos e insectos, favoreciendo que los ratones se acerquen a las viviendas en busca de alimento. Cabe recordar que los roedores pueden acceder al interior de un edificio a través de aberturas sorprendentemente pequeñas, colándose por espacios situados junto a puertas y ventanas, por los huecos que rodean las tuberías o incluso por pequeñas grietas y fisuras en las paredes.

El truco del papel de aluminio para acabar con los ratones

El papel de aluminio no es una solución definitiva contra los roedores, pero sí puede servir para detectar su presencia. Basta con cortar varios trozos y colocarlos junto a las paredes, detrás de los muebles, en los umbrales de las puertas o cerca de las tuberías; es decir, aquellos lugares por donde sospeches que pueden estar entrando a la vivienda.

La razón es que el aluminio es muy ligero y cualquier movimiento puede dejarlo en una posición diferente. Además, su superficie irregular y el ruido que produce al desplazarse pueden hacer que algunos ratones eviten pasar por determinadas zonas. Si, después de dejar los trozos de papel de aluminio durante toda la noche, a la mañana siguiente encuentras los encuentras arrugados o fuera del lugar donde los colocaste, podría ser un indicio de que los ratones han pasado por ahí.

Lo que debes hacer a continuación es revisar cuidadosamente los alrededores y prestar especial atención a posibles grietas, agujeros o pequeñas aberturas por las que el roedor haya podido acceder a la vivienda. Aun así, es importante aclarar que el papel de aluminio no funciona como un repelente de roedores; su principal utilidad es detectar los lugares por donde pasan.

¿Por qué entran?

Los ratones no llegan a una vivienda por casualidad, sino que su presencia responde a una combinación sencilla de factores, y uno de los más frecuentes está relacionado con los alimentos. Las migas y los restos de comida en encimeras o suelos, así como los envases mal cerrados en la despensa pueden convertirse en una fuente de alimento para los roedores. Afortunadamente, la solución es muy simple: guardar los alimentos en recipientes herméticos, dejar el fregadero limpio y seco durante la noche y limpiar cuidadosamente la zona donde se encuentra el cubo de basura.

Por otro lado, las pequeñas fugas en el fregadero o el baño y la condensación acumulada en las tuberías les proporcionan agua. También determinados olores procedentes de la basura o de alimentos con aromas intensos, como frutos secos o mantequillas, pueden resultar atractivos.

A esto hay que sumar que los espacios bajo las puertas, los pasos de tuberías y cables sin sellar y determinadas juntas del suelo pueden convertirse en puntos de acceso. Un ratón adulto puede atravesar aberturas sorprendentemente pequeñas, de aproximadamente seis o siete milímetros. Para evitarlo, lo mejor es instalar burletes en las puertas y sellar los huecos alrededor de las instalaciones con materiales adecuados.

Los mejores remedios caseros

Para acabar con los ratones de una vez por todas, hay varios remedios caseros que resultan muy útiles: