Cine

Hace más de 50 años Steven Spielberg escuchó una canción sin saber que se convertiría en una de las mejores BSO de la historia: «Sólo usó dos dedos»

'Tiburón' (Universal Pictures).

Al nivel de Hitchcock u Orson Welles, quizás ningún otro nombre de cineasta ha sido tan identificable para el gran público como el de Steven Spielberg. El rey Midas de Hollywood siempre fue un imán para la taquilla. Pero su capacidad para enamorar a la audiencia y su registro en clave de cine popular nunca ha estado reñido ni mucho menos, con la maestría autoral que desprenden algunas de sus películas más icónicas. Porque Spielberg, como todo director clásico, hace mucho con poco. Y esa filosofía fue llevada al extremo por John Williams cuando este le enseñó por primera vez la banda sonora de Tiburón (1975).

Richard Dreyfuss en ‘Tiburón’ (Universal Pictures).

Sí, posiblemente la estés tarareando ahora mismo. El minimalismo melódico del compositor parece haber quedado adscrito al ADN cultural de la humanidad. Da un poco igual dónde hayas nacido. Si eres español o japonés, alemán o argentino. En algún momento, todos en el agua hemos replicado la canción con la que el músico neoyorquino alimentó el suspense y el terror de la ópera prima de Spielberg. Aquella ocasión fue también la primera colaboración entre ambos. Una asociación que se mantiene a día de hoy, tras más de 50 títulos de crédito compartidos en películas y series. Lo que no esperaba bajo ningún concepto el oscarizado director es que el trabajo de Williams fuese a resumirse  en dos simples notas: mi y fa.

Spielberg, sobre el encargo a Williams: «Esperaba algo tremendamente complejo»

John Williams
‘Music by John Williams’ (Disney +).

La anécdota es rescatada en el celebrado último documental sobre la obra del compositor, La música de John Williams (disponible en Disney Plus). Una pieza dirigida por Laurent Bouzerau de poco más de hora y media, donde se repasan algunos de los temas más icónicos del que para muchos es el mejor creador de bandas sonoras del celuloide. No es para menos, sobre todo teniendo en cuenta que en su vitrina acumula hasta 54 nominaciones al Oscar. Por supuesto, la composición de Tiburón aparece reflejada y con ella, la divertida historia de la primera reacción de Spielberg.

«Fui a su casa y ahí estaba ante su gran piano Steinway. Yo esperaba algo tremendamente complejo. Y era algo casi como palillos. Sólo usó dos dedos», explicaba el realizador.

tiburones más peligrosos
«Tiburón» (Universal Pictures)

El responsable de Salvar al soldado Ryan (1998) pensó que Williams le estaba tomando el pelo, pero este le pidió que volviese a escucharlo detenidamente. «Empecé a ver la genialidad de lo que habías hecho», le interpelaba Spielberg al músico en el documental.

La simpleza de Williams combinó a la perfección con la capacidad del director de hacer vibrar al público con historias sencillas y planos que juegan con diversas escalas y una puesta en escena tan milimétrica como efectiva. Porque no olvidemos que en realidad, la propia sinopsis de Tiburón es la de un grupo de individuos que se lanzan al mar para tratar de dar caza a un gigantesco tiburón blanco para proteger a su comunidad, el pueblo costero de Amity Island.

Su última colaboración: ‘El día de la revelación’

El día de la revelación
‘El día de la revelación’ (Universal Pictures).

Hace más de un año, Williams anunció su retirada de la profesión. Aunque después volvió para poner las notas musicales al regreso de Spielberg a la ciencia ficción con El día de la revelación. Todavía disponible en cines, el título ha brillado en la taquilla y ante la crítica profesional. De hecho, no sería nada extraño que a sus 94 años, el músico recibiese su nominación número 55 en la próxima alfombra roja de los Oscar 2027.